El que se calienta no juega más

 

Entre los que se van y los que se quieren quedar no hay tantas diferencias.

Así como cuando sos chico, y el dueño de la pelota se enoja y se la lleva, en la escuela pasan cosas parecidas, el problema es que, el que no juega más en la escuela, quiere decir que ya no está en la escuela, que quedó fuera del sistema, y eso es ciertamente un problema. Si tomamos en cuenta la legislación vigente entonces estamos descuidando el artículo 16 de la ley 26.206 que dictamina:

“La obligatoriedad escolar en todo el país se extiende desde la edad de cinco (5) años hasta la finalización del nivel de la Educación Secundaria. El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y las autoridades jurisdiccionales competentes asegurarán el cumplimiento de la obligatoriedad escolar a través de alternativas institucionales, pedagógicas y de promoción de derechos, que se ajusten a los requerimientos locales y comunitarios, urbanos y rurales, mediante acciones que permitan alcanzar resultados de calidad equivalente en todo el país y en todas las situaciones sociales.”

El problema entonces, también es un problema legal, es un problema de todos como sociedad que tiene diferentes actores, que van desde los docentes, la escuela, la familia y las instituciones gubernamentales. 

En un estudio reciente publicado por el Instituto de Investigación y Educación Económica, denominado “El abandono en la escuela media en la Argentina (2004-2014)”, se dan a conocer algunas cifras alarmantes al respecto de este problema. Según este estudio entre el 2004 y el 2014 la tasa de abandono escolar para alumnos de educación secundaria (en escuelas públicas) de todo el país, rondó entre el 48% y el 51%, esto quiere decir que la “mitad” de los alumnos que empiezan la escuela no la terminaron, y en este marco la Provincia de Mendoza, tuvo una tasa del 50,1%, siendo la tasa de retención de un 49,9%. Si traducimos esto a un lenguaje cotidiano, la mitad de los pibes no van más a la escuela, pero ¿Porqué no va más?; ¿Cuál es el rol de la familia en esto?; ¿Qué hace la escuela para retenerlos?; ¿Cómo se ocupa el gobierno del tema?. Pues entonces las repuestas son complejas y poco precisas, donde los diferentes actores se responsabilizan entre sí de esta situación, ya que desde la escuela se culpa a las familias, las familias a la situación económica y el gobierno a los docentes, y así la pelota se pasa de mano en mano sin que nadie termine en concreto de aportar soluciones contundentes. Si bien es cierto que se lanzaron diversos programas para palear la citación como, el Programa Mejor en Mi Escuela, PROGRESAR, FINES (que en la provincia se descontinuó a mediados del 2015 debido al vaciamiento de las cuentas que tenían destinado el pago de sueldo a los docentes que trabajaban en el mismo) en números solo se produjo un descenso de tres puntos en los índices de abandono (del 51% al 48%).

Con la asunción de un nuevo gobierno, se comenzaron a instalar nuevas políticas referidas a la educación, y entre ellas una de las más controvertidas, si tenemos en cuenta la problemática anteriormente mencionada, es la instauración de un nuevo régimen de asistencia (que desde las escuelas se venían exigiendo, a pesar que muchas veces desde las mismas se “perdonaban” algunas faltas para que los chicos siguieran dentro del sistema, y que por cierto no podían quedar afuera).

En la resolución 0451 de la DGE (no DGe) con fecha del 28 de marzo de 2016, queda establecido el nuevo régimen de asistencia para los alumnos de la escuela secundaria de toda la provincia según el cual, los alumnos no podrán exceder las 20 inasistencias durante el año escolar, pudiendo extenderse a 28 siempre y cuando el padre/tutor o adulto responsable a cargo de los adolescentes firme un acta compromiso al respecto. En caso de que se exceda este numero, el chico quedara como “alumno en situación condicional” debiendo cumplir con los requisitos pautados para el “Sistema de Escolaridad Protegida”, según establece el articulo 4º de mencionado decreto. Dicho en criollo, si te pasas de las 28 faltas quedas condicional, cada escuela propondrá una forma diferente de que sigas en la misma pero, vas a tener que rendir en diciembre, TODAS LAS MATERIAS…!!! OJO que el tema de llegar tarde también es un problema ya que si llegas 10 minutos tardes se te computa media falta, y si lo haces 30 minutos tarde equivale a una falta completa.

¿Cómo te enteras si tu hijo va a la escuela o se ratea?

Pues bien el régimen plantea que a las 3 (tres) inasistencias se dará aviso a la familia, a las 5 (cincos), se citara a los adultos responsables, a las 10 (diez) se volverá a citar a los adultos responsables realizándose un acta compromiso y a las 20 el adulto responsable podrá pedir una prorroga de 8 inasistencia más que quedaran a criterio del Consejo Escolar, si se otorgan o no.

NO SE SALVA NADIE

Recientemente se dio conocer que en primaria se estableció un nuevo régimen, según el cual los alumnos deberán tener una asistencia del 80%, para poder ser evaluados como alumnos regulares, y al igual que lo que pasa con los “pibes mas grandes” se irá informando cada 3, 5, 10, etc. inasistencias para conocer cuales son las causas de las mismas y comprometer a las familias en la continuidad de los niños dentro de la escuela, en caso de que se supere el 80% entonces quedará en el Sistema de Escolaridad Protegida.

Reflexionemos…

Las normas son necesarias para un correcto funcionamiento y la convivencia pacífica de cual quiero tipo de sociedad sea cual sea el conjunto de personas, el contexto político-social, o el lugar de aplicación; pero si nos remontamos al comienzo de esta nota, ¿Podemos decir que esta es una medida favorable para palear el problema del abandono escolar?, en primera instancia parece que no, si bien se hacia necesaria una norma clara que pusiera un poco de luz acerca de este tema, no aparenta otorgar soluciones de calidad para un problema tan urgente; pero será el tiempo quien dictaminará que suceda con los chicos en la escuela, los que si es seguro, es que si no colaboramos entre todos ningún sistema funciona, si no me levanto más temprano para llevar a los chicos a la escuela siempre van a llegar tarde, si no me preocupo por la trayectoria escolar de mi hijo nunca sabré si le va bien o mal, sino me ocupo de mis alumnos, no podrán progresar y si los que nos gobiernan solo nos dejan las migajas, nunca vamos a crecer como sociedad.

Damián Rojas

Damián A. Rojas, 31 jóvenes años, Profe de Biología, y columnista en Falsa Realidad. Desde hace 10 años que estoy en la docencia, pero se podría decir que toda mi vida estuve dentro de la escuela. Tratando de educar mas allá del aula, contando mi punto de vista acerca de nuestra realidad. Fanatico de la televisión y aficionado a la comida (si muero mañana que sea comiendo asado).

 

 

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