Editorial: Muertes por Éxtasis, la otra cara de una felicidad sintética

 

Las drogas llamadas “de diseño” son una epidemia mundial que se propaga, preferentemente, a través de fiestas electrónicas, o fiestas “rave” alrededor de todo el mundo y que lamentablemente tiene entre sus víctimas principales a los jóvenes. Esta vuelta, Argentina no fue la excepción, y como resultado se cobro la vida cinco chicos y otros cuatro están en grave estado. 
 

El fin de semana pasado me encontré leyendo las noticias de Argentina como siempre, entonces un sentimiento desagradable me invadió. Un flashback de una situación vivida en 2013 cuando aquí, en Harlem Hospital de Nueva York, me tocó asistir a un chico, un joven de unos 20 años que fue trasladado a nuestra sala de emergencias con un cuadro de hipertermia (temperatura muy alta) y convulsiones. Este joven, además desarrolló fallo renal agudo secundario a una rabdomiolisis (destrucción de los músculos del cuerpo), producto del consumo de ¨Molly” (una metanfetamina), durante el Festival Electric Zoo en Randalls Island, NY.  El chico falleció a las pocas horas de haber llegado, antes de que otros tratamientos de soporte se pudieran iniciar. Esa noche las victimas fueron dos jóvenes de poco más de veinte años. No mucho tiempo después hubieron más victimas en Canadá. Pensilvania y otros lugares de EEUU, por la misma razón. El tema fue muy popular en los medios, por ejemplo el New York Times le dio primera plana, fue tan fuerte la repercusión que incluso llevo a cancelar importantes festivales de música electrónica incluido el Electric Zoo 2014.

Ahora bien, en esta columna les quiero contar porque estas drogas son tan peligrosas y ver si esto sirve de educación para que se tome mayor conciencia. El éxatasis, Ecstasy o también conocido como “Molly”, es científicamente llamado  MDMA (3.4 metilendioximetanfetmina) y es, como dije anteriormente, ampliamente usado alrededor del Globo como droga de uso recreacional, mayormente ligada a fiestas electrónicas, rave, conciertos, etc. Este compuesto fue sintetizado por primera vez en 1912, como un supresor del apetito para adelgazar, en 1970 fue utilizado para tratar enfermedades mentales como estabilizador del ánimo, cosa que no funcionó. Últimamente, desde la década de 1990 ha sido principalmente utilizado como droga recreacional en fiestas. Es típicamente consumida por sus efectos estimulantes del ánimo,  causando incremento de la energía, euforia y empatía.  Hay otros componentes químicos, también drogas de diseño que tienen efectos y toxicidad similares, pero básicamente podemos englobarlos todos como “éxtasis”.

Una gran dificultad yace principalmente en que la toxicidad de estas drogas son en gran mayoría de origen idiosincrático y no así tanto por sobredosis. Esto en criollo significa que  cada persona reacciona diferente a la misma dosis de la droga, y que efectos fatales pueden ocurrir con tan solo tomar una pastilla y no hay forma de saberlo de antemano. Hay gran variabilidad en la forma que cada persona metaboliza la droga en el hígado y además medicaciones y otras substancias como el alcohol interfieren con el metabolismo. En pocas palabras, una ruleta rusa. Por razones aun no descifradas las mujeres son más susceptibles y sufren toxicidad a menores dosis, a pesar de esto, las victimas de Costa Salguero son todos varones.  En definitiva una sola pastilla puede ser mortal dependiendo tu suerte. La toxicidad es neurológica y secundariamente renal y cardíaca. La temperatura corporal puede subir rápidamente a valores de hasta 43-44°C  y a esas temperaturas hay destrucción de los músculos del cuerpo, colapso cardiovascular y a consecuencia fallo de los riñones a causa de esto. Como le decía el Dr. Miroli a Fleco, también puede haber fibrilación ventricular y muerte súbita por el alto nivel de potasio y la acidosis que se desprende de los músculos destruidos. Otra gran catástrofe que puede ocurrir, y es inclusive un cuadro más común todavía,  es que el éxtasis produce sequedad bucal, incremento de la sed y perdida de líquido también por el excesivo movimiento, eso lleva a la persona intoxicada a beber grandes cantidades de agua. Eso, en combinación con una liberación de hormona anti-diurética que el éxtasis también produce,  hacen que el cuerpo retenga agua libre y el sodio en sangre baje a niveles letales, desembocando en un gran daño neurológico, edema cerebral, convulsiones, coma y muerte.  Para resumir te hace tomar tanto liquido y no deja que los riñones descarten el agua sobrante y así morir de envenenamiento por agua, aunque suene raro.

Si a usted esto ya le dio un poco de miedo, le paso algunas estadísticas al respecto. En EEUU el 39% de los estudiantes universitarios ha consumido MDMA en el último año, se registran alrededor de 80 muertes al año y casi todas en menores de 30 años de edad. Es una cuestión seria que requiere de concientización, obviamente puesta en perspectiva con las 443.000 muertes por año que causa el tabaquismo o las 88.000 por el alcohol, que serán temas a discutir en columnas futuras, no parece tanto pero lo es. El mensaje que hay que llevarse a la casa, es que no hay que olvidar que esto no es culpa de la música, es uno quién debe decir “no”, que no se necesita arriesgar la vida para sentir euforia y que se puede pasar un buen momento igualmente, y acordarse que una sola pastilla puede ser mortal.

 

Juan Medaura

Juan Medaura, 34 años, Argentino, médico especialista en Nefrología e Hipertensión Arterial. Graduado de la Universidad Nacional de Cuyo. Certificado por la American Board of Internal Medicine desde el 2014. Actualmente resido en Nueva York desde el 2010 y trabajo en Harlem Hospital Center, afiliado al Colegio Médico de la Universidad de Columbia en Nueva York, Estados Unidos. Profesor asistente de Medicina Interna y Nefrología de la Universidad de Mississippi. Nacido y criado en la hermosa ciudad San Rafael donde están mi familia y mis amigos de toda la vida. Mi interés profesional se focaliza en las enfermedades del riñón, diálisis, presión arterial elevada resistente al tratamiento, terapia intensiva y cuidados críticos, como también el manejo de transplantes renales y sus complicaciones. Mi tiempo libre: deporte, Netflix y Restaurantes. Mis amores: la Familia, los Amigos y el Club Atletico River Plate.

 

 

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