Epistemología de la palabra Educación y algo más

 

La palabra de educación proviene del Latín, algunos dicen que deriva del término educere, y otros dicen que proviene  del término educare.

Pero estas dos palabras que son similares en sus escrituras (educere y educare) no significan lo mismo y terminan siendo posturas muy diferente a la hora de educar, diríamos que casi opuestas.

Educare: significa formar, instruir, alimentar “llenar de conocimientos”. Desde este punto de vista la educación tiene la necesidad de llenar de conocimientos a las personas que nada saben, que no traen nada en su interior y que lo tiene que llenar de información útil conveniente para su desarrollo personal.

Educere: significa guiar conducir. En realidad la palabra Educere es una palabra compuesta Ex ducere donde Ex = sacar. ¿Sacar qué cosa? Lo mejor de cada uno desde adentro hacia afuera. Desde esta postura podemos decir que la educación tiene la capacidad de conocer a las personas y generar los mejores escenarios,  logrando extraer (sacar) del interior de cada persona lo que trae en un beneficio para la humanidad.

Siempre se habla que uno de los pilares fundamentales de una sociedad es la educación de su gente, pero podemos ver que estos dos términos que generan una controversia en el significado de la palabra educación, producen un sinfín de desencuentros entre las personas que forman una sociedad.

Además, hay que analizar la actitud que toman la mayoría de los Estados en materia educativa, volcándose por el término Educare, buscando que la educación sea un instrumento útil para que los miembros de su sociedad, se formen según las necesidades que tienen los gobernantes de turno en dicho Estado, creando súbditos y no seres consciente para poder valga su redundancia ejercer el Poder sobre el pueblo.  

Otra forma de ver la educación es la de esas corrientes que buscan un equilibrio armónico, mente – cuerpo – espíritu, en las cuales sus bases son en primer lugar enseñar a las personas a conocerse a sí mismo, a mirar hacia dentro y no estar pendiente solo del afuera. Podemos nombrar a corrientes como lo son el yoga, la meditación, taichí y corrientes que se dedican al autoconocimiento o conocimiento de sí mismo, en busca de extraer (Educere)  lo mejor de sí mismo y compartirlo con la humanidad.

Vale la pena dedicarle unos minutos de reflexión a la palabra educación: ¿qué lugar ocupa en nuestra vida?, ¿en que término se apoyan mis bases educativa? ¿Educere o Educare?; ¿Por qué se apoyan en ese término? ¿Fue decisión mía? o ¿nací inmerso en una sociedad que me impuso un término?; ¿Me dieron la posibilidad de elegir con que término siento afinidad? ¿Estoy a tiempo de conocer e investigar sobre la otra postura?

Preguntas, preguntas y más preguntas que solo nos haremos si nos damos un tiempo para la reflexión, pudiendo así cambiar la forma de mirar nuestras vidas, sin justificar ni condenar a nadie.

Roberto Senarega

34 años, Interesado en la Educación y apasionado por encontrar el porqué de las cosas. Amo a mis hijos y a mi señora. Sueño con la utopía de un mundo mejor. Creo en que las soluciones se logran erradicando los problemas de raíz. Agradezco haber encontrado el camino de la meditación. Y como me dijo una vez una querida amiga: “Beto, para vos tu vida es como si fuera un cuento”. Ahhhh me olvidaba, me recibí de Contador público nacional y después de profesor.

 

 

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