Martin Serrano: "La argentina ya no tiene margen para los fanatismos"

 

El destino nos ha ido enseñando que nada es imposible y muchas verdades que parecían absolutas, se disuelven con el tiempo. Años atrás, la política era para hombres mayores y experimentados. Hoy, los jóvenes están ocupando los puestos más importantes en empresas, instituciones y también en el gobierno.

En la calidez habitual de Casa Alvear, la mañana se nos presenta frente a un joven político sanrafaelino, que entiende que los cambios solo se pueden llevar a cabo desde adentro, involucrándose, formando parte de la realidad.

Martín Serrano es concejal por el Frente Cambiemos y ocupa una de las doce bancas del Honorable Concejo Deliberante de San Rafael. Es joven, activo y curioso. Su camino en la política está comenzando y quisimos saber más del economista que forma parte del escenario legislativo local.

“Yo nací en San Rafael y vivo en la misma casa desde aquel entonces. Somos cinco hermanos y cada uno tiene un perfil diferente. Fui a la Escuela Andrade durante la primaria, me quedaba cerca de casa y luego la secundaria la hice en la Enet” expresa Martín, recordando que tuvo un año más de educación media, como es habitual en ese establecimiento.

"Después de terminar, elegí irme a Mendoza a estudiar economía, acá no estaba la carrera y la empecé en plena crisis de la Argentina. Yo leía mucho de política y economía porque me gustaba, no podía entender cómo un país como el nuestro, tenía crisis tan fuertes como las que teníamos. No me entraba en la cabeza y me puse a estudiar de fondo qué es lo que pasaba” responde ante la pregunta de por qué eligió estudiar economía saliendo de una escuela técnica.

La política es un arte que se lleva por dentro y surge en intereses que uno recibe inconscientemente. “Me gustaba mucho la política de chico, mi viejo estaba en ejercicio, hablaba mucho con él y leía los diarios. Por otro lado conversaba con dirigentes y de vez en cuando iba a reuniones pero yo estaba abocado al estudio, no es una carrera fácil”.

“Cuando terminé estuve trabajando en el Fondo de la Transformación, como asesor de créditos y luego pasé al área de análisis económico, uno aprende mucho ahí dentro. Llegan muchos proyectos de la provincia y analizar la viabilidad económica trabajando junto a otros profesionales me sirvió de gran experiencia”.

Pero el tiempo pasa y los caminos comienzan a marcarse de a poco, llegó el día en que Martín Serrano dejó de ser un ciudadano joven y se transformó en concejal, uno de los cargos honoríficos que la política actual presenta. ¿Acaso Martín pudo responder sus dudas sobre las crisis argentinas cuando conoció la política por dentro?

“Tenemos ciclos muy profundos, lo que hay que lograr es un equilibrio, que las crisis no se sientan tanto y que los crecimientos no sean exagerados, porque en el tiempo eso no es redituable. En los últimos años crecimos mucho, pero se dejó un desajuste económico muy grande. Muchos de los gastos que se hicieron no eran viables en el largo plazo, no podía seguir el gasto así definitivamente, la inflación tampoco. Sobre eso hay que tomar medidas y se han tomado, algunas acertadas, otras no, pero si queremos ser un país serio, no podemos tener inflación de 40 puntos”.

El joven economista expresa su preocupación por la falta de datos y estadísticas que sufrió la Argentina en los últimos años, ante eso expresa que “el gobierno provincial y nacional desde el minuto cero, han ido con la realidad, con la verdad. Se ha dicho lo que sucede, no como antes. Eso es generarle valor a la institución, para que el Congreso, la justicia y la división de poderes trabajen como corresponde. Tenemos que tratar de ser un país con un crecimiento sostenido, de a poco se está empezando a generar confianza”.

¿Cuánto se le parece el Estado a una empresa?

“No es lo mismo, hay que tener sensibilidad social, no es solo rentabilidad. Hay que prestar servicios a la comunidad, pero no hay que perder de vista que hay que usar los fondos de una forma eficiente” sentencia ante una pregunta que habitualmente se escucha en la sociedad.

