Millennials y política: la cibermilitancia abre las puertas

 

Es común escuchar que los jóvenes carecen de experiencia o sabiduría en cuestiones relacionadas a la participación política, o que poseen una cierta apatía frente a estas temáticas. Sin embargo, la cibermilitancia se presenta como una forma revolucionaria frente a los medios tradicionales como el “puerta a puerta”. Por ello, los especialistas consideran que estas nuevas metodologías son mucho más eficientes para conseguir los votos que definirán los resultados de las próximas elecciones.

Según el politólogo Julio Aguirre, la falta de experiencia de los jóvenes en política son supuestos históricos, prejuicios que confunden la edad con una virtud, ya que no existen evidencias que comprueben que los líderes más jóvenes tengan peor desempeño que los mayores.

“Alguien que milita desde los 15 años y tiene 30, lleva 15 años militando. También tenés políticos que toman como valor que viene del sector privado, pero tiene cero años de experiencia en la gestión pública y la militancia política”, agregó Aguirre.

Además, en los jóvenes se presenta una característica innovadora que renueva las formas tradicionales de involucrarse políticamente: la cibermilitancia. Esta herramienta es fundamental para captar el voto millennial y centennial, que en las próximas elecciones representa el 50 % del padrón electoral. 

“Han cambiado las formas de hacer activismo político, ahora es mucho más sugerente hablar por Twitter o hacer videos para YouTube, que las manifestaciones clásicas como salir a hablar puerta a puerta. Los jóvenes son importantísimos cualitativamente, por eso hay que salir a convencerlos, y los partidos políticos saben eso, especialmente el kirchnerismo”, comentó el especialista.

De la misma manera, el sociólogo y becario del Conicet, Octavio Stacchiola, consideró que las redes sociales son fundamentales en este proceso porque ayudaron a mejorar el acercamiento de los candidatos a ciertas franjas etarias.

“Definitivamente complementan las vinculación de lo que transmite el candidato o candidata en su oratoria, lo que transmite desde su espacio político, sus propuestas. Además, las redes permiten poner el cuerpo, la presencia del candidato que posibilita que otros jóvenes se interesen”, dijo el sociólogo.

Blanco de críticas

Sin embargo, cuando los jóvenes intentan acceder a un cargo político surgen numerosos prejuicios en algunos sectores de la sociedad, relacionados con la falta de interés o experiencia, que les dificultan su acceso o permanencia en ese ámbito. 

“La política no solamente es una posibilidad de ascenso social, sino también de ascenso en el poder. Y en ese caso, las viejas generaciones tienen el mecanismo muy aceitado, y las nuevas generaciones vienen a pujar por esos recursos. Ahora, no es bueno pensar la política como una instrumentalidad", indicó Octavio Stacchiola. 

En este sentido, son muchos los mendocinos que comenzaron su carrera política siendo jóvenes, y como tales, enfrentaron los mismos prejuicios sociales. Algunos de los casos que se pueden mencionar son Anabel Fernández Sagasti (PJ - La Cámpora) que fue diputada nacional a los 27 años; Luis Böhm (PJ), quien fue ministro con 25 años; Julieta Martínez (PJ) que durante el mandato de Francisco Pérez fue nombrada directora del Teatro Independencia con 20 años; Víctor Fayad (UCR), quien asumió la presidencia del Concejo Deliverante de Capital a los 27 años; o Tamara Salomón (UCR), quien es integrante de la Cámara baja provincial con 29 años de edad.

 (Foto: Bien Cuyano).

“Veo a los jóvenes un  poco más involucrados debido a que hay otras herramientas, las redes sociales son la forma que tenemos de comunicarnos y a su vez de estar insertos en debates o diferentes discusiones. En mi caso, la experiencia ha sido muy satisfactoria, pero creo que de todas maneras es como todo camino que tiene su ciclo. Personalmente,  poder realizar algunas transformaciones que uno sueña desde la niñez da satisfacciones que trascienden aquellos bajones, porque siendo mujer y joven por ahí cuesta poder introducirse, se puede pero cuesta el doble”, expresó Tamara Salomón.

Respecto a la participación femenina, aún existen diferencias en cuanto al acceso a la política de jóvenes mujeres, quienes aún tienen dificultades para ser tomadas en cuenta. Además, los especialistas indican que “existe una propensión en los grupos de militancia política que dicen que los hombres hablan y las mujeres toman nota, porque supuestamente son más prolijas o escriben mejor, o que son menos competentes para hablar en público”.

“Es difícil ser joven y mujer en la política, especialmente a la hora de implantar una agenda donde la cuestión juvenil  queda muchas veces en manos de adultos que no conocen las problemáticas de ese segmento etario. Sin embargo, pienso que las mujeres, con todas las complicaciones que se les imponen, vienen a renovar este proceso político”, indicó Stacchiola.

 

(Fuente: Unidiversidad.com.ar - Autoría: Ángeles Balderrama // Fotografía portada: Marcelo Fernández)

 

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