La influencia social sobre la lactancia materna

 

La lactancia materna es tan antigua como la humanidad, en la actualidad se ha logrado conocer las múltiples ventajas de la misma. A partir de cientos de investigaciones que se han realizado, se sabe que posee grandes beneficios y propiedades tanto para el niño, como para la madre. Sus ingredientes son el más óptimo alimento para el recién nacido, ya que proporciona los nutrientes necesarios para el desarrollo del niño durante los primeros seis meses de vida, así mismo favorece la adaptación extrauterina y lo beneficia para mantener un apropiado nivel de salud protegiéndolo de diversas enfermedades.

Además la lactancia materna crea un vínculo único y transcendental entre la madre y su bebé, siendo un momento especial donde se sientan las bases de unión, de las futuras relaciones y el equilibrio emocional del pequeño, lo cual repercutirá en una personalidad sólida y estable.

También es bien conocido que el amamantar otorga beneficios a la salud materna. Cada año se acumula más y más evidencia científica para probar lo que muchas personas intuitivamente saben: que la leche de la madre es el mejor alimento para su bebé.

Pero ante todos estos beneficios de la lactancia anteriormente nombrados, se sigue encontrando resistencia social ante este gran acto de amor, influenciando y condicionando el amamantamiento, por factores, económicos, sociales, culturales y educativos entre otros. 

Aunque el carácter único y superior de la leche materna para la alimentación del bebé es reconocido universalmente, la práctica de la lactancia materna ha sufrido altibajos en los últimos 100 años en que comenzaron a abrirse los sucedáneos de la leche humana a causa del desarrollo tecnológico de la industria alimentaria.

 

FACTORES SOCIO-ECONÓMICOS

El nivel socio económico de la mujer es un condicionante para la lactancia. Hoy en día son miles las que trabajan fuera de su hogar jornadas extensas, lo cual dificulta la lactancia, hay que tener en cuenta que muchas de estas trabajadoras se encuentran en situaciones laborales de informalidad  no se respetan sus licencias o no tienen  un lugar apropiado para extraerse la leche y conservarla.

Por otro lado en las clases sociales más acomodadas el descenso de la frecuencia y la duración de la alimentación al seno materno  también se  debe a  campañas de mercadeo agresivo, pagadas por la industrial multimillonaria de los laboratorios que producen fórmula y la promoción comercial, apoyada por los medios masivos de comunicación hacia la lactancia artificial, basada en la utilización del biberón y las leches industrializadas; las madres de esta clase social cuentan con los recursos económicos necesarios para la adquisición de estos sucedáneos.

 

FACTORES CULTURALES

La cultura juega un papel importante en la lactancia, ya que muchas mujeres se ven influenciadas por prácticas y mitos propios de la cultura en la que se desenvuelvan.

Actualmente las madres se ven invadidas de información errónea enquistada en el colectivo cultural como los famosos mitos sobre la lactancia  por ejemplo:

“Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche”

“Creo que mi leche es acuosa y no alimenta.”

“Las tomas empiezan a ser más frecuentes de lo habitual, quizás mi bebé se queda con hambre”

Otras se avergüenzan de amamantar en público, por la gran hostigación que existe de gran parte de la población 

FALENCIAS EN EL SISTEMA DE SALUD: se supone que este sistema es el que va a educar y concientizar a la madre, sin embargo muchas veces las rutinas en la atención del nacimiento, han contribuido a dificultar la lactancia materna. Las drogas y medicamentos para el dolor, el manejo activo del parto, la separación del niño en las primeras horas después del nacimiento, los horarios rígidos de lactancia, y la omisión de información valiosa por parte de los profesionales, sobre el desconocimiento acerca del valor nutritivo que tiene la leche humana para el niño durante sus primeros meses de vida y la presentación de molestias en las madre por congestionamiento de las mamas y agrietamiento de los pezones, son un ejemplo de cómo desde el sistema de salud se puede entorpecer la lactancia.(Asociación El parto es nuestro.2016)

La lactancia puede y debe ser una elección pensada y querida por la madre y no una acción que se pueda imponer o no arbitrariamente.

En relación a los factores socio - económicos expuestos y en contraposición con ellos se podría proponer que se extienda la licencia por maternidad a 6 meses, sincronizando ese período con los 6 meses de lactancia materna exclusiva, como así también que, en el horario laboral se facilitara un espacio amigo de la lactancia (lactario) para que las madres puedan extraerse leche (un espacio privado que no sea un baño y donde haya una heladera), de esta forma se podría promover una lactancia más amena.

En relación a los factores culturales el desarrollo de una red masiva de consejeras de lactancia ya sea en los centros primarios de salud o directamente en los barrios y comunidades, podría influir de forma positiva en el colectivo social, para que las mamás logren encontrar un espacio de apoyo y contención.

Y en referencia a los factores asociados al sistema de salud, la capacitación en temas de lactancia materna al personal de los centros de salud (médicos/as, obstétricas, enfermeros/as) donde haya servicios de maternidad, convendría ya que son ellos en la mayoría de las ocasiones quienes aconsejan y brindan información a  las madres sobre la lactancia. Y un uso ético del conocimiento llevaría a poder encuadrar a las leches artificiales en la categoría de especialidades medicinales, lo cual impediría su venta fuera de las farmacias

Toda madre tiene el derecho de amamantar a su bebé y cada niño tiene derecho de recibir leche materna, cualquier obstáculo en la alternativa de recibir leche materna es un incumplimiento de estos derechos, 

El amamantar no es solo una elección de estilo de vida, es  un asunto de salud para la madre y el bebé, es un asunto social.

Beatriz Benito

Soy Beatriz, tengo 51 años. Hace un tiempo, cuando recibí la hermosa noticia de que iba a ser abuela, decidí formarme como “doula” para acompañar a mi hija y reviví el maravilloso mundo de la maternidad, eso me llevó a querer seguir y continúe con la formación de preparadora prenatal, mientras estudiaba redescubrí la lactancia y me sorprendí, porque a pesar de haber amamantado a mis tres hijas, había muchas cosas que desconocía, y otras tantas que no eran como pensaba. El tema me atrapó y busqué cómo seguir capacitándome y encontré la Asociación Amamantarg de la que ahora soy parte, me formé como consultora en lactancia materna y como coordinadora de grupos de apoyo y tengo a cargo ahora el de San Rafael. Quiero invitarlos a conocer este maravilloso mundo que es la lactancia, el alimento inigualable, inimitable que nos ha hecho sobrevivir como especie y que hoy en día todavía no es valorado, que le da a nuestros niños y a sus madres innumerables beneficios tanto para su salud física como emocional.

 

 

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