Hacia dónde van las reinas

 

La Fiesta de la Vendimia tiene una historia centenaria. Ha ido cambiando en su esencia con el pasar del tiempo y desde aquel 1936 hasta el presente, el mundo ha transformado nuestras costumbres, necesidades y obligaciones.

San Rafael tiene la fiesta más grande detrás de la nacional. Son cientos de artistas en escena y cientos de personas que están en la organización de la fiesta, haciendo posible todo lo que finalmente suele suceder.

Pero también está la reina, siempre ha estado y también ha ido variando su lugar, su función y sus características como reina propiamente dicho. Este año, el lugar en nuestro departamento lo ocupa Yamila Carallol, representante de Goudge. Con raíces en aquel distrito, del cual su abuelo fue productor, algo que la enorgullece y emociona mucho, buscará un lugar más importante aun logrando la corona nacional.

 

 

“Me siento acompañada por mi gente”, dice Yamila dejando en claro lo importante que es para ella su familia. Siempre es importante estar acompañado, en cualquier espacio y momento, pero mucho más cuando uno está en un lugar que tiene exposición por demás.

Los últimos años han sido de relevancia en materia recuperación de derechos por parte de la mujer. Esto fue avanzando y moviéndose por el occidente de manera exponencial y de cierta manera altera también el significado de la elección de la reina en Vendimia.

No hace falta cuantificar el cambio desde un punto de vista bueno o malo, si no de cuáles son ahora las posibilidades que tiene por delante la soberana. Lo que significa un homenaje a su abuelo, siendo lo más importante de todo su año, será también un desafío para empezar a construir una vendimia que tenga más aspectos positivos hacía quien la disfruta, la sociedad.

La joven estudiante de contabilidad tiene por delante un discurso que generar el cual tendrá llegada a muchos sectores. Y si bien resulta más fáciles para los jóvenes entender el alcance de la comunicación digital que a los más grandes, saber usarlo no es menos importante. “Uno no sabe el daño que puede ocasionar, hay que ser más compañeros. La palabra es empatizar”, expresa Yamila.

A la entrevista llega alegre, buena onda a pesar de tener fiebre. Las ganas son más, escucha y responde. Agradece. Le gustan los Beatles, mucho. Sobre la elección en general de la reina en los últimos años, dice “más allá de belleza, hay que tener conocimientos y principios”.

La solidaridad es una herramienta bien utilizada y necesaria por parte de las reinas. Incluso cada distrito muchas veces necesita de esto para darle grandes soluciones a pequeños lugares, olvidados desde hace mucho tiempo. Pero también el poder de la voz de alguien que es respetado más allá del gusto o no por la vendimia como fiesta, es una herramienta para llevar los discursos hacia un lugar más purgado. Más humano.

No importan los resultados inmediatos, porque en casi ninguna necesidad social los cambios se ven de repente, pero el hecho de saber aprovechar un lugar que desde el nombre parece ortodoxo y lo es, desde la práctica puede ser sumamente actual.

“Hay que tener empatía, para conocer la situación del otro, para entender y ayudar. Los proyectos van cambiando a lo largo del año también”.

Las reinas son queridas, respetadas pero también muy cuestionadas, algunas veces por banalidades. Muchas siguen caminos con responsabilidades y exposición también. Desde el punto de vista que uno quiera mirar cada situación en particular, encontrará si esos cuestionamientos están bien o no, eso siempre será relativo. Pero la objetividad de los hechos, es siempre menos cuestionada.

Preguntarle a la sociedad que espera de la reina de la Vendimia y llevar sus hechos hacía ese lugar.  Tal vez.

 

 

 

Foto Casa Estudio / Facebook: Yamila Carallol

Martín Falcone

Martín Falcone, 28 años, director editorial de Ojos de Café. La música me acompaña, sobre todo los Beatles . Me gusta viajar y conocer nuevas historias para algún día escribirlas. Disfruté todos los goles de Palermo casi tanto cómo escuchar al Negro Dolina. Sueño con entrevistar a Sabina (y compartir algún trago). Todo pasa.

 

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar