Inició el juicio por el caso Gastón López con la declaración del imputado Galán

 

La sala de audiencias de la Segunda Cámara del Crimen tuvo un martes agitado tras el inicio del juicio a Rodrigo Galán, detenido y principal imputado de la muerte de Gastón López, el joven de 17 años que perdió la vida el 22 de mayo pasado, tras recibir un botellazo en la cabeza en el medio de una trifulca, golpe que le provocó una doble fractura de cráneo y una tercera fisura a raíz de la caída al piso. 

Con una sala llena, con mayoría de amigos y familiares de Gastón, los tres jueces a cargo del juicio dieron inicio a un proceso que se extenderá hasta la próxima semana, con una jornada clave el viernes ya que se realizará la inspección ocular en el boliche para reconstruir los hechos.

Galán, fue el primero en declarar frente al tribunal compuesto por los jueces Jorge Yapur, Néstor Murcia y Rodolfo Luque.

Lo primero que el imputado declaró fue la descripción de la pelea que involucraba, según sus palabras, entre 8 o 9 personas. Mencionó que volaron objetos, entre ellos botellas y un banquito. Por otro lado, con la justificación de que todo fue muy rápido, admitió haber lanzado una botella, aparentemente vacía, con la cual golpeó tras el lanzamiento a Gastón. Hecho que relató como un “acto reflejo” debido a que consideró que iban a atacarlo.

Estas declaraciones no coinciden con los testimonios de algunos de los testigos del caso, que también formaron parte de las declaraciones durante el juicio. Por otro lado, una situación que complica aún más el presente judicial de Galán, tiene que ver con los mensajes de Whatsapp que envió en la madrugada del 22, cerca de las 10.30 am a sus amigos. “Yo tenía una botella en la mano; uno se regaló y se la partí. Cayó noqueado al piso, y ahí me metieron los guardias al baño” es el contenido de estos mensajes, que se dieron a conocer tras la decisión del juez Ravagnani de secuestrar el teléfono celular del joven, dos días luego del incidente.

La investigación gira en torno de la actitud dolosa, o no, que tuvo Galán en la noche donde López recibió el botellazo quedando inconsciente, dato que afirmó un médico testigo del caso, expresando "Gastón nunca se pudo recuperar y estuvo inconsciente todo el tiempo hasta que murió" y admitió que "por la fractura que presentaba en el cráneo, el golpe debería haber sido muy violento".

Serán más de 20 testigos quienes pasarán por el tribunal para tratar de dictaminar la figura penal que le ocupará al imputado. No se discute quien fue el autor material del suceso, sino el dolo que pueda existir en el hecho, para determinar así el delito ocurrido, ya que esto puede cambiar considerablemente la pena que aplica el Código Penal de la Argentina.

La figura del homicidio simple con dolo eventual en el Derecho Penal se aplica cuando la Justicia determina que una persona tuvo que haberse representado que con una determinada acción podía ocasionar una muerte y pese a prever el resultado, continuó con su accionar y no hizo nada para evitarlo. Este delito se castiga con penas de entre 8 y 25 años de prisión.

Sin embargo, el dolo eventual es de muy difícil aplicación ya que la doctrina y la jurisprudencia argentina exigen que para aplicar esa figura se debe probar que la persona se representó el peligro que podía causar y el resultado antes de iniciar la acción.

El viernes a las 9 se desarrollará la reconstrucción de los hechos en el boliche Juana, el lugar en que aconteció el incidente y que derivó en la muerte de López días después.

 

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