Malbec y amigos

 

Es un sábado en la noche como cualquier otro, otro de esos que quedan en nuestras memorias formando parte de divertidas anécdotas.

Sebastián y Jimena preparan la cena, mientras yo sirvo el primero de los cinco vinos que vamos a compartir, un Malbec de Valle de Uco. Entonces surge la inquietud de como celebrar el día de este varietal, que sería en poco menos de un mes.

Claramente Mendoza, como “Capital del Malbec” nos ofrece innumerables opciones y todas geniales, pero no encontramos una donde pudiéramos disfrutar de un distendido día de campo, con nuestros amigos, en el contexto de un asado. Queríamos algo tan simple, divertido y folklórico, como el Malbec mismo. Ante esta indecisión surge la idea de crear un evento de estas características.

Ya en la etapa del postre, y esta vez en compañía de un Sauvignon blanc de Valle de Uco, solo nos resta definir ni más ni menos que el contexto del próximo festejo. No queríamos sólo un espacio físico, sino que pensábamos en un lugar que nos identifique, que nos vincule claramente con la vitivinicultura, que nos reciba como amigos y no menos importante, que reciba a nuestros costillares a las llamas. Inmediatamente la anfitriona de nuestro “Malbec y Amigos” se presentó una vez más ante nosotros, no podía ser menos que nuestra mítica Finca La Anita, ese pedazo de mundo cuyo Malbec 2014 fue catalogado como “Malbec transgresor de Agrelo” por uno de los mejores críticos enológicos del momento, esa bodega que funciona como el Atelier de nuestra amiga Soledad Vargas que siempre está dispuesta a perder su paz en el trabajo, para colaborar con mis caprichitos enológicos y quien claramente haría lugar para nuestros costillares.

Así fue como Manuel Mas accedió a compartir la finca que lleva el nombre de su madre con nosotros, para darle vida a “Malbec y Amigos”. Pero claro, si nosotros festejábamos el día del Malbec entre amigos, este no podía ser menos, por lo que a su almuerzo se sumaron sus compañeros de tierra y bodega, aquellos con los que nació en la finca, creció entre los tanques y maduró en la sala de barrica, estamos hablando de sus amigos: Petit Verdot, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon y el blend de Chardonnay-Torrontes.

Una vez que todo estuvo dispuesto, sólo quedaba disfrutar de lo que nos proponía ese sábado de abril en Agrelo, donde aunque las nubes escondan la cordillera mendocina, el sol siempre está dispuesto a ayudarnos a disfrutar de ese otoño tan nuestro que aunque la vida nos regale mil paisajes más éste siempre será un tatuaje en la retina mendocina, albergando mil anécdotas entre familia y amigos.

Paula Latorre

Paula Latorre, Lic. en Enología, 25 años, trabajo en Arpex Argentina y me divierto en la La Finquita 1920, emprendimiento de garage. Me gusta entender la enología como una profesión que me permite trabajar jugando y aprender de la gente.

 

 

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