La nota en Educación: su importancia y quién la determina

 

En educación unos de los temas que más discusión y planteo trae es la determinación de la nota. La nota es la síntesis de un proceso de enseñanzas y aprendizaje que no solo evalúa el aprendizaje de los alumnos sino que también las enseñanzas del maestro, pero lamentablemente, solo se califica a los alumnos.  

Muchos son los métodos y criterios de evaluación que un docente puede utilizar para ver si sus alumnos alcanzaron los conocimientos mínimos esperados en sus asignaturas. La famosa disputa de si lo que importa es la nota final o si la nota es un promedio del proceso de aprendizaje del alumno es algo que está logrando equilibrio.

Siempre somos evaluados, desde que empezamos primer grado hasta que terminamos la facultad. Y después lo seguimos siendo, no a modo de prueba sino en cada decisión que tomamos en la vida. Toda la vida nos pusieron notas, y ahora nosotros también evaluamos a los demás poniéndoles nuestras notas.  

Lo interesante es que en todos los años que pasamos por instituciones educativas nos evaluaron y nunca nos enseñaron a autoevaluarnos, como si lo único que importara es la opinión de un tercero sobre nosotros, y lo que nosotros reflexionemos sobre nuestro actuar nada vale.

Si nos hubieran enseñado a autoevaluarnos: ¿Quién nos pondría la nota? ¿Uno tendría que mirarse a sí mismo para ponerse la nota? y en una constante autoevaluación: ¿Nos haríamos un poco más responsable de nuestros actos? El hecho de que la nota siempre venga del exterior: ¿Nos hace que vivamos siendo lo que nos hacen creer que somos y no lo que somos de verdad en nuestro interior?

Esta constante evaluación que proviene del exterior, sin dejarnos un momento de reflexión para nuestra autoevaluación, porque supuestamente nada vale, ha generado una disociación entre nuestro interior (sentimientos, emociones, pensamientos) y lo que verdaderamente pasa en el mundo que nos rodea. Si en las escuelas nos enseñaran a autoevaluarnos podríamos vivenciar que vivimos en dos mundos simultáneos: un mundo exterior, el que nos rodea, y un mundo interior, nuestros pensamientos, sentimientos y emociones.

Que el mundo que nos rodea influye en nuestro mundo interior, pero que no es este solo el mundo en el que vivimos sino que tenemos nuestro propio mundo interior. Entonces, haciéndonos este planteo de que vivimos en dos mundos, nos podríamos preguntar: ¿Qué mundo es más importante: el que nos rodea o nuestro mundo interior? ¿A qué mundo le doy más importancia? ¿Por qué? ¿Tengo que buscar el equilibrio entre estos dos mundos o la aceptación del que nos rodea?

Y volviendo a publicaciones anteriores, el equilibrio de estos dos mundos (el que nos rodea y el interior), ¿No será lo que necesita el significado de educación? ¿Un equilibrio entre los términos Educare y Educere? Y esto mismo lo podríamos relacionar con la comprensión del Conocimiento ¿No se necesita un equilibrio entre el Saber y el Ser?

Y volviendo al título de la publicación ¿La nota no necesita de un equilibrio entre evaluación y autoevaluación?  

Roberto Senarega

34 años, Interesado en la Educación y apasionado por encontrar el porqué de las cosas. Amo a mis hijos y a mi señora. Sueño con la utopía de un mundo mejor. Creo en que las soluciones se logran erradicando los problemas de raíz. Agradezco haber encontrado el camino de la meditación. Y como me dijo una vez una querida amiga: “Beto, para vos tu vida es como si fuera un cuento”. Ahhhh me olvidaba, me recibí de Contador público nacional y después de profesor.

 

 

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