Cuando "vernos bien" se transforma en obsesión

 

Actualmente, el prototipo de mujer es el descripto como la “mujer light”, un cuerpo delgado y esculpido. Para lograrlo, las mujeres cuentan con una cantidad de dietas, ejercicios, cirugías y un sinfín de productos.

Pero el precio de la delgadez, muchas veces, se paga en términos de salud mental. Las mujeres para poder lograr este modelo, se someten a regímenes muy peligrosos y a nuevas dietas de moda que aparecen.

Con respecto a los hombres, las cifras de presencia de trastornos alimentarios son menores, pero también es tendencia y aumenta cada año.

Existen diversos desórdenes de la conducta alimentaria, pero actualmente los más frecuentes son anorexia nerviosa y bulimia nerviosa.

La anorexia nerviosa  es un síndrome psiquiátrico donde aparece una imagen distorsionada del cuerpo y mucho temor a engordar. No se pierde el apetito, pero se niega la sensación de hambre. La controlan voluntariamente, comiendo menos cantidad de alimentos que los necesarios para cubrir sus necesidades nutricionales, con lo cual pierden peso.

Es más frecuente entre los 12 y 25 años, predomina más en la mujer (95%) que en el hombre (5%).

La bulimia nerviosa es caracterizada por la presencia de episodios donde se produce una ingestión rápida de grandes cantidades de comida, en un corto tiempo (atracones). Siempre se come y habitualmente de forma secreta. Las personas bulímicas presentan un gran anhelo por adelgazar y esto, muchas veces los lleva a tener conductas compensatorias: vómitos autoprovocados, uso de laxantes, ejercicios físicos extenuantes, largos periodos de ayuno y dietas restrictivas.

Por otro lado existen trastornos no específicos como el Síndrome de Descontrol Alimentario, Síndrome del comedor nocturno, Ortorexia y Vigorexia. Estas dos últimas patologías actualmente están en constante aumento y cada vez se ven más personas que la padecen, tanto mujeres como hombres.

Todas estas enfermedades son muy peligrosas e implican un riesgo potencial para la salud, porque son mortales. Por eso es fundamental la educación, por un lado en la escuela, con charlas informativas sobre estos temas, pero es esencial la educación desde la casa. Los hijos son grandes imitadores de los padres, si los padres comen sano y tienen buenos hábitos alimentarios, sus hijos crecen rodeados de una alimentación sana y las probabilidades que continúen alimentándose de esta forma, son mayores.

Sofía Muñoz

Por Sofía Muñoz, 25 sencillos años. Licenciada en Nutrición, pero fanática del chocolate. Aficionada por la educación alimentaria, por enseñar a comer sano, sin preocupaciones, ni culpa, basándome en la importancia de la alimentación para proteger la salud y prevenir futuras enfermedades. Sostengo y defiendo la importancia de educar a los más pequeños para que aprendan a comer bien desde chiquitos, para que crezcan sanos, fuertes y felices. Disfruto de las pequeñas cosas que tiene la vida, una charla con mamá, un mate con una amiga o una visita a la casa de las abuelas. Creo que somos el resultado de los momentos que vivimos y las personas con las que compartimos la vida.

 

 

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