El hombre que contaba historias – Oscar Wilde

 

El hombre que contaba historias

Oscar Wilde

Había una vez un hombre muy querido de su pueblo porque contaba historias. Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las noches, todos los trabajadores del pueblo, tras haber bregado todo el día, se reunían a su alrededor y le decían:

-Vamos, cuenta, ¿qué has visto hoy?

Él explicaba:

-He visto en el bosque a un fauno que tenía una flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos.

-Sigue contando, ¿qué más has visto? -decían los hombres.

-Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro.

Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias.

Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas… Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía su flauta y a un corro de silvanos… Aquella noche, cuando regresó a su pueblo y, como los otros días, le preguntaron:

-Vamos, cuenta: ¿qué has visto?

Él respondió:

-No he visto nada.

FIN

Biografía de Oscar Wilde:

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde, nació el 16 de octubre de 1854. Fue novelista, poeta, crítico literario y autor teatral, gran exponente del esteticismo.

En 1881 publicó "Poemas"; en 1882 "Vera o los nihilistas" -teatro- que se representó por primera vez en Nueva York. En Londres, en 1884, se casó con una mujer irlandesa muy rica, Constance Lloyd, con la que tuvo dos hijos, y se dedicó exclusivamente a la literatura.

Entre sus obras más importantes se pueden citar: El príncipe feliz (1888) y La casa de las Granadas (1892), y un conjunto de cuentos breves, El crimen de Lord Arthur Saville (1891), su única novela, El Retrato de Dorian Gray (1891), y entre sus obras teatrales, las comedias El Abanico de Lady Windermere (1892), Una Mujer Sin Importancia (1893), Un Marido Ideal (1895) y La Importancia de Llamarse Ernesto (1895).

Oscar Wilde murió indigente en París, el 30 de noviembre de 1900, a la edad de cuarenta y seis años.

 

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