La castración de nuestras mascotas

 

En la práctica veterinaria diaria, la castración ocupa sin dudas un lugar preponderante. Los propietarios suelen abordarnos con preguntas como: ¿Es conveniente castrar a los animales? ¿Cuál sería la edad apropiada? ¿Qué beneficios tiene? ¿Hay riesgos? ¿Hay contraindicaciones? Cada una de estas cuestiones tiene por supuesto, una respuesta. Por qué castrar: existen numerosos beneficios asociados a la castración. Por un lado se evitan las preñeces no deseadas, que llevan muchas veces a abandonos de las hembras, de los cachorros o directamente, de madre y cachorros. La hembra castrada ya no volverá a entrar en celo, no atraerá a machos ni tendera a irse tras ellos; se evita también la pseudopreñez (mal llamado "embarazo psicológico) en las perras, la aparición de patologías uterinas como la endometritis y la piometra, y -según la edad en la que se realice la cirugía-, también de neoplasias mamarias (ver después). En el caso del macho, se evitara que el macho se escape tras hembras en celo, y las peleas entre machos; disminuye la chance de desarrollo de enfermedades prostáticas y otras asociadas a los niveles de testosterona, y la transmisión de enfermedades venéreas. La edad adecuada: En el caso de las hembras (perras o gatas) se recomienda realizarla cerca de los 5-6 meses de edad, ANTES del primer celo. Esto es así porque se ha demostrado que castrando a dicha edad, la probabilidad de desarrollo de tumores mamarios en la adultez es prácticamente igual a cero. Luego, a medida que la hembra pasa por sucesivos celos, esta probabilidad aumenta, hasta que luego del tercer celo, la castración no tendría influencia en la aparición de tumores. Es necesario entender que NO HACE FALTA QUE LA PERRA HAYA TENIDO NINGUN CELO PARA SER CASTRADA: de hecho, en los EEUU se realiza la esterilización quirúrgica en perras a partir de los 2 meses de edad. Esto mismo responde otra pregunta frecuente: es necesario que la perra tenga cría al menos una vez? No. En el macho la cosa es un poco diferente: se recomienda esperar al completo desarrollo y crecimiento, lo cual es variable entre especies (perros y gatos) y en razas (no es lo mismo un caniche que un San Bernardo, como ejemplo). Esto es para evitar la aparición de patologías osteoarticulares, urinarias, y otras. Generalizando, la castración en el macho no debería realizarse NUNCA antes del año de edad, y en algunas razas, no antes del año y medio. Tiene contraindicaciones? Si. Como no es un procedimiento de urgencia, podemos elegir el momento adecuado para programarla. En el caso de las hembras no debe realizarse durante el celo, ni en otras circunstancias en las que existan altos niveles de estrógenos en la sangre; tampoco en casos de preñez avanzada (más de 25 a 30 días) ni en hembras que tengan menos de 45-60 días al momento de la cirugía. Por supuesto, un mal estado corporal, desnutrición, parasitosis, traumatismos recientes, enfermedades infecciosas, o cualquier otra patología existente al momento de realizar la cirugía, pueden hacer que el veterinario decida la no realización de la misma. ¿Tiene efectos colaterales? Si bien son infrecuentes, podemos mencionar en algunos casos -en especial en hembras-, un aumento de peso corporal, que es totalmente controlable a través de la dieta; existen documentados casos de incontinencia urinaria post castración, algunos dados por técnicas quirúrgicas defectuosas (se presenta inmediatamente después de la cirugía) y otras por el descenso de nivel de estrógenos en circulación. Esta última condición puede manejarse mediante diferentes medicamentos. ¿Hay riesgos en la cirugía? Sí. La esterilización quirúrgica es uno de los procedimientos más frecuentes en los quirófanos veterinarios, casi que podría decirse forma parte de la rutina diaria, y eso lleva muchas veces a "subestimar" el procedimiento. En el caso de las hembras, implica un abordaje a la cavidad abdominal, y por ende, es considerado un acto de cirugía mayor. Debe realizarse con técnicas precisas y en condiciones de esterilidad y aun en individuos perfectamente sanos, siempre, siempre acarrea un riesgo. Sin embargo, en manos de un profesional bien formado, con un examen clínico completo y con los estudios complementarios que el veterinario considere adecuados, dicho riesgo puede llevarse a niveles tales que aseguren un buen resultado. Con todo, la indicación fue y sigue siendo esterilizar a nuestras mascotas.

Fotografia: Franco Perosa

Sebastián Ortiz

Sebastian Ortiz, clase 1976, de Ciudad Jardín, El Palomar, Bs As. Veterinario de la UBA. Dedicado actualmente a la clínica y cirugía de pequeños y grandes animales, ex guardavidas, admirador de la música británica, guitarrista aficionado . Lector ocasional de la obra de Fontanarrosa y de Dolina.

 

 

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