Libros en pleno siglo XXI

 

¿Con qué fin coloqué este título para comenzar a hablar? No lo sé, busqué y pensé varios, pero quiero que sea un disparador de ideas, que les llame la atención y que realicen comentarios sobre este artículo.

Vamos por partes” es lo que les digo a mis alumnos cuando me realizan preguntan por diversos temas en relación a los libros.  Empezaremos desde el conocimiento del mismo, podría decirse que al menos en cada casa hay uno o dos libros, ya sea de lecturas, de cocina, de estudios, de investigación, eso no importa, lo importante acá es saber que hay libros en las casas y que nadie puede estar ajeno a esto.

Los libros han perdurado miles de años, desde su invención hasta la actualidad, se los conservan en esos paraísos como dice Borges, llamados bibliotecas, que estas, son las que sufren más, tienen todo el peso de la historia de una humanidad altruista, una humanidad cargada de maldad, porque ¿En qué cabeza se comprende la  organización de la quema de bibliotecas? Acordémonos de Alejandría, una de las bibliotecas más antiguas que se tiene en la historia, o en la segunda guerra mundial, donde sacaban libros a las calles y los incendiaban, ¡¡¡PORQUÉ ESA CRUELDAD!!! Pero no nos desviemos de la idea central. 

Siglo XXI, la tecnología golpea a nuestras puertas, está a la orden del día. Todo pensado para satisfacer al usuario y de a poco, llenarlo de tecnología. Vemos la evolución de los teléfonos celulares, antes existía el Nokia 1100, toda una novedad porque tenía una pequeña linterna y el famoso juego del gusanito, ahora hay una variedad de Smartphone que compiten entre ellos para ser ultras delgados, incorporando cámaras de alta resolución. Vemos como sufre una evolución abismal.  Lo mismo quieren hacer con el libro, ojo, no estoy en contra de la tecnología, soy un nativo de ella, millones de páginas que contienen billones de libros en pdf, el famoso formato para leer libros por medio de la pc, tablet, e-book (increíble, un libro digital) celulares e infinidades de medios para acceder a la lectura, y justamente por eso lo hacen, para acceder y llegar a quienes no pueden comprar un libro, que si hablamos de los precios de ellos, el artículo sería más extenso pero no quiero abordar ese tema.

2016, tanto en la Argentina, como en Europa o en América Central, nos encontramos con lectores que son fieles a los libros, que los aman, que los cuidan. Sigo muchas páginas donde muchos lectores comparten fotos de sus pequeñas o inmensas bibliotecas, libros por doquier, libros de todo tipo. También están los escritores de literatura juvenil, como Javier Ruescas, un activo en promover la lectura entre los adolescentes mostrando por medio de sus videos su exquisita biblioteca.

Hace poco en las redes publiqué “En plena era digital, aún los lectores seguimos prefiriendo el libro en formato papel.” Por varias razones, el olor a libro nuevo, esa sensación que transmite al tenerlo en nuestras manos, o si es un libro viejo, olerlo, ver sus hojas amarillentas, sus hojas donde el tiempo pasó pero él perdura, resiste varias lecturas más.

Para ir terminando todos hemos visto esa escena de “los juegos del hambre” cuando el presidente está leyendo un libro, pero no es un e-book, es un libro, con tapa dura, hojas, si si, un libro. Más allá que sea una película que tarde del futuro, pero demuestra que el libro sobrevivirá todo.

Leamos, no dejemos esa hermosa acción, pero sigamos cuidando y conservando el libro, que no se pierda.

Por más libros abiertos y menos celulares encendidos.

Quique Arriaza

Tengo 24 años, todos me conocen como Quique. Estudiante de lengua y literatura. Profesor de lengua hace dos años. Me apasiona leer, colecciono la revista cultural Ñ, y si visito una librería debo salir con un libro. Los libros son una gran parte de mi vida ya que nací y crecí al lado de una biblioteca. Aún conservo mi primer libro de cuentos. Me preocupa saber que hay libros que no se han leído aún. Me gusta el cine independiente, la fotografía, la natación y apreciar los atardeceres. En relación con las redes sociales soy muy activo, siempre interactúo por esos medios. Me gusta viajar y conocer las culturas, siempre acompañado de música y claro, de libros. ¿Ya dije mi pasión por los libros?

 

 

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