Juan Farré: La música, una pasión y miles de logros

 

Platón, filósofo de la Grecia clásica y fundador de la “Academia” en Atenas decía que, “la música le da alma al universo, alas a la mente, hace volar la imaginación y le da vida a todo”. Juan Farré es un gran y verdadero contribuyente a este ideal, con su música hace vibrar el aire de la mejor manera. Ojos de Café habló con el artista acerca de su historia y actualidad.

Farré, es un artista sanrafaelino al cual la música y su pasión por la misma lo han llevado muy lejos, actualmente y para ser más preciso, a la “ciudad de la furia”.

“Creo que la música es la forma que encontré para que el mundo sea un lugar más bello, como si uno pudiera ponerse unos lentes para ver las cosas de otra forma. La música es hermosa. Para ser sincero sucedió que con el tiempo y al ir transformándola en mi forma de vida a veces me enojo con ella. Como carpintero que rebolea el destornillador cuando la silla queda despareja”, respondió el artista a la primera de veinte preguntas en las que se deja ver entre líneas el protagonismo de la música en su vida. Aseguró que sus descontentos son con los “condimentos de la música” y no con la música en sí, ya que en plena furia musical pone algún disco para acompañar el mal trago.

Algunos te conocimos por Juansinpol, ¿Podés comentarnos acerca de ese proyecto?

Juansinpol fue un experimento que hicimos con Juampi Dicesare por Mendoza, hace varios años. La idea fue juntarnos con dos violas, durante un mes, bien temprano en las mañanas. Ensayábamos temprano en las mañanas para poder vivir con la culpa de no estar obligados a levantarnos temprano en las mañanas”, aclaró Farré añorando lo que fueron sus inicios.

Hicieron una serie de versiones de los Beatles, pero sin escuchar los discos para ver los arreglos o las tonalidades, sino sólo con lo que recordaban de dichas canciones. Eso que fue primero un juego, tiempo después se transformó en un sutil disco.

A Mendoza no lo llevó la música, sino los estudios. Por esa época, sin saber su porvenir, no creía en la posibilidad de ser músico. “Creía que eso era algo destinado a ciertos sujetos y que yo no podía ser uno de ellos”, argumentó. Pero la ciudad y la gente por la que se rodeó fueron cambiando su concepción y le ayudaron a mutar el pensamiento. Al respecto acudió a una paradoja muy cierta, “conocí gente con la mente más liberada y mentes con la gente más liberada. Ahí empecé a animarme a hacer canciones”.

Con un poco más de ayuda del tiempo, empezó a mostrar su arte. Siempre con el miedo parecido al de un niño que va a patear un penal y que para él, el fútbol lo es todo. Con el correr de los días se vio en otro contexto, se encontró con una guitarra en la mano, al igual que en su adolescencia, pero con una banda y su primer disco. “Ya con un disco en la mano y habiendo abandonado la facultad al grito de: ¡No me importa nada, siempre seré joven!, cerré los ojos, tomé envión y seguí haciendo canciones hasta hace un rato que casi termino una pero tuve que ir al oculista, estoy perdiendo visión” (risas).

 

 

Si hacemos un salto de La Psicológica a hoy. A “Juan Farré y los Desmanteladores” y “La indecisión del mestizo”, ¿Qué pasó en el medio? ¿Crecimiento, evolución, quilombo? O quizás todo junto pero ¿Cómo, cuándo y por qué?

"En el medio pasó el tiempo y saber que pasó el tiempo me estremece un poco. Algunos viven esto con nostalgia y otros lo recapitulan como que el paso del tiempo los hace más sabios. Yo inevitablemente suelo ser más del primer grupo. Mis intentos por ser un optimista no han llegado muy lejos. En las épocas de la Psicológica, (su primer banda) todo era muy inconsciente. Y, a decir verdad, es muy lindo lo que se hace “sin darse cuenta”. Como vos decís en el medio debo haber crecido, evolucionado y “enquilombificado”. Todo esto seguramente es bueno, pero como todos, podré verlo en unos años y nostalgiaré mis treinta desde mis cuarenta años. Eso sí, ojalá sea un sexy cuarentón”, concluyó bromeando el artista.

En el camino conoció personas que le dieron una mano y lo ayudaron a seguir moviendo la maquinita de la música. En la inmediatez, su esposa que lo ayudó a sacar las canciones de su pieza y objetivarlas en Mendoza. Por otra parte, Miguel Ayestaran le enseñó a escribir canciones y Di Nardo le enseñó cómo lidiar con dueños de bares y managers dudosos. Y otro poco de incidencia la tienen sus amigos con los que comparte en el día a día.

Hoy después de ese proceso, el cantante puede vivir de lo que tanto ama. “El concepto de vivir de la música es raro, siento que es como un padre que me mantiene y en cierta manera lo es. A la música le tomo la cerveza y ella me paga las expensas y el alquiler y se queja por lo caro que está todo”, metaforizó el músico.

Los que lo conocen al artista, saben que siempre ha elegido ser 100% Juan Farré. No sacrificar sus ideales para vender un disco nuevo, como si encontrara el confort en el camino de lo independiente y lo auténtico que, paradójicamente, tan difícil es.

 “De chico en la escuela detestaba los trabajos en grupo, las razones a veces las charlo con un psicólogo. Creo que algo de eso me llevó a ser solista. Igualmente, siempre añoro una banda, armar una banda y salir a tocar sin ser solista. Sucede que armar una banda donde todos los integrantes estén tan desesperados como vos por tocar o grabar. Es complicado, y si sos de esos que andan con el tester de entusiasmo siempre prendido es más complejo. Por otro lado, siempre he decidido tocar con amigos que me acompañen, no podría haber hecho mis discos solo. Con el tiempo creo que he aprendido a llevarme mejor con el papel de ser solista”, aclaró Farre.