Cada trabajo tiene sus secretos, sus particularidades y también su peso dentro de un ámbito familiar o de amistades. La juventud se ha animado a tomar las riendas que antes solo estaban destinadas para los más grandes, pero esto no es un factor que determine que un joven político deba dejar de lado su vida privada. “Con mis amigos se naturalizó mi trabajo, ellos saben que me gusta la política y son críticos, lo cual me gusta mucho, porque se aprende de la crítica constructiva. No quiero estar rodeado de gente que permanentemente me diga que está bien lo que hago. Mis amigos siempre aportan y eso es algo muy bueno”.

“Conozco mucha gente fanática, sesgada en un pensamiento. Si bien uno tiene una ideología, una forma de pensar, hay que reconocer virtudes y desaciertos de todos los gobiernos. Soy muy crítico de la gestión pasada, pero uno debe ser consiente y entender que en todos los gobiernos se cometen errores. Hay que ser críticos incluso estando dentro del gobierno. La argentina ya no tiene margen para los fanatismos. El crecimiento de la política tiene que ser dentro de un marco de respeto. Debemos creer que así se puede construir, no teniendo dos bandos, dos equipos”.

¿Cómo se distrae un concejal de la política?

“Me gusta hacer deportes y uno trata de compartir mucho tiempo con los amigos. El deporte es un cable a tierra, ya sea en la siesta o en la noche” comenta Serrano ante nuestra pregunta, y automáticamente surge la duda de cómo explicar con precisión el trabajo de un concejal.

“El trabajo de nosotros en principio se basa en la posibilidad de presentar proyectos, ya sean decretos u ordenanzas, cada tipo de proyecto tiene su peso y finalidad. Pero una de las funciones más importantes que tenemos, en este caso la oposición, es ser controladores fiscales de lo que haga el gobierno. Uno de mis perfiles ha sido el de ser controlador desde el 2014, es controlar lo que hace el poder ejecutivo, el intendente. En mi visión, el concejal debe estar abocado casi la mitad de su tiempo controlando que se hace desde arriba, hay que controlar al poder ejecutivo”.

En el mundo se ha comenzado a ver distintas decisiones políticas que tienen que ver con el medio ambiente y la sustentabilidad para cuidar nuestro planeta. San Rafael se encuentra un poco alejado de esto, pero la existencia de ciertos proyectos genera la ilusión de ver un cambio en el corto plazo. Sobre esta situación, el concejal ha estado trabajando y expresó “Tenemos que apostar en ser un municipio verde, trabajar sobre el medio ambiente. Tener un municipio moderno, basta de utilizar tanto papel. Por esto, hemos presentado un proyecto para tener un ahorro de papel y que ese recurso se utilice en otra cosa. Por ejemplo, hay que apuntar al expediente electrónico. Tenemos que apuntar a tener organismos sustentables y generar una conciencia en la gente”.

La charla llega a su fin de a poco y el tiempo se ha pasado casi sin darnos cuenta. Martín es una persona que entiende la importancia de la familia y no deja de mencionar esto nunca.

“Yo no pido algo material, quiero conservar mis amistades y poder construir una familia, no tengo grandes ambiciones materiales. Si bien uno quiere crecer en su trabajo, en la carrera política para poder seguir aportando, yo disfruto mucho de mi familia, estar cerca de ellos. A muchos jóvenes les cuesta insertarse en San Rafael para trabajar porque tal vez no hay herramientas ni infraestructuras, pero ese es un desafío para nosotros, tratar de generar los motivos para que se queden acá”.

Para el final, una frase que resume su pasado, presente y futuro, Martín se despide de nosotros y aclara “quiero vivir cerca de mis seres queridos. Observo en personas que sufren estando lejos y a mí me pasaría lo mismo”.

Todo, absolutamente todo, empieza en la familia, en la forma en que usted más prefiera conformarla.

 

Por Martín Falcone

Fotos Ramiro Rivas

 

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