Estás postergando… podrías estar siendo un procrastinador y no lo sabías.

 

Hace días que estás poniendo bajo la alfombra eso que tenías que decidir y de golpe se pasó una semana entera haciendo esto que yo llamo procrastinar.

¿Cómo dijiste Pablo? ¿Procrastinar...?

Sí, procrastinar...la habilidad que tenemos todos, un poco más un poco menos, de postergar lo que creemos y decimos que tenemos que hacer.

Imagina que tienes que cumplir con una tarea X, digamos presentar una propuesta a uno de tus clientes o una monografía en la facultad, o escribir una nota para un diario, y haces lo que todos hacemos marcamos en el calendario de nuestra mente el día de entrega, y luego notas que para eso falta una semana, por lo que puedes quedarte esta noche mirando televisión. Mañana arrancamos.

Pero claro, mañana es ese día que nunca llega, porque al otro día surgen cosas que hacer, y luego una llamada, y después una visita. Bueno, lo dejamos para después, porque esto es importante y no lo puedo hacer sin mi concentración y enfoque. Y así tachas otro día en el calendario. No dejas de pensar en lo que deberías hacer pero lo sigues dejando para cuando "haya tiempo". Llega tu fecha límite, y corres, te sientas hace lo que crees que es lo mejor y luego lo entregas como sale.

Esta es solo un tipo de procrastinación, no tiene nada de peligroso, te trae algo más de contratiempos y problemas, pero vivirás bajo el lema “yo soy así”. Pero hay  otras postergaciones. 

Imagina que llegas a casa luego de visitar a tu médico y te dijo que tenías que dejar el cigarrillo. O cambiar otro de tus hábitos. ¿Te suena conocida esta situación? Tu familia se pone feliz que tengas esa iniciativa, sabes que es necesario. Y entonces te pones a pensar como lo harás.

Pasa toda la semana y luego de apagar el último cigarrillo del viernes, te preguntas a vos mismo "¿yo no me había propuesto dejarlo?". Pues eso es procrastinar. Pero también lo dejé para “cuando haya tiempo”. Ahora cambia dejar el cigarrillo por cualquier otro hábito: empezar a hacer ejercicio, comenzar una dieta, hacer terapia, pedir un favor, o tener esa charla incómoda con tu jefe...

Y puedo decirte, porque conozco bien esa sensación, que llevar esas tareas en la mochila, empiezan a hacerse una molestia a lo largo de cada día.

¿Cómo puedo dejar de procrastinar?

Pues esa es una tarea a tomarse en serio. Recuerda que si eso no te trae consecuencias inmediatas no significa que no las tendrá, solo que no lo haces patente para que no te preocupes.

Veamos algunos pequeños pasos para actuar:

1-Primero no intentes tomar un compromiso y nada más. Escríbelo en tu agenda, en una libreta. Y si lo vas a hacer en un archivo digital hazlo de tal manera que sea visible todo el tiempo.

2-Identifica cuál es el origen de esta procrastinación. Pregúntate el por qué estoy demorando esto. Y para qué lo sigo llevando entre mis pendientes.

3-Luego haz algo que debería ser tu rutina de cada día, escribe en un calendario qué día vas a actuar y hacer esto que quieres hacer, si tienes una fecha límite ponte un plazo menor, y borra de tu cabeza el primer plazo que tenías.

4-Bloquea en tu calendario y en tu agenda, al menos 25 minutos para esta tare. Ponte una alarma. No te preocupes, 25 minutos no va a resolver el asunto pero te habrán puesto en marcha.

5-Procura que esos 25 minutos sean al comenzar tu día. Eso te aliviará el día, al saber que lo estás haciendo. Que te estás moviendo.

6-Toma nota del proceso, lleva un diario, y una lista de tareas. O al menos uno de los dos.

7-Y ya que tomas nota del proceso, pregúntate cómo te sientes cada día con esa tarea pendiente en tu ánimo. Es agradable o te produce displacer.

8-No es necesario tener razón ni tener la respuesta. Así que deja de enfocarte solo en el resultado final. Hazlo y luego verás los resultados. Si quieres escalar una montaña está muy bien que planifiques la ruta pensando en la cima;  pero luego al comenzar a escalar hay que ver donde pones cada pie. De la misma manera enfócate en la próxima tarea y no el resultado final.

9-Por último, y no menor, pide ayuda. Charlar con gente que esté en la misma situación o haya pasado por esta  situación, aprende y comparte. Te sentirás más seguro del proceso.

Recuerda que procrastinar es un hábito que puede ser doloroso, para vos y para las personas que te rodean, y detrás suele tener alguna relación con el “cómo ves el mundo”, y “cómo tomas decisiones”. Pero por ahora solo enfócate en empezar a moverte, aprende lo más rápido que puedas y disfruta de cada día hacer un pequeño paso, para lograr tus metas.

Pablo González Quatro

Cansado de Ser llamado Vago, escribo para darle SENTIDO a todo el tiempo que me paso procastinando. Y comparto lo que se me ocurre de vez en vez, para evitar la procastinación y hacer + con Menos. A veces hago de Consultor sobre gestión del tiempo y productividad personal y de equipos. Aplico la filosofía "Lean" aplicada a todos los ámbitos de mi vida, en cada momento para asumir la incertidumbre de los cambios que afrontamos cada día. Amo el minimalismo, me siento atraído por el “kaizen”. Ayudo a personas que han decidido tomar consciencia de cómo usan su tiempo, y transformarse. A través de talleres, seminarios y mastermind.

 

 

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