Redes sociales, ¡lo que hay que hacer!

 

En un artículo anterior hablamos sobre la importancia que tiene la comunicación en un emprendimiento.  

Vimos a las redes sociales, como grandes aliadas que nos ayudan a darnos a conocer, sobre todo en los tiempos que corren. ¡Siempre hay que estar preparado para comunicar lo que uno es y lo que uno hace, y la instantaneidad de internet es un gran trampolín para ello!

Repasemos… dijimos que no todas son iguales, que no es cuestión de “subirse” a ellas por el solo hecho de estar, que hay que trabajar con la o las que mejor se adapte/n a nuestro emprendimiento. Vimos además las características de las más difundidas.

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Hoy agregamos, que una vez seleccionada la red social con la que trabajaremos, hay que armar una estrategia de comunicación, de lo contrario terminarán teniendo un impacto negativo en nuestro negocio.

Algunas ideas para que tomes notas que te ayuden a desarrollar esa estrategia. Apuntá:

Fijate objetivos. Ayudan a pensar y evaluar. Con cada publicación que realices ponete una meta a cumplir. Que cada publicación tenga un fin, hará que pienses de antemano si lo que estás haciendo es la mejor forma de acercarte al objetivo propuesto.

Cantidad versus calidad: si estás publicando cosas de poco interés, nadie va a preocuparse por tu marca. No sirven miles de publicaciones todos los días (o mejor dicho, ¡sí sirven para perder público!) que no tengan calidad o utilidad para nuestros seguidores. Es preferible poco, pero de interés. Cuidado con esto último, ¡no te pases al otro extremo!: nadie vuelve a ingresar a una red social en donde la última actualización, posteo o comentario es de…  ¡Diciembre de 2014!

No cambies el discurso. Las redes sociales no deben ser bichos raros aislados al emprendimiento. Por el contrario, deben seguir el modelo de comunicación de toda la organización. Si por ejemplo, en los folletos que distribuyo en la calle estoy diciendo que apunto a un segmento de personas adultas y comunicando con lenguaje formal, de nada sirve que en las redes “hable” de forma informal o cambie mi target. Confunde. ¿Se entiende?

Sé constante. Te hago una pregunta: ¿te quejarías en Diciembre si no vienen clientes a tu emprendimiento si solo hiciste a principio de ese mismo año una publicidad en el diario una sola vez? Seguramente no. El mensaje, para posicionarse en la mente de los consumidores, debe tener continuidad. Con las redes sociales pasa lo mismo.

Surtido: variá las piezas o contenidos. No recurras siempre a los mismos recursos. Probá cual tiene más llegada, pero intercalá con otros también (fotos, videos, sorteos, encuestas, juegos, artículos, entrevistas a usuarios, etc., las posibilidades son muchas, ¡no utilices siempre la misma!).

¡Cuidado con la tentación del spam! A nadie le gusta que lo etiqueten o nombren “obligatoriamente” en publicaciones. Mucho menos que nos agreguen a grupos o comunidades sin nuestro consentimiento. ¿Se entiende? Si lo hacés, seguramente te jugará en contra.

¡No te hagas el distraído! Siempre respondé un comentario o una crítica que te realicen lo más rápido que puedas. Hacer de cuenta que “no pasa nada” generará más ansiedad en quién te contactó. Muchas veces no solo comunica el que mejor habla, sino el que mejor escucha. Escuchar y responder rápidamente son píldoras que ayudan.

Seguramente con el artículo anterior ya habías elegido tu red social, ahora la pregunta es otra… ¿ya tenés tu estrategia? ¡Contános cómo te fue!

 

Diego Hernán Pagliano

39 años, Contador Público Nacional, Licenciado en Administración y Profesor de Grado Universitario en Ciencias Económicas. Docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Capacitador y papá. Acá vas a encontrar una visión actual del mundo de los emprendimientos, en tu idioma.

 

 

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