Sofía Di Marco: "Tengo que tener algo que me esté afligiendo, para sacarlo y transformarlo en canción"

 

La música es una práctica milenaria, que despierta sentimientos diferentes pero únicos en cada ser humano. Ha sido razón de espectáculos religiosos, políticos y culturales. Ha acompañado a millones de personas en sus recorridos de vida y hoy, sigue siendo una pasión interna difícil de explicar, que muchos deciden exteriorizar para darle color al mundo.

Sofía Di Marco, una joven sanrafaelina, que lleva casi una década incursionando en acordes y cuerdas, nos cuenta cómo es formar parte de la música hoy en día. Con el sol acompañando la mañana, Casa Alvear vuelve a ser escenario de una charla diferente.

La música, es una de las actividades que programan su día, pero además, está estudiando actualmente, “Estoy estudiando fonoaudiología, y creo que tiene que ver un montón con mi carrera, por un lado la audición, que es fundamental y luego la voz, para aprender a respirar y saber cuidarse, porque hay muchas cosas que pueden perjudicar a una persona. Hoy es muy importante tener el oído bien, tomar recaudos para cuidarnos y más si nos dedicamos a esto. Realizar controles, saber que nuestros oídos están en condiciones” dice la voz de muchos recitales íntimos que habitualmente se pueden disfrutar en nuestra ciudad.

El 26 de octubre, cumple años, tan sólo 20 años, pero eso no es motivo para dejar de lado sus shows, ya que lo “festejará” con un toque en Sir Williams, de esos que la gente puede disfrutar mientras come algo, mientras corta la semana. Algunos músicos utilizan la famosa “gorra” para recaudar, Sofía implementó un nuevo sistema “he implementado los sobres, los dejo en las mesa para que cada uno colabore con lo que desea con el artista. Por ahí la gente se siente presionada con la gorra y con el sobre es un poco más personal”.

A tres años de terminar su carrera, aún el futuro no tiene por qué ser algo preciso. “Son varias las cosas que quiero hacer, me gusta la carrera, mucho, y estudiando me interesó mucho más, me gustaría ejercer mi profesión el día de mañana, pero a su vez, no quiero dejar la música, así que una vez recibida, me gustaría irme, viajar por todos lados, con la guitarra, paseando por donde sea”. Y así es como la música viaja, por el mundo, por el tiempo, así es como la música no tiene origen, sino eternidad.

El viaje, ¿es con ida y vuelta? Preguntamos.

“Uno nunca sabe, cuando me vaya me gustaría tomarme el tiempo que sea necesario para conocer cómo funcionan las cosas en otro lugar. Pero realmente uno no sabe qué va a pasar en el futuro”

Ser artista, es elegir un estilo de vida sagrado. Pero a la vez, es difícil lograr una continuidad que permita recibir un ingreso digno. En las ciudades pequeñas, las agendas culturales son reducidas y muchas veces faltan lugares para poder desarrollar el arte. Ni hablar de la falta de apoyo estatal, algo que habitualmente sucede a lo largo y ancho del país, pues la cultura no da votos. ¿Cómo ve la situación local Sofía?

“Creo que hay lugares para tocar, siempre nos quejamos pero creo que hay oportunidades, pero los llamados no caen del cielo, hay que ir a buscar los lugares, por ahí me dan ganas de hacerlo y voy a pedir un lugar, no me voy a creer más o menos si me llaman o voy yo a pedir un toque. Tal vez no es lo más cómodo tocar en un restó, porque hay gente que si bien va a escuchar, hay otra gente que no sabe que va a haber música y quieren comer solamente.

Después hay lugares como la Biblioteca, Gabinete, si uno tiene ganas de armar un show, hay lugares, pero muchas veces falta nuestra motivación para organizarlos. Si no te movés, es difícil que te caiga una propuesta”.

El 21 de septiembre fue un día que generó polémicas en San Rafael. De hecho, tanta polémica que se planteó declarar tal día como el Día de las Bandas Locales.

