Kevin Johansen: ´El hecho de ir a Mendoza es una alegría y más por una causa como la Feria del Libro´

 

Kevin Johansen tiene una voz particular además de una historia más que interesante. El hombre nacido en Alaska, llega al Centro de Congresos Alfredo Bufano para traer un compilado de las canciones más reconocidas a lo largo de su gran trayectoria. Previo a esto, en comunicación telefónica respondió algunas preguntas para Ojos de Café.

Con calma y vocabulario, Johansen muestra el algoritmo de su mente y corazón. Este sábado a partir de las 20 horas subirá al escenario acompañado por algunos músicos de The Nada y algunos nuevos compañeros que tiene. Todo indica que el espacio estará repleto de un público que espera con ansias la visita del hijo de la primera cumbiera intelectual.

 

 

Entrevista a Kevin Johansen

¿Cuál es tu sensación de volver a San Rafael después de viajar por grandes ciudades?

- Uno puede comparar ciudades, pero para mí siempre el hecho de ir a Mendoza es una alegría, me gusta mucho la provincia y si bien he estado contadas veces en San Rafael, puntualmente la causa de tocar en una feria del libro es importante, es muy especial. Vamos muy contentos con todas las pilas a dar un buen show y que la gente la pase bien un rato.

 

¿Con qué se va a encontrar el público?

- Por lo general cuando haces un show dentro de un marco como lo es la feria y no tiene que ver tanto con la presentación de un disco, lo que hacemos es celebrar el repertorio que la gente conoce, además de compartir algunas sorpresitas de lo nuevo. Es un diálogo, un show charlado, donde uno simplemente está compartiendo con la gente la festividad de un evento como el que tienen. Vamos a compartir lo mejor de nuestro repertorio.

 

¿Pero vamos a poder escuchar algo de Algoritmos también?

- Si por supuesto, además estamos con la maquinaria aceitada, estamos haciendo show y giras, así que se va a ver algo de lo nuevo. Dentro de los músicos que me acompañan se pueden ver algunos  históricos de The Nada y algunos miembros especiales para esta presentación.

 

¿Son procesos diferentes presentar un disco nuevo o mostrar el repertorio histórico?

- Si, seguro. Cuando ya tenés todo un repertorio nuevo, mezclado con cosas de antes, ya estás realizando un viaje tipo despedida de lo que se ha grabado, y darle nueva vida a canciones que aún no se conocen tanto es emocionante. También estamos en el proceso de ensayar temas nuevos y ver cómo nos sentimos, como nos queremos presentar. Hay adrenalina en esto, un poco de vértigo de mostrar nuevas cosas.

 

Tenés una trayectoria muy larga, ¿Seguís sintiendo la misma pasión?

- Totalmente, la maquina no descansa nunca y siempre hay un elemento, como dice Mick Jagger que “si no tenés mariposas en la panza, pues no te dediques a esto”. Me gusta mucho hacerlo, el show en vivo es un ejercicio que siempre te da una sorpresa, el público no es el mismo y uno no es el mismo en cada show. De ahí viene la palabra actuación, es re actuar canciones que ya están escritas, pero el desafío siempre es nuevo. Cualquier compositor está buscando sorprenderse con lo nuevo.

 

En tu carrera como músico, ¿cuánto hay de talento innato y cuánto hay de trabajo?

- A esta altura es una mezcla, pero así como digo que la maquina no descansa respecto a lo compositivo, diría que hacer canciones es un aprendizaje constante. Ya uno desde chico está haciendo sus primeros pasos, se estudia guitarra clásica o eléctrica, buscas un buen profe, buscas herramientas para armar los primeros acordes. Y uno de chico escucha de todo, y se empieza a abrir la cabeza respecto a acordes, a armonías, formas de componer. Y luego es zambullirse, lo que es algo hermoso. Yo reconozco mis limitaciones, ¡Pero mis limitaciones no me conocen a mi ja ja! Trato de sorprenderme todo el tiempo con ideas originales.

 

La última, ¿quién fue la cumbiera intelectual?

- Ja ja, ¡Es una pregunta adecuada para la ocasión por el show en la feria! Mira, la cumbiera intelectual no es sobre una persona puntual, si no que yendo a bailantas en Buenos Aires, allá por el año 2000 después de haber vivido 10 años afuera, me di cuenta que la cumbia era un género que se había metido en la clase media. Empecé a ver ese fenómeno de pibes de clase baja bailando cumbia con pibas que estudiaban filosofía, y al revés también. Yo los veía bailando el género y eran laburantes, estudiantes de filosofía, de todo un poco y empecé a notar que la cumbia estaba metida en todas las clases finalmente. Igual te digo, mi madre debe haber sido la primera cumbiera intelectual que conocí. Ella hablaba siete idiomas, leía todo el día, creo que tiene algo de Edipo esta canción. De todos modos, creo que la población demográfica de cumbieras intelectuales por suerte está creciendo, en beneficio de la canción.

 

 

 

Redacción Ojos de Café

Entrevista por Martín Falcone

Fotos Nora Lezano

 

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