Pato y Flavio, una pareja feliz que vive con VIH y expresa al mundo lo que esto significa

 

Ellos son Pato y Flavio, una pareja que vive normalmente pero que hace 6 años fueron diagnosticados con VIH. Tiempo atrás tomaban 12 pastillas, hoy en día tres.

“Habíamos cambiado de obra social y por eso aproveché para hacerme un chequeo. Parte de ese control fue en el dentista, simplemente un control de rutina cualquiera. El doctor me dijo que tenía un hongo, me dieron un jarabe y volví siete días después. Al volver, empezó a preguntarme un montón de cosas y la última fue ¿te hiciste el test de VIH?... Nunca me había hecho nada. Con la mente cerrada en aquel entonces, por eso entiendo a la sociedad hoy en día, fui a hacerme el estudio” relata Pato.

“A la noche me dan el resultado, y me dio positivo. Me lloré la vida. Estábamos cerca de las fiestas, en ese momento venía la temporada y yo trabajaba de guía en Valle Grande, así que decidimos con Flavio esperar que pase la fecha y hacernos el segundo análisis, pero entramos en la etapa de negación, decíamos “esto seguro que está mal”. En febrero me da una infección en el pulmón y en abril me dio neumonía grave, fui al médico y le dije mi situación. Lógicamente el médico se alteró, con toda la razón del mundo, y ahí fuimos los dos a realizarnos el análisis completo. Finalmente, en mayo nos confirmaron a ambos”.

El VIH es el virus que más se ha estudiado en el tiempo, a su vez de ser el que más destrozos ha provocado. En 35 años desde su apareción, ha matado a 40 millones de personas y según estadísticas del 2014, 39 millones de personas viven con él en su cuerpo.

“Es mucho más fácil no decirlo, nadie te rechaza, no te critican, no te juzgan, es mucho más fácil. Para nosotros no fue fácil hacerlo público, pero si no lo hacemos público es auto discriminarse” expresa la pareja que lleva varios años luchando por lograr una información fehaciente en la comunidad. El Sida tiene sus mitos que a lo largo de los años ha generado una ignorancia muy grande sobre lo que significa este virus, que en el día de hoy, no tiene cura.

“Las primeras campañas nos miraban raro, repartiendo preservativos éramos bichos raros, pero de a poco se va generando una conciencia. Nosotros trabajamos todo el año, no solo el primero de diciembre, y esto ha permitido que se debata sobre el tema. Es generar conciencia en la gente”.

El prejuicio mundial sobre el virus y la vida de las personas que viven con él, es muy intenso generando una discriminación salvaje. “Por qué me tengo que ocultar si yo no robé, no violé, no asesiné, de quien me tengo que ocultar. Me parece que hay gente que hace maldades muy grandes y andan por el mundo recibiendo premios Nobel, son las figuras del mundo, yo no he hecho nada malo, solo tengo un virus. Lógico que no es una gripe, es una de las pandemias más fuertes a nivel mundial”.

“Cuando me diagnosticaron fui el primero en ser prejuicioso conmigo. Nosotros fuimos los primeros en preguntar ¿por qué?, ¿cómo pudo haber sido? La gente cree que esto solo le pasa a Freddie Mercury, jaja” relata Flavio con una sonrisa. “Si no lo llevas de la mejor forma posible, sonriendo, es mucho más difícil”.

Hoy en día el estudio es gratuito y confidencial. Se puede realizar en el hospital público de la ciudad. La Organización Mundial de la Salud tiene una meta para el 2030. El plan es que el 90% de la población mundial sea testeada, 90% de personas positivas en tratamiento y 90% de personas en tratamiento con carga viral (cantidad de virus en sangre) indetectable. Se lo conoce como 90/90/90 y para conseguirlo se necesita lograr una difusión mundial de lo que significa el VIH.