“No me gustó como plantearon los medios lo que sucedió el 21 de septiembre, diciendo que no había nada, para mi había mucho, hay mucho en San Rafael. Creo que acá hay bandas que son muy buenas, tal vez tengan menos trayectoria pero son muy buenos músicos, y está muy bueno que los artistas locales puedan compartir un escenario con artistas de renombre”.

Es también una herramienta para crecer, que los artistas se apoyen entre ellos. “Siempre me gustó ir a ver cosas, voy sola a los shows, pero es cierto que tal vez podríamos apoyarnos más. Es difícil estar en todos lados, pero por ahí se ve que mucha gente dice “hay que bancar al arte” y luego no se los ve en ningún lado, no sé por qué sucede, pero estaría muy bueno que nos apoyemos entre todos, si yo voy a ver a “tal”, que luego devuelva el gesto yendo a ver un toque mío y así crecemos todo".

Hablemos del talento de Sofía, nos metemos en su mundo compositor, en ese lugar oculto de cada artista, de donde salen sus creaciones, ahí dentro, donde nadie sabe llegar ni explicar.

¿Estás componiendo?

“Siempre un poco, aunque se me hace difícil componer. Por ahí estoy todo el día al palo y se hace más difícil. Me encanta componer, pero se complica encontrar los tiempos, no es cuestión de querer componer y hacerlo de una. Es particular de cada uno la construcción de una canción, personalmente tengo que tener algo que me esté afligiendo, para sacarlo y transformarlo en canción. Yo empiezo a tocar una melodía, empiezo a tararear, salen frases y con la melodía de base empieza a armarse. Me cuesta mucho escribir y luego ponerle música".

¿El concepto de la tristeza suele ser un disparador para la creatividad?

Y con la mirada volando por los recuerdos, responde “Sí, uno no dice “ay que feliz que estoy, voy a escribir una canción”, no me pasa, tengo que tener una nostalgia, algo que me haga sacar las cosas de adentro y poder decir algo con la canción, uno saca lo de adentro y terminás creando un producto, para quien hace música, es importante tener alguien para que lo pueda disfrutar después”. ¿Y será el paso del tiempo, la nostalgia de las historias de una canción, será el pasado un recuerdo latente? “Todo depende de la situación del momento, hay que estar muy segura para salir a mostrar un tema, y por ahí muchas canciones quedan en el recuerdo y uno tal vez tiene superado algo que en el pasado cantó por tristeza”

De muy chica, comenzó con la música, la curiosidad muchas veces despierta pasiones que luego no hay forma de olvidarlas. “A los once años empecé a tocar, le pedí a mi mamá para el día del niño una guitarra, porque tenía curiosidad, no sé de dónde me nació eso, y tomé clases dos meses, me enseñaban canciones solamente, pero no me gustó la forma de enseñanza, y seguí sola, buscando canciones, acordes por internet. La verdad es que nunca me imaginé que iba a ser música, que iba a salir a tocar en distintos lugares o queriendo grabar temas”.

“Hace un par de años empecé a tocar con Simón Marziali y él es un maestro para mí, sabe mucho de música y me ha enseñado muchas cosas, desde canciones hasta acordes y empecé a entender otra forma de ver la música”.

Y los años pasan, por cumplir 20, Sofía ha generado un público en su ciudad. Ha recorrido bares y escenarios dejando llover su voz, con particular dulzura, busca la intimidad en cada canción. Y cada músico tiene un sueño, que es mejor conocerlo a través de una guitarra, pero por qué no cerrar la entrevista, preguntando por un lugar ideal para tocar sus canciones.  

“Siempre es como un mérito muy grande tocar para muchas personas, pero si debo imaginarme un escenario ideal, pienso en un lugar chiquitito, con luces tenues, íntimo, con gente que va porque realmente le gusta lo que haces, que quiera cerrar los ojos y disfrutar solo de la música”.

Cierre los ojos, y vuele, que el mundo se ha hecho para ser feliz.

Por Martín Falcone

Fotos: Ramiro Rivas

 

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