La violencia de género tiene su lucha en San Rafael

 

Corren las noticias, aquí y allá, de todas formas. Y eso da miedo, porque la violencia de género no puede transformarse en una costumbre periodística. No hay que contarlo como parte de la cotidianeidad. El femicidio es sin dudas un flagelo que debe ser determinante en la agenda de nuestros funcionarios, pero también lo es en nuestra agenda, la de la sociedad.

El kilómetro cero de San Rafael volvió a vestirse con banderas negras. El pedido de ni una menos en la voz de los presentes y un llamado de atención a nuestro bendito siglo XXI.

Difícil de calcular la cantidad de personas presentes en la marcha, personas que se sumaban, que acompañaban, que caminaban calle por calle, pero una multitud que no fue por razones políticas, económicas y ni siquiera judiciales, fue por que algo está pasando y nadie debe hacer oído necio a semejante complicación.

Desde el kilómetro cero, la manifestación se trasladó con total calma hasta el frente del edificio del Tower. La policía acompañó un grito de justicia muy ordenado, porque el concepto está claro, la violencia trae más violencia.

Había madres, hijas, hermanas, estudiantes, artistas y funcionarios. Había padres, hijos, estaba la sociedad en general, representada en una minoría que se merece un cambio en esta cruda realidad.

Un problema cultural, educativo, judicial, social, prácticamente un problema que llena todas las aristas de esta figura de convivencia que hemos generado y que cada día se encuentra más frágil, al punto de no sostenerse por sí misma, ni siquiera con la institución.

Andrea Matacota, directora de familia, comunidad y derechos humanos, expresó “Lo que nos convoca es hacer visible esto que pasa, pensar en una transformación cultural, esto no es mujeres contra varones ni varones contra mujeres. Creemos que cuando un varón considera que una mujer es parte de su objeto cotidiano, y que a ese objeto puede incluso matarlo, estamos ante un grave problema social. Hay que trabajar en las escuelas, en la educación y en la educación de nuestros hijos”

“Estamos recibiendo denuncias, los números están aumentando y cada vez es más visible, ahora hay que agilizar los espacios judiciales. Tenemos leyes para eso, lo que hay que hacer es que sean más rápidas. Muchas de las mujeres que mueren tienen prohibiciones de acercamiento”.

El gobierno, tiene el poder del pueblo, delegado por el mismo, con el objetivo de responder ante situaciones que el ciudadano sólo no puede ni tiene las herramientas. Es momento de escuchar con seriedad cual es el plan que ya, imaginamos, han tomado los políticos que ocupan cargos predispuestos para hacerlo.

Once femicidios en lo que va del año en Mendoza.

"Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.” E. Galeano

 

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