Prótesis de Cadera y Consejos para su rehabilitación

 

ANATOMÍA DE LA CADERA

La articulación de la cadera es una de las articulaciones más grandes del cuerpo. Es una articulación esférica,  compuesta por cavidad (cadera) y esfera (cabeza del fémur). Junto a estas estructuras encontramos numerosos tejidos que terminan formando la articulación ayudando tanto a la estabilidad como a la movilidad.

¿CUÁNDO SE NECESITA UNA PRÓTESIS?

La primera razón por la que se realiza una prótesis, es para eliminar el dolor crónico o una deformidad que sufren pacientes de edad avanzada, que padecen alguna enfermedad degenerativa, mejorando su calidad de vida.

  • Artrosis de cadera (la más común)
  • Artritis reumatoide
  • Fractura cadera por osteoporosis.
  • Enfermedad de cadera en la niñez.

Cuando se trata de gente de mediana edad, la causa más común es traumática (rotura por accidente) La cirugía se recomienda cuando el dolor limita las actividades cotidianas (caminar o atarse los zapatos), dolor que no se calma con reposo (sea noche o día) o rigidez que produce una limitación para levantarse. La recomendación de la cirugía se basa en el dolor y la incapacidad del paciente y no en la edad. La mayoría de pacientes que se someten a la cirugía tienen entre 50 y 80 años, aunque se dan casos juveniles.

Dependiendo de las condiciones del paciente. La recuperación total varía desde los 3 a los 6 meses.

PRÓTESIS DE CADERA SEGÚN LA FORMA DE ANCLAJE (FIJACIÓN)

El anclaje de los componentes de la prótesis al hueso se puede realizar de 2 maneras fundamentales. 

- Prótesis cementadas: En estas se utiliza un cemento especial para anclar los componentes al hueso. Se suelen usar en pacientes con un hueso dañado por la Osteoporosis, aunque existen especialistas que las usan en todos los casos. 

- Prótesis no cementada: El metal entra en contacto directo con el fémur (hueso del muslo). En estos casos será necesarios que la superficie del metal sea porosa y se adhiera con firmeza al hueso, permitiendo que este crezca en el interior de los poros, mejorando la integración del metal al hueso. Se recomienda usarla en pacientes con buen hueso o de menor edad.

SEGÚN LOS CUERPOS QUE SE IMPLANTAN 

Prótesis total de cadera: Con estas se realiza una sustitución de toda la cadera. Tanto la parte femoral (cabeza del fémur), como la parte acetabular unida a la pelvis. Esta prótesis está especialmente indicada en paciente con artrosis de cadera. En la cirugía se requiere trabajar en la cavidad acetabular (cadera) y sobre el fémur. Pacientes a partir de los 50 años puede operarse, según los libros esto podía hacerse recién a los 65 años.

Prótesis parcial de cadera: Estas prótesis sustituyen solo la cabeza del fémur, dejándose la cavidad acetabular (cadera) integra. Esta prótesis se suele utilizar solo en casos de fracturas que afectan el cuello del fémur y que no son posibles reconstruir la articulación. Generalmente se reservan para pacientes muy mayores y/o deteriorados que realizan vida “cama-sillón”. La cirugía que se requiere para la implantación de este tipo de prótesis es menos agresiva, más corta y con menos sangrado que las demás. 

POSTOPERATORIO

Es importante comenzar la rehabilitación tan pronto sea posible para aliviar el dolor y fortalecer la musculatura. También es importante la kinesiología respiratoria para evitar complicaciones. El trabajo kinésico comienza el mismo día de la operación o al día siguiente.  En esta etapa es importante darle consejos al paciente durante las primeras semanas para evitar problemas posteriores como puede ser la luxación de la prótesis, obligando al paciente a regresar al quirófano y retrasar más la recuperación. Recomendaciones:

