¿¡Alguien por favor quiere pensar en los niños!?

 

Comienza un nuevo ciclo lectivo que como siempre está cargado de incertidumbres, esta vez no vinculadas al inicio de clases o al salario docente, cuestión que se resolvió a fines del 2018, sino que la incertidumbre ahora está ligada a los cambios propuestos en función de la denominada “Secundaria 2030”.

Desde el día lunes 11 de febrero se comenzaron a trabajar algunos borradores que desde la DGE se remitieron a las diversas instituciones escolares con la intención de que sean revisados por los docentes y a partir de ellos realizar los aportes que se consideren necesarios.

Una de las sensaciones más comunes que tenemos los docentes, es que cuando estos documentos llegan a nuestras manos, las decisiones ya están tomadas y son pocos los cambios que se pueden realizar, lo que hace un tanto frustrante la tarea de revisar cuestiones que parecen ya no tener marcha atrás, no solo por las experiencias ya vividas en jornadas anteriores, sino también porque en el último tiempo se ha vuelto habitual leer en los diarios cuestiones ligadas a la escuela antes de que lo trabajemos en las mismas, reafirmando esa sensación de que las cosas ya están resueltas.

Entre los “borradores” que se enviaron a los colegios, el Anexo V que estipula las reformas o cambios pretendidos en cuanto a la evaluación es el que ha despertado mayor controversia, especialmente en su punto 5. Este apartado, habla acerca de la acreditación y según se expresa en el mismo pasaran de año “…los estudiantes que como máximo, adeuden tres (3) espacios curriculares promocionales y todos los espacios no promocionales de cada año de secundario…”

Lo que hace entender que si un alumno adeuda 3 espacios, que tengan una continuidad en el año siguiente (promocionales), y por lo tanto sean considerados prioritarios, como Lengua, Matemática y Lengua Extranjera, podrá pasar de año, pero también podrá adeudar todos los espacios no promocionales como es el caso de Educación Artística para el 1º año de una escuela con un Bachiller en Ciencias Naturales, lo que hace en realidad un total de 4 espacios curriculares o “materias”.

Nada se aclara acerca de cuál es el límite de espacios no promocionales que un alumno puede adeudar, por lo que un cálculo rápido nos puede llevar pensar que un alumno promedio puede acceder al 5º año de la escuela secundaria adeudando un total de 13 materias (3 promocionales y 10 no promocionales).

Esta idea se reafirma en el punto 5.3 del mismo anexo, donde expresa: “Repitencia: Cuando el estudiante adeude más de 3 (tres) espacios curriculares promocionales en la totalidad de su trayectoria escolar, deberá repetir el cursado completo del último año que haya cursado.” pero no dice absolutamente nada acerca de la cantidad de espacios no promocionales.

También se pretende que aquel alumno que no apruebe un espacio no correlativo, recupere durante todo el año siguiente con el mismo docente con el que desaprobó, lo que significaría que el docente no solo deba trabajar con los alumnos que tiene en el aula ese año, sino que mediante espacios alternativos y en tiempos no rentados siga trabajando con aquellos que adeudan el espacio curricular del año anterior, una decisión que solo lograra recargar al docente y al alumno que sumará una materia más.

Sin duda la escuela secundaria se debe reformar, deben existir cambios profundos que permitan acomodar la educación de nuestros adolescentes a una sociedad que se transforma continuamente y a velocidades excepcionales, pero para eso, se deben resignificar tiempos, espacios, recursos humanos y económicos.

Cambios y decisiones tan significativas no puede ser llevadas a cabo de forma unilateral, sin contar con un consenso social y político, sin una adecuada preparación y capacitación del personal docente, porque si bien en los portales oficiales de la DGE se puede leer que se capacitó a supervisores y directores, cada vez que aparece una inquietud ligada lo significativo de los cambios la respuesta es la misma: NO SE SABE.

No parece ser un año electoral el momento para poner en marcha políticas, que como nos tienen acostumbrados no sabemos si tendrán continuidad, no olvidemos que hace tan solo un año se terminaron de hacer las reformas educativas planteadas por el gobierno anterior, y ahora nuevamente todo vuelve a cambiar.

 

Como dijo un personaje de la serie televisiva Los Simpsons ¿¡Alguien por favor quiere pensar en los niños!?

Damián Rojas

Damián A. Rojas, 31 jóvenes años, Profe de Biología, y columnista en Falsa Realidad. Desde hace 10 años que estoy en la docencia, pero se podría decir que toda mi vida estuve dentro de la escuela. Tratando de educar mas allá del aula, contando mi punto de vista acerca de nuestra realidad. Fanatico de la televisión y aficionado a la comida (si muero mañana que sea comiendo asado).

 

 

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