La “violencia de género” y la “igualdad de género” son incompatibles

 

La “violencia de género” y la “igualdad de género” son incompatibles

Es incomprensible escuchar a gente referirse al término “violencia de género” oponiéndose a la misma y que a su vez luchan por la “igualdad de género”

Luchar por la igualdad de género y luchar contra la violencia de género es incompatible en un 100%. Daré mi opinión al respecto:

La definición de Género está mal utilizada, solo lo reducen a la cuestión sexual, y género es más amplio. El género es la agrupación de cosas por tener características iguales o similares diferenciado de otras que por características distintas pertenecen a otro grupo, por ejemplo, los “géneros musicales”. Véase definición y origen de la palabra género.

La palabra igualdad significa condición o circunstancia de tener una misma naturaleza, cantidad, calidad, valor o forma, o de compartir cualidades y/o características.

Si se busca la igualdad de género, lo que se está haciendo es eliminando el Género. ¿Por qué digo esto? Porque si género agrupa las cosas por sus similitudes por sus características, automáticamente está diferenciando un grupo de cosas de otro grupo por no tener características iguales. O sea que si buscamos la igualdad de género todas las cosas quedan agrupadas en un mismo grupo por lo que Género desaparece.

No hay peor “violencia de género” que buscar la “igualdad de género” ya que con la misma género desaparece.

La violencia es imponer u obtener algo por la fuerza, pero esto no solo se refiere a la fuerza física, la misma puede ser emocional mediante ofensas o amenazas, causando tanto secuelas físicas como psicológicas.

violencia de género: la violencia no tiene género. Para que un acto violento pueda ser categorizado como “violencia de género”, debería constatarse que el móvil del acto es el odio hacia el otro género como tal. Ejemplo la “violencia racial”, se trata de aquella que fundamenta su eficacia en el odio de raza. La mal llamada “violencia de género” ha devenido simplemente en la violencia del hombre hacia la mujer, sin importar los verdaderos móviles de la misma, forjando la sensación de que en todo acto de violencia que vaya en esta dirección, media una realidad de odio hacia el sexo femenino como tal. En Estados Unidos se ha encontrado que la violencia en parejas lesbianas y homosexuales es tan frecuente como la que ocurre en parejas heterosexuales. ¿No será que son móviles un poco más complejos y variantes que la simple aversión por el otro género, los que desencadenan comportamientos violentos?

Fuente del punto 6°: http://prensarepublicana.com/la-violencia-no-genero-agustin-laje-2/

En conclusión: dejemos de inventar términos y ocupémonos, valga la redundancia, de ocupar el lugar que nos corresponde, en el momento que corresponde. Porque si esto sucede habrá respeto hacia el mismo y los diferentes género. Y si comprendemos el significado de respeto también desaparecerá la Violencia

Roberto Senarega

34 años, Interesado en la Educación y apasionado por encontrar el porqué de las cosas. Amo a mis hijos y a mi señora. Sueño con la utopía de un mundo mejor. Creo en que las soluciones se logran erradicando los problemas de raíz. Agradezco haber encontrado el camino de la meditación. Y como me dijo una vez una querida amiga: “Beto, para vos tu vida es como si fuera un cuento”. Ahhhh me olvidaba, me recibí de Contador público nacional y después de profesor.

 

 

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