Yáñez no, Taussig si

 

Veinte años atrás, los abusos cometidos dentro de la Iglesia, eran prácticamente desconocidos. Bajo su propio manto, muchos de estos abusos fueron y siguen siendo cubiertos por autoridades de relevancia.

San Rafael no se quedó atrás, tiene sus casos. Es de público conocimiento los escándalos sexuales del padre Buela, así también las denuncias al cura Yáñez. Y no son algo nuevo, si no que llevan años de investigación.

En los últimos días, la prensa reavivó un debate que dormitaba en las oscuras y altas paredes de la tradición religiosa. Yáñez salió a la prensa, declaró que es inocente y que planea volver a trabajar con niños. Por otro lado, afirmó que su relación con el obispo de San Rafael, monseñor Taussig, es pésima.

Pocas son las explicación que da la Iglesia ante estas cosas, pero Taussig se sentó frente a la prensa a dar la cara. Emitió un comunicado público y respondió todas las preguntas de los periodistas que asistieron a la conferencia que había anunciado.

Lógicamente y como era de esperarse, se alejó absolutamente de Yáñez, explicando que hace años tiene prohibida toda práctica religiosa. Sin expresarlo en forma directa, no duda de la veracidad de las denuncias que tiene este cura. Incluso mencionó los audios que giran por los medios y redes sociales.

Fueron más de 20 preguntas las que tuvo que responder, una conferencia que duró una hora. Antes de comenzar el interrogatorio, el vocero del obispado Álvarez, pidió a los presentes que informen su nombre y apellido y medio al cual pertenecían antes de hacer la consulta.

Taussig dijo lo que se esperaba que diga. Mostró una cara de la Iglesia poco conocida, al menos en ciudades como San Rafael. En criollo, dio la cara ante la realidad que sacude la legendaria Institución.

El Derecho Canónico existe desde los inicios, en 1917 tomó algo de forma y luego el Papa Juan Pablo II, en el año 1983, terminó de codificar el principio de leyes y normas que la Iglesia ha adoptado. El código se divide en 7 capítulos y curiosamente, la máxima sanción que este tiene, es el de la expulsión del Reino de Dios. No tiene poder penal, porque razonablemente, para eso existe el Código Penal.

El problema radica en que si la justicia no tiene pruebas suficientes, no puede culpar a ninguna persona y existen dudas muy grandes sobre el encubrimiento que reciben muchos de los miembros de la Iglesia. Para esto, solo son trasladados a otro lugar, tal como sucede con Buela, quien se encuentra en Génova, perdido en la soledad, tras haber cometido delitos sexuales con mayores.

El monseñor afirmo que llegó a San Rafael tras un congreso en Roma, lugar en donde se enteró de las noticias, dijo que el viaje fue confirmado en marzo, desmintiendo las versiones de que viajó por los escándalos.

Consultado por Ojos de Café sobre el celibato, Taussig reafirmó que si bien la Iglesia está discutiendo muchos temas revolucionaros sobre su accionar, no tiene en agenda analizar esta situación, debido a que es una libre elección de cada persona, expresando además que la pedofilia es un drama que se vive mucho más en la sociedad en general que dentro de la Iglesia.

Pedir la expulsión de Yáñez, afirmar las denuncias sobre Buela, son primeros pasos importantes. Pero sin dudas, es una obligación moral de esta centenaria religión, abrir sus puertas para acelerar las investigaciones en cada caso que exista una posibilidad de abuso.

Buela mientras tanto le pide perdón a Dios. Pero los abusados no reciben misericordia divina, sufren en la tierra por ahora. Es la justicia la que debe dar una respuesta y el humano quien debe replantearse muchas cosas. Porque la salvación, tiene forma de paz y es nuestra obligación luchar por encontrar la salvación mientras seamos parte de una sociedad, pero en derechos y obligaciones.

Generalizar es la mejor forma de caer en la ignorancia, pero es hora de vestir de negro a quien corresponda, porque mientras tanto hay sotanas que tapan la basura entre sus piernas.

Por Martín Falcone

 

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