El Sobreentrenamiento

 

Hoy en día le estamos dando un culto al cuerpo que está sobrepasando los niveles normales, continuamente los diferentes medios, nos llenan con mensajes que insisten en que debemos tener un cuerpo “10”, (todos marcados, sin grasa, con los abdominales marcados, la cola parada, en caso de las mujeres). Lamentablemente, hemos y tratamos de conseguirlo sin preocuparnos de algo más importante que la estética, la SALUD. Esa ansiedad de estar en forma o de tener un mejor físico, no es mala, pero sí cuando lo convertimos en  una obsesión. Para lograr buenos resultados es importante acompañar al deporte, con una buena dieta y por supuesto con un buen descanso.

Hacer ejercicio es muy beneficioso, pero excederse en la cantidad o en la intensidad puede ser contraproducente y provocar lo que se conoce como sobreentrenamiento. El sobreentrenamiento es la fatiga con la consecuente baja de rendimiento deportivo a pesar de haber disminuido la intensidad.

Que sucede, cuando vamos al gimnasio o a nuestro centro de entrenamiento y nos sentimos cansados o “flojitos”, en vez de descansar, aumentamos la intensidad, nos forzamos más, esto provoca un agravamiento del sobre entrenamiento que cabe aclarar que aparece independientemente la actividad y nuestro estado físico. Puede aparecer en personas que corren, que nadan o andan en bici o que levantan pesas porque todo exige un esfuerzo de la musculatura y de nuestro organismo.

CAUSAS Y ETAPAS

Hay una serie de factores que pueden resultar claves para que se produzca  el sobreentrenamiento, por ejemplo una dieta inadecuada, el estrés tanto mental como físico, y otros factores psicológicos que se relacionan con el propio organismo.

  • Sobreentrenamiento funcional: Aquí experimentamos síntomas como fatiga, alteración del sueño y un ligero trastorno alimentario.
  • Sobreentrenamiento simpático: Se empieza a afectar al sistema nervioso y hormonal, lo que provoca taquicardias, ansiedad, irritabilidad.
  • Sobreentrenamiento parasimpático: provoca un gran agotamiento, con problemas de baja presión sanguínea, fatiga, depresión, facilidad para lesionarse.

SIGNOS Y SINTOMAS

Establecer un patrón de síntomas que indiquen sobreentrenamiento es casi imposible porque todo depende de cada persona, como de la actividad que realiza.

No obstante, la American Physical Therapy Association (Asociación Americana de Fisioterapia) establece una serie de signos que son los que aparecen más habitualmente cuando sufrimos de sobreentrenamiento.

  • Fisiológicos: mayor ritmo cardiaco, incluso en reposo, mayor presión sanguínea y un lento retorno a los valores normales, problemas respiratorios, baja presion y fiebre.
  • Físicos: descenso del apetito con un aumento de la sed, trastornos del sueño, sensación de agotamiento, y dolores musculares anormales.
  • Inmunológicos: descenso de la capacidad para evitar lesiones, enfermedades o infecciones, disminución de la rapidez de cicatrización, menor producción de glóbulos rojos que provocarán un mayor cansancio, y reducción drástica de las defensas del organismo.
  • Psicológicos: ausencia de motivación, falta de concentración, baja capacidad para afrontar el estrés, cambios de personalidad que generalmente conllevan un descenso de la autoestima y falta de confianza, depresión, ansiedad e irritabilidad.
  • En el rendimiento deportivo: poca potencia y poca resistencia física, necesidad de aumentar el esfuerzo para realizar el mismo trabajo con una disminución de la velocidad de recuperación, mayor ritmo cardiaco durante la actividad, y peor coordinación realizando cualquier actividad.

Consejos para prevenir el sobreentrenamiento

  • Aumentar la dificultad de los ejercicios paulatinamente.
  • Parar cuando el organismo manda señales negativas: dolor, demasiada fatiga, mareos, etcétera. No se debe forzar el cuerpo aunque no se haya llegado a lo programado para ese día Es mejor un día perdido que sobrentrenarse.
  • Descansar convenientemente tanto tras la actividad física, al igual que por las noches, para no alterar los patrones de sueño. Estos momentos ayudarán a que el organismo se reactive. Se aconseja dormir 8 horas como mínimo..
  • Enfocarse más en la calidad que en la cantidad de entrenamiento.
  • Mantener una dieta equilibrada

Marco Milo

Marco Milo, 27 años, Estadounidense, Kinesiólogo capacitado en la rehabilitación deportiva, neurológica y reumática como también en el ámbito de la estética. Graduado de la Universidad de Mendoza. Soy dueño y fundador de Gema Kinesiología en la ciudad de San Rafael, lugar donde me crié y viví casi toda mi vida. Estoy muy avocado en ayudar a las personas en su proceso de rehabilitación para que puedan salir adelante y tener una mejor calidad de vida. ¿Mi motivación? El Crossfit y la música. Me gusta viajar, conocer nuevos lugares y mantenerme informado sobre las nuevas técnicas de tratamiento para rehabilitar a mis pacientes.

 

 

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