Tu casa puede también ser ecológica y económica

 

Pensar en verde a la hora de construir o acondicionar una casa puede traernos beneficios, ya que además de contribuir con el medio ambiente, significa un ahorro en consumo de energía.

En 1992, luego de 20 años de maduración de diversas ideologías y pensamientos modernos, se realizó en Río de Janeiro la cumbre mundial de la Organización de las Naciones Unidas por el medio ambiente. Fue entonces que la fragilidad y preservación ambiental pasaron a ser protagonistas de las políticas mundiales, a través del afianzamiento e internalización de conceptos como el desarrollo sustentable.

Esto impactó en todos los niveles: los gobiernos comenzaron a aplicar medidas correctoras y protectoras del medio ambiente, la industria comenzó a adaptarse al “modelo verde”, comprometiéndose cada empresa en la medida de lo posible a la colaboración con la sustentabilidad, derivando en un abanico de posibilidades que contribuyen a la preservación ambiental.

El caso de la construcción no quedo al margen de este nuevo paradigma y comenzó a desentramarse una serie de herramientas que hoy en día permiten pensar en verde.

La arquitectura sustentable está en un exponencial crecimiento, acercando a nuestra sociedad una nueva opción a la hora de optar por una vivienda. Una opción ecológica, que asume una responsabilidad con el medio ambiente, que posiciona el aprovechamiento de la luz natural, el calor del sol, el agua de lluvia, la fuerza del viento, el poder de lo vegetal; por sobre el consumo de recursos no renovables como el gas, o recursos que se encuentran en crisis como la energía eléctrica y el agua.

Por ejemplo, Bareque – Construcción Natural  y Sustentable en Mendoza, es un estudio de arquitectura que utiliza la construcción natural como respuesta al nuevo paradigma de edificación, guiándose por los conceptos de reciclaje, materiales sustentables de bajo impacto ambiental, vivienda social, permacultura y paisajismo, a la vez que cumplen con los requisitos sismo-resistentes pertinentes.

Para aquellos que tienen su casa propia convencional y quieren hacerla sustentable, existen herramientas que se pueden aplicar para aprovechar recursos renovables a la vez que traen un beneficio económico al ayudarnos a reducir el consumo de energía eléctrica, gas natural y agua potable; entre ellas:

  • Calefones solares: Se adaptan a lo que tengas en casa, es una instalación que aprovecha la luz solar para elevar la temperatura del agua que ingresa a tu calefón o termotanque, de modo que este limita su funcionamiento. Se puede ahorrar cerca del 60% del consumo de gas del hogar con esta herramienta.
  • Techos: Para reducir la temperatura de tu casa y utilizar menos aire acondicionado, pintar el techo de blanco es un recurso, ya que refleja más los rayos solares y absorbe menos calor. También existe la opción de los techos verdes, una alternativa ecológica que también puede ser útil: en la terraza de casa, a la vez que las plantas disminuyen el calor que se transfiere desde el techo, se pueden cultivar diversos vegetales orgánicos para el consumo personal.
  • Iluminación: Reemplazar las cortinas que impidan el ingreso de luz a los salones por telas claras que favorezcan la iluminación natural. Colocar focos de bajo consumo (indicados con la letra A en su empaque).

Nunca es tarde para cambiar nuestros hábitos, y además de nuestro confort, pensar en el cuidado del medio ambiente y la racionalización de los recursos renovables y no renovables. De esta manera, estamos colaborando con nuestra sociedad y también con las que nos sucederán.

Gonzalo Martínez Gjukan

Soy licenciado en Gestión Ambiental, egresado de la Universidad de Congreso. Creo en el medio ambiente como una parte elemental de cada ser humano: somos el medio ambiente, él se refleja a través de nuestro cuerpo e impacta en nuestra salud y estilo de vida. Tenemos la capacidad de hacer de éste, un mundo cada día mejor. No perdamos esa oportunidad diaria.

 

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar