La Nación prevé sólo mil casas en Mendoza para 2017

 

El Gobierno nacional prevé construir en Mendoza 1.000 viviendas nuevas, una cifra exigua en comparación con la promesa de campaña del presidente Mauricio Macri de “un millón” de casas en todo el país en cuatro años de gestión, aunque funcionarios argumentaron que ya hay miles en ejecución y que se están pagando deudas de obras del gobierno de Cristina Kirchner.

Según un informe de la Subsecretaría de Vivienda de la Nación, al que accedió este diario, el total de viviendas a ejecutarse en 2017 es 70.000, tal como lo informó el ministro de Obras Públicas, Rogelio Frigerio, el 22 de setiembre pasado en la 77va Asamblea del Consejo Nacional de la Vivienda, realizada en Córdoba.

A esa cantidad de casas en construcción durante el año que viene deben sumárseles las que se ejecutarán gracias a los créditos oficiales de los bancos Central y Nación y el plan Procrear, así como las obras que corren por cuenta de provincias y municipios, microcréditos de Vivienda y miles de soluciones habitacionales, pero aun así el objetivo parece quedar lejos de la promesa electoral de la alianza Cambiemos.

De esas 70.000 viviendas en ejecución en todo el país, está previsto que finalicen en 2017 15.000 -1.000 en Mendoza-, dice el informe gubernamental, en el que se resalta que “debe considerarse que la Secretaría de Vivienda y Hábitat”, que encabeza el peronista Domingo Amaya, “recibe las certificaciones de los avances de obra que generan los institutos provinciales de la vivienda”, por lo cual la construcción de esa cantidad de casas nuevas “está atada a este mecanismo y su control”.

El miércoles pasado, durante su exposición en la Cámara de Diputados sobre el presupuesto de Obra Pública, Frigerio explicó que el déficit habitacional en todo el país es de 1,2 millón de viviendas, pero a esa cifra hay que agregarles otros 2,4 millones que están en mal estado, con lo cual el déficit total real es de 3,6 millones de hogares. Y prometió que el Gobierno intentará cubrir “un millón” de ese déficit.

A esa crítica situación habitacional se le agrega el diagnóstico elaborado por la subsecretaria de Hábitat y Desarrollo Humano de la Nación, Marina Klemensiewicz, quien indicó que en el país “hay 14 millones de personas viviendo en situación de vivienda precaria”.

También, el subsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Nación, Iván Kerr, subrayó que “a través de las resoluciones 61 y 62 que firmó el ministro Frigerio para actualizar los precios de las obras se van a reactivar 75.000 viviendas en todo el país”, lo que a su criterio generará “100.000 puestos de empleo”.

Pese a las críticas de la oposición, Kerr indicó que se va a “apalancar el presupuesto con inversión privada para generar más soluciones habitacionales” y destacó que “el Presidente le ha dado prioridad a la vivienda en el presupuesto” porque “es un camino hacia el principal objetivo que es reducir la pobreza”.

En la vereda de enfrente, el diputado massista Juan Brügge fustigó al oficialismo nacional: “No tienen un plan de vivienda claro. Siguen con la sinergia del gobierno anterior. No sabemos bien cómo se va a invertir en las diferentes tipologías de soluciones habitacionales. Tampoco tienen en cuenta la descentralización en provincias y municipios en el tema vivienda”.

El trotskista Néstor Pitrola objetó que en el Presupuesto 2017 haya “247 mil millones de pesos de intereses de la deuda pública contra 30 mil millones para viviendas” y cuestionó que en el cálculo de ingresos y egresos que se debate en la cámara baja las viviendas a finalizar en 2017 en todo el país sean 40.940, sobre un déficit habitacional de 3,6 millones.

Frigerio: “La obra pública estaba parada”

El ministro de Interior, Rogelio Frigerio, apuntó que “desde octubre del año pasado”, el kirchnerismo “no había puesto un solo peso en la obra pública”, al tiempo que remarcó que “el 30 por ciento de las viviendas que hizo el Estado no tenían servicios básicos”.  

“Encontré la obra pública parada”, dijo Frigerio y consignó que “en todo 2015, la mitad de la obra pública no había recibido un solo centavo".

El funcionario sostuvo que luego de asumir al frente del Ministerio de Interior, Obras Públicas y Vivienda, estuvo “tres meses pagando casi 10 mil millones de pesos de certificados de obra que correspondían al gobierno anterior”.

En declaraciones al canal América, señaló que “el 30 % de las viviendas que hizo el Estado no tenían servicios básicos”, al apuntar que “no habían hecho las cloacas, el agua potable y el acceso al gas, cuando había una red troncal cerca”.

 

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