Los ´millennials´ cambian el paradigma del sexo

 

Los cambios en las relaciones interpersonales que trajo internet se ven también en la vida sexual de las personas. Tanto, que el concepto de relación sexual se ha hecho más amplio: ya no parece girar tanto en torno a la penetración, sino que se abre a una gama de experiencias antes poco exploradas. La tendencia marca que los millennials tienen menos relaciones sexuales que sus predecesores generacionales. ¿Qué factores influyen para que esto sea así y cómo lo analizan los sexólogos y sexólogas?

Un estudio hecho por profesionales de la Universidad de San Diego, Estados Unidos, relevó datos recogidos en forma de encuestas por la General Social Survey acerca de la vida sexual de las personas de entre 20 y 24 años. La particularidad es que las encuestas que recogieron los académicos fueron realizadas entre 1972 y 2012. De esta forma, se pudo comparar las respuestas de miembros de distintas generaciones. La conclusión fue que la actividad sexual de las personas nacidas entre 1980 y 1994 es menor que la de la generación de los baby boomers (1946-1964) y la generación X (1965-1979). Por ejemplo, el 93 % de los milénicos manifestó tener sexo entre cero y una vez por semana. Solo el 7 % restante mantiene relaciones sexuales entre dos y cinco veces de manera semanal.

Germán Gregorio Morassutti, psicólogo y sexólogo, subrayó a Unidiversidad: “Hay encuentros más esporádicos y menos parejas fijas”. En este sentido, podría entenderse la menor cantidad de encuentros sexuales, ya que la pareja fija garantiza una mayor regularidad.

“De por sí, más no es mejor”, opinó el profesional. Lo que sí calificó como “preocupante” es el hecho de no poder llegar a conocerse con la pareja, algo inevitable si se habla de una relación fugaz. “La sexualidad es una construcción (…) Lo que sí sería bueno es que haya una mejor calidad en la relación”.   

 

Pornografía, sexting y juego previo: no es solo penetración

La vida sexual de las personas tiene cada vez más matices. Un punto importante es la visibilización de la masturbación como algo normal y la cada vez mayor aceptación social de la práctica. A esto hay que sumarle la facilidad de acceder a contenido sexual vía internet y las múltiples formas de comunicarse digitalmente, tanto a través de chats como de aplicaciones de citas.

La sexóloga Alejandrina Román de Giro destacó la existencia de otras modalidades sexuales como un factor importante. El sexting –el acto de sacarse fotos eróticas y difundirlas a través de las conversaciones, acompañadas o no de texto– es una de ellas.

Gregorio Morassutti resaltó que muchos jóvenes realizan actividades de juego previo sin llegar necesariamente a la penetración. Esto, que antes podía no ser considerado sexo, en realidad sí lo es.

Otro sexólogo consultado por Unidiversidad fue José Luis Rodríguez, que opinó que no existe ninguna tendencia a tener menos sexo por parte de los milénicos, aunque coincidió en que el concepto de sexo es más variado: “Hay que ver qué es lo que se circunscribe como relación sexual”. Por otra parte, restó importancia al factor tecnológico al señalar que no todas las personas tienen fácil acceso a una buena conexión de internet.

 

¿Menos deseo sexual?

Por otro lado, Román de Giro manifestó que el fenómeno está comprendido dentro de otro que ubicó a nivel mundial: “Hay menos deseo sexual en la población en general”. De hecho, señaló que esa es la mayor inquietud que llevan los pacientes a su consultorio, preocupados porque su pareja quiere tener relaciones sexuales y ellos no. La principal causa de esto, según señaló la sexóloga, es el estrés de la vida cotidiana.

Por su parte, Gregorio Morassutti destacó que la mayoría de las consultas que recibe (tanto de milénicos como de otras generaciones) son por disfunciones sexuales causadas por la ansiedad. “Lo bueno de esta generación es que se anima a consultar antes”, valoró.

 

 

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