"Sharing economy", viajar es más fácil

 

No hay nada que el viajero moderno no esté dispuesto a hacer. Y es especialmente la gente joven la que trata de "buscarle la vuelta" para hacer que un viaje sea lo más barato posible, tratando de mantener la calidad y sin sacrificar demasiado. No importa qué tan lejano sea el destino, siempre se puede recorrer el mundo buscando la alternativa más barata posible para lograrlo, y de aquí es precisamente de donde nace una forma de viajar, no tan nueva, pero sí cada día más común.

En un mundo globalizado como lo es éste en el siglo XXI, no extraña que el sharing economy –o consumo colaborativo-  sea cada vez más corriente. El concepto es tan antiguo como el mismo comercio, pero, en el sector turístico, se hizo especialmente popular gracias a las nuevas tecnologías y a la facilidad que hay de conexión entre una persona que vive en Haití y otra que reside en Nueva Zelanda.

La noción, por supuesto, hace referencia al intercambio de bienes y servicios entre personas, fomentados por la oferta y demanda. Pero en la industria del Turismo implica la colaboración entre dos personas para encontrar información, lugar para dormir, restaurantes económicos para comer, etc. Un ejemplo común es el del couchsurfing, una metodología por medio de la cual una persona puede viajar por el mundo y dormir en el sillón -o cualquier espacio libre- que otra persona de la comunidad le ofrezca, siempre y cuando esté dispuesta a la reciprocidad.


El auge de las tecnologías

Skift, la plataforma inteligente más grande de la industria turística, realizó un extenso informe en el que se explora en profundidad esta nueva tendencia. "La industria turística es la más afectada por el crecimiento meteórico del consumo colaborativo. El sharing economy no es nuevo, pero explotó durante los últimos años gracias a que los consumidores se empezaron a dar cuenta de las posibilidades", detalla el informe.

Es que las startups como Airbnb, Carpooling y Lyft han crecido enormemente, y son ahora tan populares que les sacan ventaja hasta a los hoteles y empresas de transporte mainstream. Además, ya no se trata sólo de una moda entre los que buscan gastar menos, sino que consumidores que suelen gastar más también se están acercando a esta forma de hacer turismo, que implica viajar como un local, y no como un visitante: vivir un lugar desde adentro y al máximo.

Las transacciones se limitaban antes entre amigos, familiares y conocidos, pero hoy en día, gracias a las redes sociales y a la tecnología móvil, la red de interesados se amplía, y la oferta y demanda crece. Además, hoy en día hay más confianza, y ya no hay tanto miedo o sospecha en relación al llamado "extraño". Ya no existe el anonimato, y hay comentarios y reviews a disposición del viajero para poder acceder a la información más creíble y confiable posible.

Las mejores opciones

Los viajeros pueden acceder a plataformas como Farecompare, Turismocity, entrar a la cuenta de Twitter @PromosaereasAR o utilizar apps como HotelesTonight para hacer que un viaje sea más económico, y la clave es comparar precios, hablar con gente que haya utilizado sus servicios y revisar los comentarios de los usuarios.

Ya se mencionaron Couchsurfing y Airbnb - un buscador de anfitriones con habitaciones libres, casas enteras y alojamientos increíbles, como castillos o hasta iglús- pero no todos están familiarizados por ejemplo con Knok, un network para viajes de familia, por medio del cual se intercambian hogares por un tiempo limitado, o se alquilan espacios, como cabañas o departamentos.

El sharing economy no se limita sólo al hospedaje, sino que llegó al transporte. Lyft -una empresa con base en San Francisco, Estados Unidos, es más comúnmente llamado"Couchsurfing sobre ruedas", ya que su fin es conectar personas que necesiten que las puedan alcanzar a algún lado en auto. Obviamente, su competencia con Uber la puso en el medio de varias controversias, pero es una gran opción a la hora de desplazarse de un lugar a otro, acompañado por gente de buena voluntad.

De esta manera, el sharing economy o consumo colaborativo va revolucionando de a poco la forma de viajar. Gracias a las nuevas tecnologías, esta modalidad se está haciendo cada vez más conocida y no sólo entre la gente joven -la más audaz y libre a la hora de viajar- sino con todo aquel que no sólo busque hacer un viaje más barato, sino vivir una experiencia única de la mejor manera posible.

Fuente: www.infobae.com 

 

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