Una concejal expresó su preocupación por la reducción de presupuesto para educación, tecnología y DD.HH.

 

En la sesión del día de la fecha, el Honorable Concejo Deliberante votó afirmativamente 3 proyectos de la Concejal Natalia Galamba, por los que se solicita al Congreso de la Nación, revea la decisión de reducir el presupuesto 2017 para el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural.

En el proyecto de ley del Presupuesto para el 2017 se prevé un presupuesto de $ 131 mil millones de pesos para el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, cifra esta que equivale a un 16% más de lo estimado para 2016 en términos nominales, pero se encuentra por debajo del aumento global del presupuesto en un 22%  y de la inflación que el propio proyecto contempla para el año próximo del 17 por ciento.

“El presupuesto 2016 fue calculado por el gobierno anterior para una inflación de 14%, cuando el aumento de precios de los últimos 12 meses fue superior al 40%, según reconoció en junio el propio ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay” explicó Galamba.

“Nos preocupa porque dentro de esos $ 131 mil millones se incluyen rubros que antes se contaban aparte como: el Plan Conectar Igualdad; la construcción de jardines de infantes; y los fondos para Deportes, área que antes dependía de Presidencia; además de que no contempla el presupuesto del Plan de Finalización de Estudios Secundarios (Fines) que en 2016 cubría a 350 mil alumnos” manifestó la autora del proyecto.

Entre otras consecuencias, el incentivo docente, elevado a $ 1210 en junio de este año, quedará congelado; y según lo que se informa desde  Ctera el Presupuesto 2017 disminuye la inversión educativa en Becas, organización que prevé una reducción de 14.350 becas generales, una merma de 21 mil becas para las llamadas “Carreras prioritarias” y la desaparición total de las Becas para finalización de la carrera de Ingeniería para “jóvenes en estado de vulnerabilidad social”. 

En el caso del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva,  por primera vez desde su creación en 2007, su partida decae en un 32% con respecto al año anterior.

“Esto impediría la meta de alcanzar el 1.5% del PBI para las actividades del área que se habían propuesto. Dado un criterio que fija prioridades, la Ciencia no debería ser considerada como un gasto innecesario y una variable de ajuste sino como un motor para el desarrollo económico y el aumento de la productividad” expresó con preocupación Natalia Galamba.

Lo mismo para el caso de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, que recibirá 110 millones menos que lo que recibió en 2016.

 

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