Emprendedores… habemus Ley

 

El pasado 29 de Marzo fue sancionada la Ley de Emprendedores con el fin de apoyar la actividad emprendedora en el país (con la posible expansión de éstos a nivel internacional) y  la generación de capital emprendedor en la República Argentina.

En los próximos meses será reglamentada. Mientras tanto, te cuento los principales puntos de su texto.

Son considerados “emprendimientos” a las actividades con o sin fines de lucro que desarrollen en Argentina personas jurídicas nuevas o ya formadas que a la fecha tengan una vida inferior a los siete años. Serán “emprendedores” las personas físicas que den inicio a nuevos proyectos productivos en el país o, lleven a cabo un emprendimiento en las condiciones ya mencionadas. A hoy, resta ver como el Poder Ejecutivo reglamenta el caso de personas físicas no inscriptas en A.F.I.P. y que no realicen aportes a la seguridad social (situación que se estimo salvará con un plan de regularización de obligaciones).

Tu preocupación principal a partir de ahora será la de contar con una buena idea y ejecución de la misma, y no la de responder a la pregunta ¿cómo obtengo fondos para empezar? ¿Por qué? Porque esta Ley ha fijado una serie de beneficios impositivos a inversores privados que quieran invertir en tu emprendimiento (en los términos fijados por ella). Además, podrás “llevar a tu emprendimiento” a alguna de las plataformas de financiamiento colectivo con el fin de buscar fondos en ellas (se ha regularizado así la figura del “crowdfunding”). ¿Querés otra buena noticia respecto de cómo obtener fondos?: el Estado va a destinar fondos públicos para invertir o co-invertir con privados en proyectos.

Seguramente está surgiendo una pregunta: -“¿Con cuánto dinero debo contar para formar mi capital? La respuesta es alentadora: el importe equivalente a solo dos veces el monto del salario mínimo vital y móvil.

Con el fin de limitar tu responsabilidad frente a terceros al capital (integración de acciones que se suscriban) que destines a emprendimiento, la Ley ha posibilitado que constituyas una Sociedad que denominó Sociedad por Acciones Simplificada (SAS). Las podrán formar una o más personas físicas o jurídicas.

En cuanto a los costos adicionales para armar tu SAS, podrás hacerlo por escritura pública o por instrumento privado. También, por medios digitales con firma digital (resta ver cómo se reglamenta esto último).

Para que vayas  pensando antes de formar tu SAS: tendrás que elegir una denominación social, un domicilio y una sede, un objeto que enuncie en forma clara y precisa las actividades que vas a realizar, un plazo de duración determinado, el capital social y el aporte de cada socio, cómo será la organización, cómo serán las reuniones de socios y fiscalización, cuál será la fecha de cierre del ejercicio, cómo serán las reglas para distribuir las utilidades y soportar las pérdidas y las cláusulas necesarias para establecer los derechos y obligaciones de los socios entre sí y respecto a terceros.

Un tema interesante es que preveas en el mismo instrumento constitutivo (si vas a tener socios) la forma en la que se resolverán los posibles (ojalá no, pero mejor siempre prevenir) conflictos. A tal fin, la Ley estipula y fomenta en primer lugar una resolución amigable del conflicto mediante algún sistema que se deje por escrito, o, mediante la intervención de árbitros.

La SAS, deberá llevar contabilidad y confeccionar dos estados contables: el de situación patrimonial y el de resultados, que se deberán asentar en el libro inventarios y balances. Se estipula también el uso de otros registros digitales.

¡Algo muy conveniente!: se legisla que las SAS inscriptas en el registro público cuenten con su CUIT dentro de las 24 horas. Asimismo, los bancos deberán habilitar un mecanismo que posibilite la apertura de una cuenta en un plazo corto a definir. ¡Qué tal!

Hacía falta una Ley de este estilo, estoy convencido que un país crece gracias a su fuerza emprendedora: los emprendedores crean sinergia. A partir de ahora, soñá con hacer grandes cosas, que ya tenés una Ley que te respalde.

Diego Hernán Pagliano

39 años, Contador Público Nacional, Licenciado en Administración y Profesor de Grado Universitario en Ciencias Económicas. Docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Capacitador y papá. Acá vas a encontrar una visión actual del mundo de los emprendimientos, en tu idioma.

 

 

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