Me despidieron, y ahora, ¿Qué hago?

 

El despido laboral es un tema muy complejo por varias razones, por lo cual es importante anticipar que no lo abordaremos íntegramente, sino más bien desde una de sus aristas. Además y a simple vista, el título anticipa una catarata de frases de autoayuda ante la situación que presenta, ya que encontrarse desocupado de un día para otro y con  infinitas responsabilidades delante, no es algo que queremos enfrentar con frecuencia. Por ello  la intención es,  precisamente,  presentar algunas herramientas que pueden servirte  en  caso que te toque atravesar  esta situación en algún momento de tu vida laboral.

Debemos reconocer  que, como bien pregona un dicho popular, “todo tiene solución menos la muerte”, y aquí podemos decir que la desocupación – a pesar de ser un hecho que trae aparejado muchas preocupaciones e inseguridades- no queda exenta a esta realidad. Por ello, de eso nos vamos encargar en las presentes líneas;  buscar soluciones, brindar herramientas, -en pocas palabras-  “buscar la salida”.

Para lograrlo,  lo primero que voy a decirte es que  siempre es necesario  estar preparado, ¿para qué?, para que las cosas cambien. Bien sabemos que en los tiempos que corren el cambio  es considerado  el gran  motor del desarrollo porque trae lo nuevo, porque “evolucionamos”, por tanto, nada permanece por largo  tiempo, mucho menos el trabajo. Además de éste, debemos considerar otros factores sobre los que conviene estar atentos, como lo son la realidad del sector, la administración de la empresa, etc.

Por ello es necesario observar el contexto en el cual nos encontramos trabajando, tanto interno como externo. Al primero puedo acceder porque me encuentro inserto en la organización  la cual (se supone) conozco;  ¿qué debes “mirar”?, el trato y las perspectivas (o políticas) de la empresa respecto del trabajo de sus empleados;  lo segundo – y no menos importante, será estar atento a la situación económica y política del país o la región, como así también la realidad del mercado o  sector en el que la empresa participe. Esto será de utilidad ya que te ayudará a estar informado, para ello será importante que leas las noticias y novedades que se manifiesten en este campo.

Lo segundo es que nunca dejes de trabajar tu red de contactos (Networking), ya que siempre serán de mucha utilidad antes los cambios de rumbo en la vida laboral.

También es importante que este actualizado tanto en conocimiento como habilidades ¡Capacítate!, y esto no debes hacerlo solamente porque en algún momentos te pueden despedir, sino más bien, porque te ayudara  a desarrollarte y crecer profesionalmente (y serán la carta de presentación para tu próximo trabajo), además que puede evitar que te despidan, ya  que la empresa puede valorar ese aspecto e intentar retenerte.

Por último, piensa que siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana que puede dejarte ver el horizonte que necesitabas, es decir, siempre ante grandes crisis se presentan grandes oportunidades, incluso mejores que las que  “ves partir”. Lo importante es no perder la seguridad y el autoestima (no olvidemos que el trabajo es solo un aspecto de nuestra vida), y por sobre todas las cosas, la esperanza de que todo va salir bien.

Leticia Poletti

33 años |Licenciada en Administración de Empresas| Profesora de Grado Universitario| Perfeccionamiento de Posgrado en Administración de Recursos Humanos| Docente y Capacitadora| Escribir esta columna es un desafío porque implica reflexionar acerca de la actualidad y tendencias de los Recursos Humanos y el Mercado Laboral desde una perspectiva sencilla e integradora y compartir herramientas útiles en este contexto de cambio permanente.

 

 

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