“Cosas deseadas”… para emprendedores también

 

¿Conocen el poema “Desiderata”? Es un legado que nos dejó Max Ehrmann, un abogado y poeta del Estado de Indiana, Estados Unidos. Fue publicado en 1948 en una colección de poemas denominada “Desiderata of Happiness”

La palabra “desiderata” proviene del latín “cosas deseadas”. Y si hablamos de personas que desean cosas… ¡hablamos también de emprendedores!

Un emprendedor es un manojo de sueños y deseos. Es transpiración. Son lágrimas de alegrías, y también de penas. Son pasos lentos, pero firmes y profundos, en caminos usualmente sinuosos, pasos de esos que no se borran fácilmente.

Emprender tiene altas y bajas, por eso siempre es importante mantener el eje. Este poema, “desiderata”, ayuda a ello, por eso me permito traerlo a este espacio.

Hay muchos libros de emprendimientos, pero pocos himnos como éste. No se pensó ni escribió para emprendedores, pero decime si al leerlo… como emprendedor ¡no te sentís identificado! ¿Lo rescatamos?:

“Camina plácido entre el ruido y la prisa, y en la paz que se puede encontrar en el silencio.

En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.

Enuncia tu verdad de una manera serena y clara, y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia.

Evita a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu.

Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños. Pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe, hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo, y en especial no finjas el efecto, y no seas cínico en el amor, pues en el medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud.

Cautiva la firmeza del espíritu para que te proteja de las adversidades repentinas, mas no te agotes con pensamientos oscuros, muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera. Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

Sé alegre. Esfuérzate por ser feliz.”

 

Un poema eterno, como esos libros que cada vez que los volvés a leer te dejan una nueva enseñanza, de acuerdo al momento de la vida en el que te encuentres… como si supieran qué estás necesitando un consejo.

¿Con qué parte de “Desiderata” te encontrás identificado hoy, emprendedor? ¡A imprimirlo y dejarlo a mano!

Diego Hernán Pagliano

39 años, Contador Público Nacional, Licenciado en Administración y Profesor de Grado Universitario en Ciencias Económicas. Docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Capacitador y papá. Acá vas a encontrar una visión actual del mundo de los emprendimientos, en tu idioma.

 

 

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