Votar la democracia y botar la tiranía

 

Una vez más estamos frente a la obligación ciudadana de votar, de elegir nuestros representantes mediante el conocido voto universal. Las escuelas, se transforman en urnas donde se deposita la confianza de aquellos ciudadanos habilitados para votar.

Allá por el 1912 nuestra sociedad daba un paso importante hacia la democracia. Pero dentro de los varios conceptos que podemos elegir para hablar de democracia, vale recordar la condición de un sistema social que le atribuye al pueblo la posibilidad de llevar hombres y mujeres al poder estatal.

Primero fue don Hipólito, en una época en donde votaban 750 mil personas, se llevó casi el 50 por ciento de los votos y fue proclamado presidente. La historia comenzaba a cambiar.

Luego vino la Ley 13.010, que les dio a las mujeres una igualdad de derechos más que importante, ya que también formarían parte de la elección de los funcionarios.

La historia es sumamente rica para estudiar, comprender y tratar de recordar. Fueron varios los cambios desde aquel inicio de siglo hasta el presente en el que nos encontramos. Una verdadera revolución comunicacional ha alterado todo, y por sobre todas las cosas, las elecciones políticas partidarias.

Entonces, ¿nosotros tenemos el poder? En teoría sí. El pueblo lo tiene, usted y yo, su vecino y todos aquellos que pueden votar, en este caso en las PASO del domingo.

Pero la Argentina no es sino una pequeña parte de un mundo enorme y una historia interminable de democracias y tiranías.

Por ejemplo, Edipo es elegido por los ciudadanos de Tebas. En este aspecto, no podemos sino redoblar nuestra admiración por Sófocles, quien hace 2500 años nos advertía que los tiranos pueden acceder al poder con felicidad comunitaria. Hitler fue elegido. Chávez fue elegido. Eso no garantiza que una vez en el trono, mantengan la ley y merezcan ser alabados como demócratas. No alcanza la elección: es determinante cómo se procede después. Si después corrompen las instituciones, persiguen a los que piensan diferente, generan confrontaciones para justificar desquites y realizan una apropiación indebida del patrimonio ajeno, la presunta democracia pasa a ser una tiranía

Los extremos son malos ejemplos y la Argentina está exenta de haber tenido a un líder fatal como Hitler, quien es incomparable con casi cualquier otro político del siglo XX. Pero la historia nos enseña, que estas cosas pueden suceder aún con el apoyo de un pueblo.

La responsabilidad a la hora de elegir, nos demanda un conocimiento de causa. Nos demanda saber a quién estamos votando y por qué. Pero por sobre todas las cosas, para qué lo estamos votando.

El pueblo de Estados Unidos eligió a Trump y le dio el poder. Y nadie pensaba que eso podía pasar.

La conformación del Congreso Nacional es de suma importancia para el normal desarrollo de la Argentina. Ahí, están quienes legislan en un país en donde sobran leyes. Son quienes tienen la potestad de controlar y ejercer presión sobre el Ejecutivo. Es decir, más allá de la inutilidad particular de estas PASO, elegir legisladores es algo sumamente importante.

El mundo actual, tiene en su mayoría, estados que permiten a sus ciudadanos elegir. Es de suma relevancia comprender que nos encontramos en el periodo democrático más largo de nuestra historia y debemos cuidarlo.

Cuidemos la democracia, cuidemos las urnas. Vote bien, y para que eso suceda, debemos hacerlo con conciencia y conocimiento de causa. No importa a quién vota, mientras sepa quién es.

Martín Falcone

Martín Falcone, 28 años, director editorial de Ojos de Café.

 

 

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