A 7 años de la partida de Amy Winehouse

 

El 23 de julio de 2011, el guardaespaldas de la cantante la encontraba muerta en el piso de su departamento en Londres, tras una larga batalla contra el alcohol y las drogas.

Sin duda alguna fue una de las grandes figuras en la historia reciente del soul británico. Amy fue una cantante y compositora de portentosas cualidades vocales, con un éxito vertiginoso luego de arrasar en los Grammy 2008 con su segundo disco, “Back to black”, considerado uno de los mejores de la década.

Con su imponente voz y su estilo único, Winehouse se propuso revivir el soul y el jazz en la década pasada, acercándolo a todos los sectores, popularizando ritmos que en cierto momento pudieron considerarse “elitistas”, expresando en cada canción lo tomentoso de su vida, así como también las emociones y la luminosidad que la atravesaba.

Quienes conocemos su música, sabemos que no todo en su mundo fue el alcohol y las drogas, que en esos casos son las circunstancias las que llevan a una persona a entrar en esas dificultades. En el caso de Amy, fueron las presiones del mundo de la música y el espectáculo, sumadas a sus relaciones tóxicas y las presiones de los paparazzi que se empeñaban en mostrar a una “yonqui” sin remedio y la obligaban a encerrarse y recluirse en su hogar.

 

 

Recientemente se anunció el lanzamiento de un libro que recoge las mejores fotos publicadas por Blake Wood, fotógrafo e íntimo amigo de Amy. En esa producción se puede apreciar la otra cara de Amy, la verdadera, se la ve alegre y llena de vida, incluso libre de sustancias estupefacientes en su cuerpo. La intención de Blake fue contrarrestar esa imagen que los paparazzis se empeñaban en vender, quiso mostrar a su amiga tal cual era, fuera de las turbulencias del espectáculo.

«A pesar de que pueden parecer imágenes artísticas y sorprendentes, sólo son fotos hechas por un amigo a alguien que se había hecho increíblemente famoso», confirma Nancy Jo Sales, periodista de The New York Times y autora del prólogo del diario visual de Amy

 

 

Amy pasó a la inmortalidad a la edad de 27 años, entrando en el mítico Club de los 27, junto a otros artistas como Kurt Cobain, Janis Joplin, Jimi Hendrix o Jim Morrison. Al igual que todos ellos, su vida estuvo marcada por el abuso de drogas y alcohol.

La cantante aún está presente por su legado, además de su música, su trágica muerte también dejó pequeñas compensaciones, como la Fundación Amy Winehouse, que entre otras iniciativas puso en marcha una casa de acogida destinada a ayudar a mujeres a tratar la adicción al alcohol y a las drogas.

 

 

Por Ailín Santander

 

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