Valentina Llorente: "bailando soy la mejor expresión de mi misma, mi versión más pura y natural"

 

"El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión". Una frase de la película El Secreto de sus Ojos, encuadra muy bien para contar la historia de Valentina Llorente.

Joven, audaz, inquieta y llena de ganas, así se la ve cuando zapatea enseñando técnicas y valores en la academia Caló, la cual fundó su madre para poder seguir aprendiendo sobre las pasiones. Hoy, Valentina es abogada, pero planea emprender un viaje al antiguo continente para perfeccionar lo que más ama hacer, bailar. La aventura, recién comienza.

¿Cómo empieza tu historia con la danza española?

- Mi experiencia personal comenzó a los 3 años y mi primera y gran maestra fue mi mama: Gisela Cramero. Ella es profesora de danzas españolas y fue quien desde pequeña me enseñó a bailar. Fue quien puso unas castañuelas en mi mano por primera vez. A partir de ello estudié en el Instituto de mi madre “Caló” el cual ella fundó y luego se incorporó como profesora mi tía Eliana Cramero. Las dos han sido excelentes maestras ya que no solo enseñaban la técnica de la danza si no los valores y el compañerismo. Crearon un grupo muy humano y profesional. En Caló estudié 14 años.

En el año 2009 me fui a vivir a Buenos Aires y realicé la carrera de “Intérprete Superior en Danzas Españolas y flamencas”, es una carrera la cual dura 4 años con una extensa carga horaria de aproximadamente 20 horas semanales, y en la cual se evaluaba a la bailarina sola llegando a rendir a fin de año, más de 20 bailes. Estudié todos los estilos de la danza española los cuales son: folklore español, estilización, escuela bolera y flamenco. Fue un gran sacrificio para mí, ya que además yo estudiaba Abogacía a la par, pero como todo esfuerzo, obtuve mi recompensa y en el 2013 me recibí de Bailarina, presentándome en el Teatro Borges en Galerías Pacifico.

Además tuve la oportunidad de tomar muchos cursos con profesionales de España que venían a Buenos Aires, y de bailar en el Soñando por Cantar en Ideas del Sur, experiencia que siempre recordaré con mucha alegría. Baile en diferentes teatros, y en diferentes tablaos tales como el Perro Andaluz, Tiempo de Gitanos y demás.

En el año 2014 realicé un viaje con mi mamá a España donde recorrimos bastante, tomando cursos en diferentes ciudades tales como Madrid, en la escuela Amor de Dios, Sevilla con el gran maestro Farruquito. Además asistí al Festival de Flamenco en Jerez de la Frontera, donde las dos hicimos cursos con grandes artistas tales como: Manuel Liñan, La Truco, Isabel Bayón, Rafaela Carrasco entre otros.

¿Qué esconde el baile que genera tanta pasión?

- Lo que más me gusta es la adrenalina antes de empezar a bailar y durante. Esa sensación de las luces en la cara, en ese momento sos vos, se detiene todo en ese instante, sos vos y tu cuerpo en un estado de plenitud. Cuando una baila siente que este ahí su alma, moviéndose, dibujando figuras con el cuerpo, dejando todo de lado. Se puede decir que es uno de los momentos en que más viva me siento. He bailado en todo tipo de circunstancias, alegre, feliz, triste, enferma, sana, con mis mejores amigos viéndome o sin nadie en el público que conozca pero puedo asegurar que es el momento donde soy la mejor expresión de mi misma, mi versión más pura y natural.

¿Qué preparación física que se necesita para bailar?

- La danza estilizada requiere un conocimiento de los tres estilos de baile español: escuela flamenca, escuela bolera y bailes regionales. Es la estilización la máxima expresión del baile español. Los bailarines que la interpretamos debemos adquirir una formación académica muy importante donde la danza clásica nos aporta la técnica necesaria para poder dominar y desarrollar este tipo de danza con elegancia. Además requiere formación de escuela bolera donde se mezcla el estilo clásico y el español. No puedo dejar de mencionar lo importante que es la formación en castañuelas ya que este es el elemento esencial de percusión y enriquecimiento de este tipo de danza. Se intenta desarrollar el máximo nivel de musicalidad sobre ellas.

El otro estilo de la danza española es el flamenco. Es uno de los estilos que más me apasiona. Bailar flamenco no es solo zapatear y mover los brazos y manos, va mucho más allá. Es un conjunto donde el ritmo, la guitarra, el cajón y el cante y el baile se unen para formar un arte indescriptible y apasionante. Hay que trabajar mucho en el ritmo y en el cuerpo. Se requiere técnica de brazos, manos, que son lo que le da la gracia a tal estilo, sumándole la técnica de zapateo. Existen diferentes “palos” o maneras de bailarlo que van desde lo más alegre hasta lo más profundo y jondo.  No se puede bailar flamenco sin sentirlo, sería un arte muerto.

¿A que te vas a España?

- Los primeros días de agosto viajo a España, Sevilla. Me voy a ir a vivir allí un tiempo largo, para poder perfeccionarme en lo que amo. Este año logre conseguir la ciudadanía así que no va a ser problema estar allá por tiempo indeterminado.

Me contacté con una de las mejores escuelas de Flamenco de Sevilla donde tomare clases regulares. Sumándole los cursos junto a otros bailaores y bailaoras con los cuales me estoy manteniendo en contacto.

¿Qué te llevás desde acá?

- Es un viaje que debo y quiero hacer sola por lo tanto no me llevaría a ninguna persona, lo que si me llevo es el amor de mis seres queridos quienes me han apoyado con todo en este proyecto como mi familia y mis amigos. Un objeto: una foto de mis seres queridos.

Por Martín Falcone

 

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