Tiempo atrás, Juan Farré y los Desmanteladores tocaban seguido y en el lugar que fuese, hoy siguen haciendo toques pero no con la sencillez de antes, “la estructura a mover es cada vez más grande por lo que es preferible hacer menos toques, pero en lugares en donde nos sintamos cómodos”, justificó.

Imposible para el musico dejar de subir al escenario, ya que las emociones que le despiertan son infinitas. Al respecto comentó, “antes de tocar suelo sentir primero mal humor, luego sueño y después stress. Cuando termino de tocar siento felicidad, alivio y deseos de embriagarme (risas). En el medio, es decir mientras el sucede show, la paso muy bien pero sin darme cuenta. Es una especie de maraña onírica atenta. Arriba del escenario siento que es mi lugar para ser copado o un idiota, depende los lentes de quien quiera verme”. Además, habló del público y su respuesta. Mencionó sobre personas de otros países o provincias que le han hecho llegar sus felicitaciones, pero decidió hacer énfasis en la gente que lo conoce y lo aprecia. “La gente que me quiere me ha dicho cosas muy lindas de mis canciones, justamente porque me quieren y eso, ¿le quitaría valor a la veracidad del comentario?  A mí se me ocurre que no, soy muy necesitado de que cierta gente cercana a mí, me de él okey con lo que hago”, dijo el artista. Además agregó, “me hace muy feliz que alguien me diga que una canción lo acompañó en algún momento de mierda, esa posta fue la razón por la que empecé a hacer música”, enfatizó el artista que cuando era adolescente y adolecía, la música le “salvo las papas” y por eso quiso intentar hacer lo mismo.

 

 

“Hoy el negocio de la música es muy raro. Estando un poco adentro uno se da cuenta de que funciona como cualquier otro negocio, donde encima hay más oferta que demanda. Eso hace que las formas de hacer funcionar el “negocio” sean bastante pornográficas. Uno hace lo que puede para al menos salir con su perfil bueno y algo de ropa”.

 

Hoy, sigue con sus ideas firmes, tiene proyectos a corto y largo plazo. El jueves pasado subió a youtube el penúltimo de una serie de seis temas grabados con Los Desmanteladores en “Caminito Records”, La Boca. “La verdad es que es un material audiovisual muy bello que luego será un DVD y estará a la venta”, aclaró el cantante. La puesta es de temas tocados en vivo como si fueran ensayos. Los temas son: En tu cara, Levantate, Niño al borde, Vale, Parir un cuento y Todo me cuesta tanto.

 

 

 

Además, otro plan bastante vertiginoso que tienen para este año, es grabar un disco y un documental del proceso de grabación en los próximos 4 meses. “La idea es presentarlo a fin de año, es co producido con Mariano López Díaz. De acuerdo a lo que suelen tardar estos proyectos, es un plan bastante imposible. Afortunadamente contamos con el apoyo del Instituto Nacional de La Música, que nos dio un subsidio para esto así que vamos a hacer el intento”, aseguró Farré que además comentó, “si sale seremos felices, si no lloraremos primero y luego lo terminaremos, pero no en 4 meses. Igualmente hay un próximo disco todo compuesto ya queriendo asomarse”.

 

  • Un recuerdo arriba del escenario.

En febrero hice un show solo con la viola en el Espacio INCAA en la Villa 25 de Mayo, afuera llovía, adentro el lugar estaba hermoso, la gente muy respetuosa en silencio escuchando, recuerdo con mucha felicidad ese show.

  • Banda predilecta.

Es por etapas que me fanatizo con distintas bandas. Pero diré “La Máquina de hacer pájaros”

  • Ídolo musical.

Ídolos musicales tengo varios, Charly, Spinetta, Fito, Beatles, Queen, Bowie, Zepellin, Silvio Rodriguez, PIazolla, entre otros. Pero por ser humano y músico a la vez me emociona la vida de Spinetta.

  • ¿El instrumento que podría ser tu esposa?

El piano vertical es hermoso.

 

 

 

La música under, actualmente está en auge y se le da mucha importancia. Imposible no preguntarle acerca de su opinión a un gran pasajero de este colectivo que respondió, “creo que cualquiera que quiera hacer algo que no sea pasajero o complaciente con vaya uno a saber qué criterios del mainstream, termina sin opción en el under. Pasa que las discográficas consagradas no invierten en productos riesgosos ya que el negocio no anda muy bien. Pensemos que en los 60’ o 70’ cuando las discográficas apoyaron a los Beatles o a Charly García, los discos se vendían de a millones. Hoy los discos no se venden, se copian o descargan y ese es el motivo de que la industria no invierta. Claramente el camino viene por otro lado".

  • “.. lo que pasa es que no escuchamos música, escuchamos basura, y eso hace que el aire vibra mal, o sea, está mal. Pero como no hay ninguna ley que proteja a la música, pobrecita, se la desvirga todo el tiempo. Pero realmente la gente trabaja muy poco. Yo me paso tocando 24 horas por día. O por noche”. ¿Qué opinas de lo que dice Charly?

Definir cual música es basura y cual no lo es, es complejo. Pero bueno él es Charly, puede hacerlo, la tierra se dio un gran gusto el día que nació Charly García.

 

Dándole alma a lo que esta inerte, por contagio, pasión y ganas de crecer, Juan Farré paso a paso trasciende y se proyecta haciendo lo que más le gusta. Vivido como si estuviera en una maraña onírica atenta que lo lleva a lugares que solo con la música puede llegar y acumulando logros en esa máquina que nunca deja de rolar. Por qué, como dice el Residente de la Calle 13, los sueños son reales porque se sueña despierto.

 

Por Lucas Escobedo

 

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