Por su precios, los e-books le ganan la batalla a los libros de papel

 

El olor a las hojas, tocar los relieves de las portadas o apreciar cada detalle de las ilustraciones son placeres que se están disipando. Con la aparición de los libros electrónicos (e-book en inglés), las formas de leer han cambiado de manera notoria en los últimos años, sin que eso haya hecho decaer el hábito de la lectura.

Según la Cámara Argentina del Libro (CAL), se nota una caída en las ventas desde 2015. Paralelamente, se registra un freno en la cantidad de publicaciones editadas en los últimos cuatro años, lo cual obligó al cierre de numerosas imprentas. En 2010 se elaboraban 100 millones de ejemplares. En 2015 el total fue de 83 millones, mientras que en 2018, de 43 millones.

Es que hoy en día los libros electrónicos tiene un costo mucho menor al de los impresos en papel. En Argentina, un libro físico que cuesta mil pesos, en su formato digital puede encontrarse entre 300 o 400 pesos. La diferencia de precios es considerable y los lectores no dudan en ahorrar dinero. Para muchos, además del precio, también influye en la elección la practicidad de los dispositivos portátiles: la revolución digital redunda, en ese sentido, en una mayor funcionalidad y comodidad.

Hoy, es muy habitual leer a través de Internet, sin necesidad de recurrir al papel y, por lo general, los libros más exitosos son trabajos de los "youtubers", ídolos de la juventud.

Compañías como Amazon, Google y Apple son las que juegan el rol de intermediario en la relación entre las editoriales y los lectores, operando como librerías virtuales y vendiendo por catálogo miles de títulos cada día.

Igual a la compra de cualquier otro bien o servicio en un sitio electrónico, basta con elegir, registrarse en caso de que el sitio lo requiera y pagar a través de la tarjeta de crédito. Algunos sitios permiten, también, la cancelación de la compra mediante Pago Fácil o Rapipago. Al abonar y registrarse el pago de la lectura escogida, inmediatamente puede iniciarse la descarga.

Para leer los libros electrónicos, en muchos sitios ofrecen la descarga gratuita de un programa. Se puede hacer en la computadora, la tablet o el celular.

 

Día Mundial del Libro

En 1995 la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) designó el 23 de abril como el “Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor” para fomentar la lectura, fortalecer la industria editorial y proteger la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.

La Unesco declaró ese día a modo simbólico por el aniversario de las muertes de grandes escritores como Miguel de Cervantes (22 de abril de 1616), William Shakesperare (23 de abril de 1564) y de Inca Garcilaso de la Vega (23 de abril de 1616). La organización decidió brindar un homenaje universal a estos grandes maestros de la literatura.

 

Adaptación a las nuevas tecnologías

Hace dos años, la Unesco puso a disposición una biblioteca digital con importantes materiales culturales de todos los países de forma gratuita, multilingüe y de fácil acceso.

La idea de los creadores de esta biblioteca es que esté en todos los idiomas y alfabetos del mundo. Además de ofrecer libros, el objetivo de la misma es ofrecer no sólo libros digitales sino también mapas, fotografías, manuscritos, partituras musicales, grabaciones, películas, documentos de arquitectura y otros tipos de materiales culturales digitalizables que se conservan en distintas bibliotecas y entidades culturales de distintas partes del mundo.

A través de esta iniciativa se busca promover el entendimiento intercultural y la variedad de contenidos culturales en internet.

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar