El Niño, un gran fenómeno

 

El clima en nuestra ciudad a lo largo de los últimos meses ha sido una locura, ráfagas de viento, lluvias desmedidas, temperaturas que no son adecuadas a la estación del año.

Seguramente han escuchado hablar que este no es un fenómeno local, sino que responde a una problemática que afecta al mundo entero. “El Niño” le llaman. ¿Qué es éste fenómeno climático y por qué nos afecta?

El Niño es una maravilla climática que se origina a lo largo del pacífico. Fue llamado así por pescadores de Perú, que observaron que las aguas del pacífico central se calentaban en épocas navideñas, por lo que dieron su nombre en asociación al niño Jesús.

Gracias a la presión atmosférica, se pudo determinar que este fenómeno se relacionaba con las corrientes oceánicas europeas, ya que cuando las aguas frías de las costas de Perú se calentaban, las aguas cálidas de la costa de Indonesia se enfriaban, en un hecho que se llamó “la oscilación del sur”´. Junto con esta modificación en las corrientes marinas, vienen de la mano variaciones climáticas que se relacionan a las mismas. Debido a esto, cardúmenes de peces que sostienen la economía pesquera de Perú se retiraban a aguas más frías una vez que el Niño se manifestaba, generando una baja económica agresiva para ese país.

 Paralelamente, se modifica el clima de todo el continente americano, llevando lluvias a zonas de sequía, mientras que en el continente europeo y africano, zonas de precipitaciones regulares eran azotadas por sequías prolongadas. Por ejemplo, a fines del siglo XIX en la India no se presentó el Monzón en dos ocasiones, en las que el Niño estaba sucediendo. Fue por esto que las cosechas de esos años no pudieron realizarse, matando a 5 millones de personas debido a la hambruna.

El Niño es un fenómeno que se hace visible en las costas del Perú y tiene una duración de entre 12 y 18 meses, pero afecta al sistema climático mundial durante su desarrollo.

El temporal más catastrófico del Niño en la actualidad fue en los años 1997-1998, pero los estudios científicos estiman que este fenómeno es cada vez más violento, por lo que podrían traer consigo grandes desastres naturales y sociales en el futuro.

En nuestro clima mendocino, el Niño trae consigo grandes lluvias y tormentas. Esto alivia la sequía constante en la que nos hallamos al vivir en el desierto, pero a su vez no estamos preparados para recibir tales precipitaciones, por lo que sufrimos inundaciones y peligro de contaminación y proliferación de enfermedades.

 

Gonzalo Martínez Gjukan

Soy licenciado en Gestión Ambiental, egresado de la Universidad de Congreso. Creo en el medio ambiente como una parte elemental de cada ser humano: somos el medio ambiente, él se refleja a través de nuestro cuerpo e impacta en nuestra salud y estilo de vida. Tenemos la capacidad de hacer de éste, un mundo cada día mejor. No perdamos esa oportunidad diaria.

 

 

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