Cesárea: ¿Mujeres sumisas o engañadas?

 

En la actualidad existe en nuestro país (y en el mundo) una "epidemia de cesáreas" que superan ampliamente las tasas que se consideran aceptables por la O.M.S (Argentina 50% vs. recomendaciones de la OMS estiman que sólo en un 10% de los partos estarían justificadas).

Las recomendaciones científicas actuales abogan por un parto natural porque las cesáreas son mucho más riesgosas que los partos (aunque nadie nos los diga). “La cesárea, aunque sea programada, sigue siendo una operación de cirugía mayor y no merece la reputación de benignidad que muchos le atribuyen” (1). Una cesárea tiene mayores riesgos de hemorragia e infecciones para la madre, también implica una estancia prolongada en el hospital y mayor probabilidad de ser rehospitalizadas (con el perjuicio social y económico que esto trae aparejado). Pero los riesgos también son para el bebé, los principales son: “el síndrome de distress respiratorio del recién nacido*, la taquipnea transitoria*, y la prematuridad iatrogénica*, así como el riesgo de laceraciones durante la intervención que se sitúa en torno al 2%*”. (2)

Las tasas de cesáreas siguen creciendo por falta de información, tanto de las madres, la sociedad en general y los médicos, que muchas veces las practican por comodidad o desactualización profesional. Muchas veces se dice que la cesárea es un negocio (para el médico en particular y el sistema de salud en general). Como dice Michel Odent “La cesárea es un invento maravilloso para sacar algunos bebés con problemas, pero es trágico que se convierta  en una forma habitual de nacimiento”. Pero si uno de cada dos partos son por cesárea hay algo que no funciona bien (y no debe ser justamente la capacidad de parir de la mujer). Entonces ¿qué pasa con las mujeres? Cuando el médico dice “cesárea” ¿listo? ¿Eso es todo? ¿No surgen dudas, deseos, preguntas? Desde que creemos que el médico tiene la última palabra estamos perdiendo la posibilidad de elegir y decidir con conciencia. Salimos a la calle pidiendo a gritos que se defiendan nuestros derechos, pero cuando tenemos que defender nuestra maternidad, nuestro parto, el nacimiento de nuestro hijo hacemos silencio y dejamos que otros decidan sobre nosotras. Por eso creemos que la información es importante, porque una mujer informada jamás será engañada.

Podemos pensar esta sumisión femenina como otra consecuencia del patriarcado. Acá también somos víctimas de un discurso que nos paraliza, nos aliena. Un discurso perverso que nos quiere hacer creer algo que no es real: “la cesárea es mejor, más rápido, no duele, tu bebé sale más lindo, no deja consecuencias en tu cuerpo ni en tu mente”. Eso nos quieren hacer creer, está en nosotras preguntar-indagar-cuestionar. A nosotras mismas, a las mujeres que nos rodean, a otros médicos, a parteras, a doulas, a profesionales de la salud, a tribus de crianza. Las opciones son muchas. No nos dejemos engañar, investiguemos para tomar una decisión consciente. Porque si no tenemos toda la información sobre la mesa la elección que hagamos no es real, es una elección sesgada de mentiras.

 

* Síndrome de distress respiratorio del R.N.: Enfermedad causada principalmente por la falta de una sustancia resbaladiza y protectora, llamada surfactante. Esta sustancia ayuda a los pulmones a inflarse con aire e impide que los alvéolos colapsen. Normalmente aparece en pulmones completamente desarrollados. Frecuente en bebés prematuros o en nacidos por cesárea.

* Taquipnea transitoria: Trastorno respiratorio que se debe a no poder expulsar el líquido alojado en los pulmones, se manifiesta por una respiración rápida. Lo podemos observar mayormente en bebés prematuros y nacidos por cesárea  (especialmente si el trabajo de parto todavía no ha comenzado). La afección casi siempre desaparece entre las 24 y las 48 hs.

* Prematuridad iatrogénica: puede pasar que por un error de cálculo de la fecha de parto, el médico programe una cesárea y el bebé nazca prematuro. Por ejemplo, le hace una cesárea a la madre en la semana 37, cuando en realidad se encuentra de 34 semanas. A consecuencia de ello, el bebé nace prematuro, respira mal y tiene que ser trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos.

* Laceraciones: Pequeños cortes o heridas superficiales. En un 2% como mínimo de las cesáreas se corta al bebé.

 

Referencias bibliográficas

  1.  “En defensa del PVDC” Jill MacCorkle, BA (Bachelor of Arts), ME-PD (Master of Education - Professional Development), es madre de Griffen Edgar (4 años), nacido por cesárea, y de Carlin Frances (15 meses), nacida en casa.
  2. “Aspectos psicosociales del parto por cesárea” Dra. Ibone Olza. Psiquiatra.                    Co-autora de "Nacer por cesárea."

 

Pulso Kimelü

Somos mujeres maternantes. Unidas por el pulso de una búsqueda; movilizadas por nuestra mujer conocedora e inquisidora; escuchando el llamado de la tribu y a la tribu, andando hacia el encuentro del saber materno a partir de experiencias propias y compartidas. Nutriendo la conexión con nuestra esencia, nuestras emociones y nuestros bebés. Sabiendo que sólo propiciar el intercambio, dentro de un espacio libre para el encuentro con otras mujeres en distintas etapas de la maternidad, es lo que nos fortalece, nos contiene, nos empodera. Desde la vivencia de distintos métodos sobre el arte de gestar, parir y criar buscamos acompañar, dejar una impronta, sembrar información limpia y clara, gestar nuevos espacios. Pulso kimelü está integrado por mujeres mamás, compañeras, nietas, hijas, hermanas, amigas. María Julia Barcos – Doula – Masoterapeuta. Hilen Moreno – Lic. en obstetricia – Partera independiente. Liliana Prados – Lic. en Psicología. María de los Ángeles Valdes – Lic en Relaciones Humanas – Estudiante de Puericultura.

 

 

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