Pregorexia: la anorexia durante el embarazo y sus daños irreversibles

 

El embarazo es una etapa de cambios en todos los aspectos, especialmente físicos y uno de los cambios más notorios es el aumento de peso.

La pregorexia es un trastorno alimentario que se presenta durante el embarazo, es un temor obsesivo a aumentar de peso. Es muy peligroso, ya que no solo pone en peligro la vida de la mamá, sino también la del bebé.

Este desorden puede manifestarse en el momento del embarazo, como si hubiera estado latente y se desencadena en esta etapa biológica de la mujer, o puede ser una continuidad de una anorexia ya existente antes del embarazo. Esta última es la más común.

Esta obsesión por no aumentar de peso, conduce a la mujer a ingerir menos alimentos de los necesarios. Es importante recordar, que durante el embarazo la mujer necesita una cantidad de calorías adicional, para la formación de todos los tejidos maternos y fetales.

Esta disminución en la ingesta, puede provocar en la madre desnutrición, falta de calcio en los huesos, anemia, baja producción de leche materna, alteraciones hormonales, caída severa de cabello, piel seca y con grietas. Estas alteraciones pueden solucionarse luego de dar a luz, con ayuda psicológica o psiquiátrica. En cambio los daños en el bebé pueden ser irreversibles.

La falta de nutrientes afecta la placenta, la nutrición y el neurodesarrollo del bebé.  Si el trastorno está presente desde el primer trimestre pueden ocurrir malformaciones y defectos de la formación del sistema nervioso. Si aparece en el segundo o tercer trimestre, ocurre un retraso en el crecimiento intrauterino, disminución del líquido amniótico, parálisis cerebral, desnutrición, problemas cardiovasculares y digestivos, defectos en la formación de los huesos y hasta la muerte intrauterina.

Este es un trastorno especialmente psicológico, y debe ser tratado preferentemente antes del embarazo, para disminuir los riesgos.

Las personas con pregorexia no suelen reconocerlo, por lo tanto hay que prestar atención a ciertas señales de alerta, como reducción del consumo de alimentos, rechazo de su cuerpo, rechazo a su propio embarazo, ejercicio excesivo, obsesión por el peso y un bajo peso durante el embarazo.

Como podemos observar, es un trastorno muy peligroso que causa daños irreversibles, por eso es fundamental detectarlo y tratarlo antes del embarazo.

 

Sofía Muñoz

Por Sofía Muñoz, 25 sencillos años. Licenciada en Nutrición, pero fanática del chocolate. Aficionada por la educación alimentaria, por enseñar a comer sano, sin preocupaciones, ni culpa, basándome en la importancia de la alimentación para proteger la salud y prevenir futuras enfermedades. Sostengo y defiendo la importancia de educar a los más pequeños para que aprendan a comer bien desde chiquitos, para que crezcan sanos, fuertes y felices. Disfruto de las pequeñas cosas que tiene la vida, una charla con mamá, un mate con una amiga o una visita a la casa de las abuelas. Creo que somos el resultado de los momentos que vivimos y las personas con las que compartimos la vida.

 

 

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