Presos de una cárcel provincial elaboran productos con `banners´ reciclados

 

El proyecto "Reiniciar" fomenta las actividades laborales, que se lleva a cabo en el Complejo San Felipe –Mendoza-, para fomentar las actividades laborales. Con los `banners´, un grupo de presos fabrican, por ejemplo, bolsos.


Internos del Complejo Penitenciario de San Felipe –ubicado en Av. Boulogne Sur Mer 1890, de Mendoza- fabrican distintos productos dentro de sus lugares de alojamiento, utilizando y reciclando los paños plásticos que se utilizan en los banners publicitarios que quedan en desuso, dentro de un proyecto denominado “Reiniciar”.   

Esta iniciativa surge apelando al espíritu emprendedor de dos internos, quienes, junto con actores sociales del medio libre, decidieron darle curso a este proyecto sustentable, una nueva modalidad de trabajo impulsada desde el Servicio Penitenciario que se denomina “Autogestionados”.

Dentro de esta modalidad, los presos del complejo elaboran productos con donaciones de ONG o a partir de materiales llevados por sus familias, para trabajar en los módulos de alojamiento sin la necesidad de contar con talleres específicos.

“Una vez terminados, los productos son entregados a las familias de los participantes para que sean ellas quienes posteriormente las comercialicen, y termine siendo una forma de ayuda o sustento económico”, explicaron desde la oficina de Prensa del Gobierno de la Provincia.

Un grupo de internos de San Felipe elabora bolsos y otros productos.

 

Este proyecto en particular es articulado de manera mancomunada entre Alejandro D’Elia, creador del proyecto “Reiniciar”, y la División Educación del complejo, perteneciente a la Coordinación de Tratamiento y la Unidad de Producción Penitenciaria. El área se encarga de todas las actividades laborales que se llevan a cabo en contextos de encierro, permitiendo desarrollar productos sustentables como bolsas, individuales y delantales.

La elaboración de estos empaques ecológicos, en la actualidad, da trabajo a 10 personas privadas de su libertad. “Se ha solicitado la ampliación de la capacidad productiva debido a su popularidad y la necesidad de continuar concientizando sobre el cuidado del medio ambiente”, agregaron desde el Gobierno.  

Esta iniciativa responde además al formato de empresas de triple impacto. Por una parte, ambiental: reutilizando residuos tóxicos para el medio ambiente, transformándolos en productos de uso cotidiano. Por otra, social: mediante la reinserción de las personas privadas de la libertad, o de sectores vulnerables. Y por último, económico.

 

Por Redacción Ojos de Café (con información de Prensa Gobierno de Mendoza)

 

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