Willy Crook: "hay que tomar una actitud indiferente a las críticas y hacer lo que a uno le satisface"

 

Este jueves, se presenta en San Rafael un músico que lleva más de 30 años formando parte de la escena del rock nacional. Willy Crook estuvo cuando en los 80 todo tomaba forma y hoy, mucho tiempo después, sigue haciendo bailar al público con su ritmo Funk.

El jueves en Mona, Willy Crook viene a presentar su último trabajo y en la previa, charlamos con él para conocer un poco más sobre su presente.

 

 

ENTREVISTA A WILLY CROOK:

Hola Willy, ¿cómo estás?

- Bien, acá trabajando como el hombre más trabajador del Fi Funk, en la ciudad de Mar del Plata

Estas a full.

- Estoy muy de moda ja.

¿Y eso es bueno o malo?

- Esa es una excelente pregunta ja ja… No, por suerte soy un agradecido y privilegiado de poder vivir de lo que me gusta hacer y hoy existe trabajo, pese al esfuerzo de los gobiernos que nos tocan.

Llevás mucho tiempo haciendo esto, ¿es difícil mantenerse?

- He tocado fondo, he tocado temas peligrosos y por supuesto, he tocado música desde chico. La música se encaprichó conmigo, no hice grandes méritos para hacerlo, simplemente apareció y justificó que hoy ocupe el lugar que ocupo en el planeta. Esto, sin dudas tiene dos partes, una es el escuchador de música. Siempre digo que el escuchador es indispensable, mi teoría es que quien escucha mi música es más dueño que yo, porque fui solo una vez el instrumento, pero a la gente la acompaña durante su vida.

¿Escuchas tu música?

- No, no soy muy revisionista. Pero cuando lo hago no entro en esa de la autocrítica, lo hago más bien  porque por ejemplo ahora estoy pasando mis letras a un sitio web, o porque a mi novia le gusta algún tema en particular, pero no soy de ponerme a escuchar  a propósito. Hay un universo de música inmenso.

¿Cómo se hace para tocar funk en argentina?

- Bueno, primero hay que tomar una actitud indiferente a las críticas y hacer lo que a uno le satisface. Si es bueno para uno, se trasmite. De por si el Funk es un género amable y canchero. Tiene que ver con todo, con el blues, con el house, hasta con la electrónica. Es un género todo terrero.

Es muy divertido escuchar tus discos, se pueden hacer muchas cosas escuchándolos.

- Si claro, el género del Fi Funk. Parece ser que es culpable de un montón de nacimientos o por lo menos de momentos de gestación. Tengo entendido que es música para los mejores momentos entre dos amantes. Es un gran orgullo eso, y con la absoluta falta de humildad que me caracteriza, me he denominado líder indiscutible del movimiento Fi Funk jaja.

¿Te sigue gustando partir de gira?

- Me encanta, esto me encanta, todo el quilombo que se arma. Soy un joven muy joven, llevo casi 50 años siendo joven experimentado. Creo que todo  por empezar y está fantástico. No gozo de una repercusión de los medios ni del público muy grande, incluso mis shows han bajado, antes llené el Teatro Coliseo, pero ahora más o menos toco en lugares para 500 personas tal vez, y eso está muy bien, te da cierto franeleo con la gente, obvio que por ahí hay quilombo, como en todo trato entre seres humanos y con la ropa puesta, porque sin la ropa se solucionan todos los problemas ja ja.

¿Te gusta venir a lugares íntimos, como vas a hacer en San Rafeal?

- Si por supuesto, con mi amigo Skay lo hemos hablado. Yo le decía que se pusiera una máscara y tocara en barcitos. En las grandes masas hay mucho que se pierde.

Mucha gente habla del rock de los 80, vos viviste eso… (Interrumpe)

- Lo reviví, más que lo viví

Y hoy en día, ¿qué pasó con todo eso?

- Bueno, muchos de mis amigos han muerto, otros deberían haberse muerto ja ja. Forma parte de una vida que obedecía a ese momento y todo eso. Con cada amigo que he estado muy cerca, son pequeñas vidas que se dan, y eso tiene sentido. Estaba más claro el valor de las cosas que los precios. En este momento se sabe el precio de casi todo y el valor de casi nada. Fue también una cosa de que había que pelear contra el sistema, por eso nació el rock y se logró lo que hoy sucede, que por ejemplo existan escuelas donde la música es el eje central. En mi época era impensado, el músico era por default un delincuente, drogadicto, prostituto, mata curas y niños, el peor del infierno era uno. Desde los Redondos hasta Manal, toda esa gente que se rompió el culo por el rock y claro, no nos olvidemos del hombre sin el cual no existiría el rock, que es Omar Chabán. Había otra actitud, ahora hay mucha variedad y como pasa en el vino, la cantidad afecta un poco la calidad. Ahora hay muchas cosas, y obvio que hay cosas muy buenas. Se hacen cosas muy buenas, si tenés onda, vas a tenerla con un charango en la tumba del Che Guevara o con un midi en la mano.

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Por Martín Falcone 

 

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