  • No cruzar las piernas
  • Colocar una almohada entre las piernas para evitar el cruce de piernas mientras se duerme o rotaciones en la cadera
  • No inclinarse mucho hacia delante cuando se encuentre sentado (mayor a 90º)
  • No acostarse sobre el lado sano, en los primeros momentos tampoco se debe hacerlo sobre el lado operado. Se comenzará "boca arriba" hasta que el médico aconseje otra postura
  • No efectuar rotaciones con las piernas, sobretodo atención a la rotación interna
  • No sentarse en sillas demasiado bajas, buscar alguna solución en caso de que la cama también lo sea
  • No viajar en coche si no es necesario las primeras 6 semanas

Movilizaciones activo-asistidas: acostado el paciente en la cama podemos realizar flexión-extensión de la pierna sin sobrepasar los 90º de flexión, movilizar la rótula y la articulación de los tobillos. Yo aconsejo realizarlo en los dos miembros inferiores aunque el operado sea uno, siempre ayuda al bienestar en general y al sistema circulatorio después de una operación.

Ejercicios de fortalecimiento:

  • Flexión-extensión de tobillo, mejora el bombeo de sangre.
  • Extensión de rodilla. Boca arriba colocar una toalla doblada debajo de la rodilla, presionar la toalla estirando la rodilla y llevando los dedos de los pies hacia arriba.
  • Flexión de miembro operado. Boca arriba arrastrar el talón por la cama hacia la cadera lo más que se pueda.
  • Masaje en pierna y glúteos si es necesario, y masaje en cicatriz.

PONERSE DE PIE

Para ponerse de pie lo primero que debemos de hacer es sentar al paciente en el borde de la cama. Es importante mantener estirada la pierna operada. Primeramente hay que acercarse al borde de la cama lo más que podamos, ayudándonos de la pierna sana flexionada haciendo fuerza contra la cama y al mismo tiempo con nuestros brazos. Vamos a ayudar al paciente colocándole una mano en la espalda para darle impulso y con la otra mano controlamos la pierna para que se mantenga extendida. Una vez sentado en la cama, colocamos el andador delante y el paciente se impulsa con las manos y la pierna sana hasta colocarse de pie.

¿QUÉ HACER EN CASA?

Una vez que dan el alta, hay que seguir con la rehabilitación en casa. Importante que en el hogar se retire cualquier objeto que pueda resultar un peligro para el paciente como pueden ser alfombras, juguetes, cables, etc., así como utilizar un calzado adecuado, siempre mejor usar un calzado cerrado que agarre bien el pie y no tenga riesgo a que se salga. Intentar no mantenerse sentado por más de una hora, levantarse y caminar o hacer alguno de los ejercicios.

En esta etapa el paciente tiene que seguir con los mismos ejercicios y mismo tratamiento que en el hospital e incluiremos algunos más:

  • Sentado en una silla hacer estiramientos de la pierna y colocarse sobre las puntas de los pies.
  • Detrás de la silla ponerse de puntas de pie, flexionar la pierna  hasta 90º, flexionar rodilla hacia atrás, realizar una mínima abducción, hacer pequeñas sentadillas.
  • En la cama boca arriba con una pelota entre las piernas flexionamos las rodillas y realizamos contracciones apretando la pelota, con las piernas flexionadas y pies apoyados, elevar los glúteos, primero con las dos y luego con una. A partir de la 6 semana intentamos elevación de la pierna hasta 75º con la rodilla completamente estirada.
  • Es importante aprender en esta etapa a subir y bajar escaleras.  Para bajar primero bajar las muletas, después la pierna operada y por último la pierna sana, lo mismo que al caminar. Para subir se suben las muletas, la pierna sana y por último la enferma.

Marco Milo

Marco Milo, 27 años, Estadounidense, Kinesiólogo capacitado en la rehabilitación deportiva, neurológica y reumática como también en el ámbito de la estética. Graduado de la Universidad de Mendoza. Soy dueño y fundador de Gema Kinesiología en la ciudad de San Rafael, lugar donde me crié y viví casi toda mi vida. Estoy muy avocado en ayudar a las personas en su proceso de rehabilitación para que puedan salir adelante y tener una mejor calidad de vida. ¿Mi motivación? El Crossfit y la música. Me gusta viajar, conocer nuevos lugares y mantenerme informado sobre las nuevas técnicas de tratamiento para rehabilitar a mis pacientes.

 

 

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