El ECA Mendoza inauguró cuatro obras con la presencia de Lali Tinte

 

Entre la inmensidad del ECA y sus paredes llenas de historias, una gran cantidad de personas fueron parte de un cierre multitudinario, al año que ha visto un resurgimiento en muchas actividades culturales de la provincia.

Los murmullos y los silencios conviven cuando el arte se expresa como alternativa para nuestros días y así fue como quedaron habilitadas cuatros exposiciones de gran calidad, que estarán disponibles para disfrutar hasta el 5 de febrero del próximo año.

“Adrián Mazzieri. Tiempo y sincronía”; “Cofradía” Rosas – Guardiola – Boim – Zana – De la Mota – Calvo; “Premio Itaú de Artes Visuales 2015 – 2016” y “Doménico Cirasino. Invocaciones” son las propuestas que podrán visitarse en el antiguo edificio ubicado en 9 de julio y Gutiérrez de Ciudad.

La titular del ECA, María Laura Tinte, repasó la programación que durante 2016 ofreció el museo. Tras un año de mucho trabajo en un lugar que lastimosamente había sido olvidado, la gestora cultural mostró su felicidad al ver el Espacio repleto de personas. “Desde enero venimos planteando una agenda nutrida de actividades” expresó Lali y esto es una realidad palpable.

Por otro lado la sanrafaelina anunció que si bien el cierre estaba viendo su principio, otros eventos se disfrutarán en el lugar. Por ejemplo, el viernes 25, a las 21, se presentará el músico independiente Valentín Suárez Duek en vivo.

Vale destacar el trabajo que se está realizando en la capital mendocina, el cual sin dudas beneficia a nuestra ciudad al poder conectar puntos culturales y gestionar con mayor facilidad la realización de grandes eventos.

Respecto al año 2017, la titular anunció algo que ya había afirmado Diego Gareca, y es que la agenda está programada para tener un año completo. Es el ECA un lugar hermoso y aprovecharlo para mostrar cultura es casi una obligación para quienes están detrás de la gestión pública. 

 “Adrián Mazzieri. Tiempo y sincronía”

Una muestra retrospectiva, en la que se aborda, desde una mirada integradora, la vinculación entre la vida del artista, su cotidianidad y su obra.

Por un lado, un grupo que se ubica dentro del arte sacro, obras intermitentes y a la vez constantes en su producción artística, en ellas se introdujo en temas religiosos, proponiendo relecturas y parodias entre lo sagrado y lo pagano.

Por otra parte, una agrupación de distintas series con puntos en común, que tituladas por él mismo “Urbanos”, “Caminantes”, “Movimiento” y “Colectivos”, entre sí el concepto del tiempo en la imagen definido por el instante.

Con la serie “Grafonías” (obras en las que los grafismos se asocian a la escritura musical, al ritmo y a la armonía), Adrián mira al Hombre que Mira, contempla el paisaje, recuerda al romanticismo alemán y, desde arriba, traza los mapas del sentido más profundo ante aquello que decidió reflexionar: la dimensión humana desde su propia condición humana.

“Cofradía simbolista”

Se reúnen porque cuando ven el trabajo del otro, se ven a sí mismos.

La mente realista o puramente figurativa imaginará en ese instante un espejo.

Pero no.

Es distinto.

No se ven como en un espejo -con esa falsa e invertida verosimilitud del que sólo sabe verse el contorno. Se ven en asuntos más complejos -por lo tanto, más simples. Se ven en intereses. En la observación del universo, en la dirección de la idea, en la honestidad de la búsqueda. En la constancia de esa búsqueda. Se ven en el hecho de haber elegido de manera lúcida el rumbo de sus vidas y por ende de sus artes. Se reconocen ahí. En el borde del centro -que es borde. En la contemplación de este presente abierto. Se reconocen en el símbolo.

Fernando Rosas, Nicolás Guardiola, Darío Zana, Julián de la Mota, Mario Calvo. Invitado especial: Alejandro Boim.

Doménico Ciracino: “Invocaciones”

Realidad aumentada, una fusión entre arte y tecnología.

Su obra es en clave de animación, piensa en acciones. Es la resultante de una experimentación más profunda, que inicia en la materialidad de la obra y desemboca en la acción del asistente, que deja de ser espectador para devenir en actor principal. Cuando uno se involucra con su trabajo, lo que hace es operar sobre él y viceversa. De este modo, la obra se abre a un nuevo plano suprarreal, donde el juego nos da la posibilidad de experimentar estados propicios para la reflexión.

Premio Itaú  de Artes Visuales 2015-16

La reflexión en torno a los nuevos lenguajes de expresión entre la obra y el espectador y entre las operaciones técnicas y los procedimientos conceptuales se hallan presente en esta séptima edición del premio.

 

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