Clausura de los cinco restó: acusan de `abuso de poder de policía´ por parte del municipio y anticipan que pedirán un informe por el accionar de los funcionarios municipales

 

El motivo de la clausura fue porque habrían dejado ingresar clientes el pasado viernes por la noche, cuando se precipitó lluvia sobre la ciudad. “Cuando la autoridad se ejerce con temeridad, prepotencia y arbitrariedad, la democracia se desdibuja y se impone el abuso de poder” dijeron desde el bloque de concejales de la UCR-FCM. Pedirán un informe y quieren citar a los funcionarios que actuaron. 


Cinco locales gastronómicos y cervecerías de la ciudad de San Rafael fueron clausurados por la Dirección de Inspección General de la Municipalidad local, alrededor de las 20 horas de este sábado. Se trata de "Sir Williams" –Av. Yrigoyen 2468-; "Peñón del Águila" –Av. Yrigoyen 1650-; "Papanatas" –Av. Yrigoyen 1590-; "Mítica" –Av. Yrigoyen 2451- y "Rawson Bar" –esquina calle Rawson y Av. Yrigoyen-.

Según trascendió, el motivo habría sido porque dejaron ingresar clientes el pasado viernes por la noche, cuando al promediar la noche se precipitó lluvia sobre la ciudad.

Los propietarios de los locales clausurados hicieron su descargo públicamente en diversos medios de la región, por tratarse de un abuso de poder ejercido por el municipio. En el mismo sentido se expresaron los concejales opositores al Ejecutivo municipal: “La clausura arbitraria de cinco locales comerciales (restaurantes y bares) expone el `abuso de poder de policía del municipio´. Además llama poderosamente la atención que los inspectores municipales manifestaban que tenían `órdenes de arriba´ para clausurar”, twitteó el concejal por la UCR-FCM, Martín Serrano.

 

 

Francisco Mondotte, también integrante del bloque de la UCR-FCM, expresó en sus redes sociales: “En este contexto económico y social y con la realidad que viven miles de sanrafaelinos, que el municipio de San Rafael clausure livianamente, es ilustrativo de funcionarios que no están a la altura de las circunstancias o viven en otro mundo”.

Los ediles ya anticiparon que solicitarán informes y que citarán a los responsables de la inspección que terminó con la clausura de los cincos establecimientos. “Con las facultades que nos otorga la Ley provincial 1.079, los concejales del Bloque de la UCR vamos a solicitar informes, a citar a los responsables de este abuso y a presentar un proyecto para formar una comisión investigadora que evalúe el accionar de funcionarios en cuestión”, manifestó Serrano.

 

 

“A los abusos hay que pararlos rápido. Esta locura, no puede repetirse”, manifestó por su parte Mondotte. “Cuando la autoridad se ejerce con temeridad, prepotencia y arbitrariedad, la democracia se desdibuja y se impone el abuso de poder”, agregó en sus publicaciones vía twitter.

 

La palabra de los propietarios

Los comerciantes no se quedaron de brazos cruzados. Este mismo sábado, tras la clausura, la familia Goñi -propietarios de Rawson Bar-, se manifestó sobre la esquina del mismo local, en calle Rawson y la Rotonda César Robles.

Venimos a trabajar, no hacemos otra cosa que eso. Pero nos hacen sentir como unos delincuentes”, dijo a medios locales Jóse Goñi.

“El día viernes 25, cuando hubo lluvia durante la noche, no se le abrió la puerta a nadie, todos los comensales estuvieron afuera, bajo la lona que tenemos en la vereda: tengo los testigos, tengo las cámaras, está todo. Los mismos inspectores que vinieron tres veces, para ver si teníamos gente adentro, no encontraron absolutamente nada”, puntualizó Goñi en contacto con este medio.

(Foto: Gentileza).-

 

Así y todo, los inspectores se presentaron este sábado 26, y cerca de las 20 labraron el acta de clausura de Rawson Bar, así como la de los otros 4 locales: “Vinieron a clausurar el local sin ningún motivo”, se descargó Goñi que insistió en que tienen los elementos probatorios para constatar que no había gente dentro del establecimiento: “Están las cámaras de seguridad de las calles, y las de adentro del local, para constatar que no teníamos gente”, argumentó.

Desde Sir Williams, afirmaron no estar “para nada conformes” con el accionar de la inspección. “Anoche nos quedamos sin trabajar y hoy tampoco podemos abrir. Esperamos una respuesta favorable en los próximos días”, dijeron ante la consulta de Ojos de Café.

Gonzalo de Diego, propietario de Mítica, aclaró cómo se dieron los hechos el último viernes, lo que desencadenó la posterior clausura: “El viernes por la noche teníamos gente sentada (teníamos de reserva la mitad de la gente que nos permiten, que es el 50% de la capacidad del local). Llegado el momento en que servimos la comida, se largó a llover. Obviamente ante esto la gente se empezó a mojar y se le empezó a mojar la comida. Entonces la gente empezó a pararse y se protegió bajo un techito que hay en el ingreso al bar. Por una cuestión de sentido común y una cuestión humana, lo más sano que decidimos fue reubicarlos dentro del salón, cada uno en una mesa bien distanciada, para mantener el protocolo”, relató de Diego.  

Fue entonces que llegaron los inspectores municipales y “como si la lluvia no existiera procedieron a hacernos un acta” de infracción, detalló el comerciante. En principio el hecho “quedó ahí”, según expresó de Diego a este diario.   

Pero este sábado a las 20, “con todo el trabajo que requiere abrir el restó, con todo el salón montado y la cocina lista para despachar la comida, siendo el día más fuerte de trabajo, nos vinieron a clausurar. Lo hicieron a un horario realmente innecesario. Fue una falta de respeto y de empatía hacia nosotros los trabajadores”, se despachó el empresario, que abrió el local gastronómico en febrero de este año.  

“Estamos remándola hace meses, en una situación con una incertidumbre muy grande. Con muchas deudas que ha acarreado esta cuarentena y realmente me pareció una falta de consideración y de empatía la forma en la que se manejaron”, agregó de Diego.

El comerciante remarcó el daño que estas decisiones ocasiona en la cadena de comercios ligadas a la gastronomía: “Porque hoy, por ejemplo, le rechacé 15 kilos de carne al carnicero; u hoy por ejemplo no le compre más de 100 panes al panadero. Y todo eso, significa quizás, el plato de comida que se lo están sacando a los hijos de toda esta gente. Da mucha bronca la falta de criterio y la impunidad con la que se manejan”, se descargó.

El gastronómico dejó en claro que los del viernes fue una situación atípica. “Tampoco han establecido cómo debemos proceder. Porque si ellos nos decían que ante una situación de lluvia debemos cesar con la actividad, yo entonces decido directamente no abrir el bar”, argumentó el empresario.  Y concluyó: “No sé qué va a pasar con mi negocio. Abrí en febrero, con todo mi esfuerzo. Apostando a un sueño. Soy un joven emprendedor pero con todas estas medidas no se nos esta dando ninguna facilidad”.Algunos propietarios, que prefirieron no ser mencionados, dieron a conocer los graves comentarios que le hicieron los inspectores la noche de la clausura: “Esto viene de arriba, nos mandaron”.  

 

 

Por Agustín Mauricio, Ojos de Café // Foto portada: Gentileza      

 

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