¿Por qué leer a los clásicos?

 

¿Son esos libros que solo pertenecen a la época clásica de la literatura? ¿Son libros que se llaman clásicos por su antigüedad de publicación? ¿Por qué se llaman “Clásicos”?.

Son varios interrogantes que tienen sus respuestas, pero solo diré qué tanto la cultura como la literatura clásica nos parece modelos dignos de imitar y para ellos necesitamos leerlo, así como aprender a gozar de su lectura.

Es el punto de partida que el lector construye, desde su vocabulario hasta su cultura, y esto le permitirá seleccionar sus lecturas.

Pero una vez más nos preguntamos, ¿por qué leer a los clásicos?, por una cuestión de ampliar el bagaje cultural, donde temas como la fidelidad, el amor fraternal, el amor hacia la patria, la solidaridad entre los conciudadanos de las ciudades se rescata.

Dentro de las obras clásicas nos encontramos como “La Odisea”, “La Ilíada” de Homero, “La divina comedia” de Dante, el mismísimo Don Quijote de la Mancha de Cervantes, son esas obras de las cuales no podemos decir “estoy leyendo” sino “estoy releyendo…”.

Las obras clásicas, a mi criterio, son obras que no pueden faltar en la estantería de mi biblioteca, y ni en ninguna de las bibliotecas de los hogares. También decimos que son clásicos, porque nosotros, los lectores, nosotros, que los hemos leído, forman parte de uno, son clásicos porque siempre hay algo nuevo por descubrir.

Son como aquellos temas de los ´80 que siempre que los escuchamos esta la frase “uuh, que tema, es un clásico” puntualmente, porque seguro que con este tema el oyente aprendió, vivió, sintió algo y cada vez que lo escucha, se despiertan diversas emociones, esas mismas emociones pasa cuando leemos a los clásicos, porque nos siguen demostrando que el amor, como lo demuestra Penélope con su telar, perdura, como la pasión de leer, que nos demuestra el Ingenioso de Don Quijote, está latente en las páginas de un libro y la lista es larga, como los valores de la honra en el Cid Campeador, la exaltación del valor y la lucha por conseguir un ideal como en la Odisea y la lista continua.

Concluyendo, no tengan miedo y no juzguen a un libro por sus años ni por sus títulos, mientras más clásico sea, más interesante será. Te dejo la sugerencia, vamos que hay libros que esperan ser releídos una vez más.

Por Enrique Arriaza

 

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