"El VIH es el virus que causa la enfermedad que es el sida. El virus para vivir mata células que nos defienden, mientras más virus menos defensa y llega ese momento de las infecciones oportunistas, que si uno está sano, no tendrías esas infecciones. La etapa sida es cuando tenés infecciones oportunistas, si esto no sucede simplemente es VIH positivo” explican con claridad sobre las dos etapas que pueden existir y son importantes de conocer.

“Algo que está bueno aclarar para la sociedad es que hay ciertas palabras que hay que usar con cuidado. Nosotros no somos portadores de VIH, somos personas que vivimos con VIH. Uno porta el celular y si lo dejas te podes ir, pero el virus no podemos dejarlo, ojala pudiéramos pero no, va con nosotros. Por eso está mal dicho que una persona es portador. El virus afuera del cuerpo muere, necesita del cuerpo para vivir. No se contagia, se trasmite. Contagiarse es con la gripe, la tuberculosis. Esto no es algo de piel, saliva o sudor. Las trasmisiones son bien específicas, por sangre, embarazo o sexo, no hay otra”.

Los estudios han avanzado significativamente y muchos de ellos han logrado que hoy en día el nivel de vida de una persona con el virus en su sangre, sea prácticamente normal. “Podés hacer todo, pero hay que ser consiente en tomar la medicación en tiempo y forma, realizar los controles a tiempo. Tener un buen control bucal y ginecológico en el caso de las mujeres, porque cualquier enfermedad en el VIH se potencia. Pero se puede hacer todo, con cuidado” cuenta Pato.

“Otro mito es que parece que las personas con VIH no tienen sexo, ¡esto es un mito! Este es el flagelo más importante en el mundo del VIH. En la mayoría de los grupos internacionales de personas con VIH, el mayor problema es no conseguir pareja, porque cuando dicen que tienen VIH son rechazados. Parece que se termina la vida sexual pero no es así. Existen de hecho parejas cero discordantes, lo que significa que uno es positivo y el otro no. Si uno usa preservativo, no hay problemas, no le va a pasar nada a la otra persona, incluso se puede tener hijos, se hace una profilaxis la mamá y el niño nace negativo”

El uso del preservativo ha generado polémica y es la Iglesia Católica una de las instituciones principales en estar en contra del uso, por considerarlo un método anticonceptivo. Lo que nunca admiten, es que además sirve como escudo de muchas enfermedades que se trasmiten en las relaciones sexuales. “Creo que la Iglesia Católica tiene que rever la situación del uso del preservativo, no solo como anticonceptivo sino como cuidado en nuestra salud”.

Además del estudio gratuito que puede realizarse cualquier persona, hoy en día la Ley Nacional de Sida obliga al Estado a brindar los medicamentos en forma gratuita. El tratamiento, con o sin obra social, es gratuito para cualquier argentino. “Si bien hay algunas cositas que hay que modificar del texto, tenemos una ley ejemplar en el mundo” expresa Pato.

“Hay un problema con las estadísticas en Argentina, se dice que hay 120 mil personas con Sida en el país, desde hace varios años. Algo está mal con esto, de repente se mantuvo el número. En San Rafael hay aproximadamente 150 personas en tratamiento”.

“La medicación que compra el Estado hoy en día es muy cara, comprar genéricos en la India es mucho más barato y el Estado debe pensar en esto. Pero es un negocio, como todo, de las farmacéuticas. ¿Por qué no está la cura? ¿A quién le sirve la cura? Solo a mí, a las farmacéuticas no les sirve, pero como dicen, si es Bayer, es bueno…”

La falta de información genera discriminación. No solo el 1 de diciembre es el día en donde hay que pensar en las personas que llevan consigo el virus, es hora de generar conciencia a lo largo y ancho del mundo. Es hora de luchar contra los grandes monopolios que hacen de las enfermedades un negocio y sobre todo es hora de exigirles a nuestros dirigentes que dejen de ser parte de esos negocios.

“Ustedes nos hacen crecer” dice Flavio, sin darse cuenta que en realidad, son ellos quienes nos hacen crecer a todos nosotros.

 

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