La comunicación en la escuela y en la vida misma…

 

Hoy tenemos una gran diversidad de formas de comunicación. El avance tecnológico ha proveído de diferentes herramientas como redes sociales, mensajerías instantáneas, mail, audios, videos, videos conferencia, documentales, radios, radios online, la televisión, el teléfono, etc. Pero hay que aprender a diferenciar entre “contar con herramientas de comunicación” y “estar comunicados”.

Varias son las formas en las que se puede clasificar la comunicación. En este sentido haré una clasificación teniendo en cuenta la forma en que se hace; por lo que propongo tres grandes grupos: “Comunicación Escrita”“Comunicación Auditiva”“Comunicación Oral o Corporal”, digamos de cuerpo presente.

Tanto la comunicación Escrita como la Auditiva podemos decir que están influenciadas por el avance de la tecnología. Podemos agregarle a estas dos primeras el acompañamiento de lo visual. Tanto audio como escrito son acompañados de imágenes (power point – videos- Etc). La comunicación Oral o digamos de “cuerpo presente” no se ve influenciada con la tecnología porque la misma necesita, para darse, estar presente. En realidad no se ve influenciada por los avances de la tecnología para este tipo de comunicación, pero si se ve avasallada por la falta de tiempo que manifiesta actualmente la humanidad; por la celeridad que hoy necesitan las soluciones a los problemas creados por los problemas no erradicados de raíz, y pasa a ser suplantada por una de las dos primeras.

Las tres formas de comunicación son válidas y necesarias. Las tres se complementan pero ninguna puede ser suplantada por otra. Cada una debe ser utilizada en su momento y en su lugar adecuado. Estas diferentes formas de comunicar están cargadas con menor o mayor grado de Objetividad y/o Subjetividad de quien emite o recepciona la misma.

Estamos hablando de comunicación sin haber dado un concepto de la misma: “La comunicación es la actividad consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir significados a través de un sistema compartido de signos y normas semánticas. Los pasos básicos de la comunicación son la formación de una intención de comunicar, la composición del mensaje, la codificación del mensaje, la transmisión de la señal, la recepción de la señal, la decodificación del mensaje y finalmente, la interpretación del mensaje por parte de un receptor”. En la comunicación hay dos partes: el Emisor y el Receptor, puede que sean más de un receptor o más de un emisor pero tienen que estar las dos partes.

He aquí la cuestión a analizar y dedicarle un poco de reflexión a estas tres formas de comunicar, teniendo en cuenta muchas de las palabras que forman el concepto de la misma.

La comunicación escrita deja muy abierta la subjetividad por parte del receptor, queda abierta a su interpretación, la cual ya sea por su estado de ánimo, o por la relación con sus conocimientos, o por los prejuicios que cargue sobre el tema comunicado, o por el último contacto realizado con el emisor, puede cambiar así el sentido de la comunicación.

En cambio, si la misma comunicación se realiza por teléfono o a través de un audio ya se escucha la voz del Emisor y puede, por el tono y el énfasis que le puso al mensaje, dar un mayor grado de precisión en la interpretación sin ser tan subjetivos. Y en el caso de un mensaje de cuerpo presente, se deja más de lado la subjetividad siendo más objetiva la comunicación.

Vamos a poner un pequeño ejemplo: No es lo mismo leer la letra de una canción, que poner un CD y escuchar la canción, o que ir a un recital en vivo y ser parte de la canción.

Esto se debe porque la voz emite una vibración que va impregnada con la energía de la persona, la propagación de la misma, la vibración de cada una de las palabras va acompañada de los sentimientos, pensamientos y de la voluntad de la persona que la emite. Además, como dijimos anteriormente, cada cosa tiene su lugar y su momento, lo que hace que si esto se cumple se genere una atmósfera, un clima, un estado energético, que ayude a la comprensión de lo comunicado. Esto lo podríamos relacionar con lo que dijimos en una publicación anterior,...en el principio fue el verbo..., pero se nos hace tan difícil comprender que el verbo crea, y es más, hasta hemos llegado a pensar que hablar es gratis. Creemos que la comunicación oral de cuerpo presente puede ser suplantada por la escrita o la auditiva.

Debemos cambiar el modo de pensar sobre las formas de comunicación. Hoy, tenemos más herramientas de comunicación, pero los humanos tenemos peor calidad en la comunicación.

Son válidas las nuevas herramientas pero la comunicación de cuerpo presente es irremplazable. Tenemos que volver a esta fuente de comunicación.  

Reflexionemos: Cuando comunicamos, la palabra va acompañada de los sentimientos, los pensamientos y de la voluntad de quien la emite, generando una atmósfera en un lugar y en un momento específico. Que si el que emite tiene una concordancia entre lo que siente, lo que piensa, y lo que hace (en este caso dice porque es la acción de hablar), comprenderemos por qué cuando la escuchamos nos atrapan sus palabras, pero ¿Qué es lo que pasa cuando no nos atrapan las palabras que escuchamos? ¿Será que el emisor no tiene coherencia en lo que siente, piensa y dice? Y si nos dice una cosa y piensa otra: ¿Nos está mintiendo? ¿Captamos eso? Y si lo que dice no es lo que siente y también termina mintiendo: ¿Tenemos la capacidad de percibir tal situación? 

Y para ir cerrando compartiré una frase interesante para la ocasión:

… “de todos nuestros actos deberemos rendir cuentas”…

No nos olvidemos que “hablar” es una acción. La palabra acto (del latín, actus), en su sentido más amplio es todo lo que se hace o puede hacerse. Acto significa acción, entonces, la acción de hablar es un acto, por lo que el dicho que reza “hablar es gratis” no es tan así…

“deberemos rendir cuentas de nuestras palabras”…

Roberto Senarega

34 años, Interesado en la Educación y apasionado por encontrar el porqué de las cosas. Amo a mis hijos y a mi señora. Sueño con la utopía de un mundo mejor. Creo en que las soluciones se logran erradicando los problemas de raíz. Agradezco haber encontrado el camino de la meditación. Y como me dijo una vez una querida amiga: “Beto, para vos tu vida es como si fuera un cuento”. Ahhhh me olvidaba, me recibí de Contador público nacional y después de profesor.

 

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar