Oración para un niño sirio

 

No me interesa saber las respuestas, ni formular las supuestas preguntas correctas, no discutiré acerca de registros y estadísticas del caos, el conflicto y la historia...

¿Qué puedo hacer? ¿Qué podes hacer? ¿Qué podemos hacer?

No estamos en cuerpo presente en el lugar de los hechos, no podremos neutralizar cada explosivo o salvaguardar cada niño, quizá no podremos recuperar cada gota de sangre derramada y devolverle a cada hijo sus padres, o cada padre sus hijos.

La muerte por derecho propio, asume en realizar su trabajo en el plano terrenal, siendo la madre de cada fin de proceso, de cada cierre de etapa de cada uno de nosotros, marcando un día y una hora. Ambiciosa, silenciosa, la de la entrada o la salida. “La que siempre está invitada aún sin haber sido invitada”…

Pero… ¿Por qué siempre ellos?  ¿Por qué siempre ellos?

Elevá una oración, dedicá unos segundos por ellos, para ellos… No es demasiado, ¿no?

Aferrate a lo que quieras, a lo que creas, pedile a Dios, a tu Dios, besate el crucifijo o mirá hacia arriba, prendé una vela o gritalo al mundo,  ponele ganas, las ganas con las que gritas un gol los domingos, o las ganas con las que criticás o defendés este gobierno y al anterior, y al anterior, y al anterior, las ganas con las recogemos cada centavo que rueda por la calle, por la mesa, o por el banco, las ganas con la que defendemos “nuestra razón”, ¿Vas a mezquinar un buen deseo?

¿Vas a mezquinar el deseo de vivir en un mundo más potable?

Dedicale unos segundos de buena vida a los chicos que en sus maletas no llevan juguetes, esos que no van a la escuela, que no entienden de Facebook ni de Playstation, una oración para esos chicos que lloran porque no entienden  por qué y el para qué, esos chicos que no sueñan ser Messi, esos chicos que tal vez nunca sepan que fue ser chicos.

La paz en términos reales parece ser una utopía, tal vez querer cambiar una realidad con una oración también, pero al menos intentemos, los que queremos una buena vida, un mundo mejor somos la mayoría aunque a veces pareciera que la maldad es superior… “Que una bomba siempre haga más ruido que una caricia, no significa que todo este perdido, por cada bomba hay millones de caricias, de consuelos, de buenas intenciones y de buenos sentimientos… No nos dejemos llevar por el ruido.

Invoquemos a las maravillas de toda la creación, Facundo Cabral tenía una frase como esta:

“Vengo a contar la sublime victoria de la belleza,  sobre todos los temores, las flaquezas y miserias”

FOTO: ELIAS ORTÍZ 

Aldo Ferreyra

Nacido el 4 de Marzo de 1987 en Santa Rosa, La Pampa, viviendo en San Rafael desde los 3 años de edad. Técnico Superior en Administración de Empresas Egresado del ITU. Dirigente Fundador de la Agrupación Refugio para los sin techo San Rafael. Asesor de Acción Social. Conferencista Motivacional, Liderazgo y Superación Personal. Guitarrista y Compositor. Escritor.

 

 

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