Julia Pérez Ortego: La piba de ojos puros e inocentes en Buenos Aires

 

Cuenta la historia de una princesa perdida en los márgenes de la poesía. Ella nunca supo bien de dónde era, pero tampoco le importaba, porque en definitiva de dónde venimos no es lo fundamental, sino hacia dónde vamos.

Julia Pérez Ortego terminó la secundaria en San Rafeal y decidió emprender rumbo a la ciudad de las luces, los ruidos y el vértigo. Se fue a Buenos Aires a perseguir esos sueños que se nos quieren escapar a paso lento pero precisos y hoy, con su unipersonal está subiéndose a los escenarios porteños para bajarse repleta de aplausos al final de su show.

 

 

“Este es el tercer año que estoy en Buenos Aires, terminé la secundaria y me vine a estudiar una Licenciatura en Actuación en la Universidad Nacional de las Artes”, cuenta Julia sobre su decisión.

La Iuli es un unipersonal que la talentosa artista viene realizando desde hace varios meses. “Es una piba de barrio marginal” explica ella sobre su personaje. “Nació entre mis amigas, en chiste y un día lo hice después de una clase de comedia musical, lo vio Alice (Penn) y le encantó. Me dijo que algún día íbamos a hacer algo con eso” y así fue.

 

 

“Parada en la esquina de su barrio, al margen de la realidad y la sociedad, con los sueños bajo el brazo y las ilusiones despiertas, está la iuli. 
En el ambiente enrarecido de la marginalidad, las fantasías arrancadas del infinito universo de nuestra protagonista, se transforman en voces y canciones.
Las personas que atraviesan su vida, sus historias y su gran amor, son la esencia de esta historia tierna y desopilante. 
La iuli te invita a acompañarla en este viaje que emprenderá desde su barrio al margen… hasta el centro”.

 

Actuación: Julia Pérez  Dirección: Alice Penn  Música: Esteban Hecker
 

Si no trabajas por tus sueños, trabajarás por el de los demás, reza una frase que no importa quien la haya dicho, sino lo sincero que es su pronunciamiento. Y esta búsqueda trae plenitud al alma, que en definitiva, debería ser lo único que busquemos por el mundo. “La obra para mí es un tesoro, disfruto mucho hacerla, cada función, cada ensayo se aprenden cosas nuevas, te das cuenta que hay mucho para pulir, mejorar. Es un aprendizaje constante con público”.

Todo comenzó con la improvisación, ese recurso que nos permite caminar tropezando por nuestras rutinas, ese recurso que rompe con la cotidianeidad y que para muchos es hasta un estilo de vida: improvisar algo. “La Iuli salió sin darnos cuenta” nos cuenta Julia y cuantas cosas sin darnos cuenta salen tan bien en la vida. “Teníamos miedo cuando lo íbamos a estrenar, no sabíamos qué iba a suceder, pero por suerte a la gente le gustó”.

 

 

En Ojos de Café buscamos miradas que despierten algo, no importa qué, porque nadie sueña con las mismas cosas. Buscamos historias que motiven y demuestren que los límites están en uno. El miedo más grande que puede existir es el de tener miedo a irse, a viajar, a volar. “Es refrescante hacer la Iuli porque es una niña, y como niña mira al mundo con ojos puros, inocentes y libres de prejuicios y todas esas cosas que vamos perdiendo cuando crecemos”.

Julia adelantó a Ojos de Café que en julio vendrá con la segunda parte de la Iuly perdida en Buenos Aires a presentarse en San Rafael, por lo tanto se podrá disfrutar de un unipersonal destacado.

 

 

 

Cuenta la historia de una princesa perdida en el gigante mundo de las oportunidades. Esta princesa no lleva su corona en la cabeza, sino en el corazón, porque no hay nada más importante que hacer de nuestras vidas, un reinado de magia y pasión

 

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