Cristina Da Dalt: "Hoy mi rol principal, es el de ser mamá"

 

En el paso del tiempo, la mujer ha logrado conseguir los derechos que nunca debió dejar de tener. Hoy en día, el rol activo que han tomado, demuestra que están preparadas para ocupar importantes puestos de trabajo, tanto en lo privado como en lo público.

Y así, la mañana nos espera con una entrevista a una mujer que ha tomado las riendas de la política, como estilo de vida para construir un futuro mejor. Casa Alvear es el lugar elegido una vez más, y la mesa espera por un desayuno lleno de contenido. 

Cristina Da Dalt, una sanrafaelina por destino, se sienta en una banca del Honorable Concejo Deliberante, lugar en donde expone todo su potencial y conocimiento. “Yo nací en Mendoza, viví toda la vida en Guaymallén, nací en el Hospital Español y mi familia es de allá. Una infancia con los mejores recuerdos, con la familia, tengo una hermana mayor y las dos fuimos a la Escuela Italiana desde jardín de infantes hasta terminar la secundaria” comienza a contarnos con una sonrisa melancólica, ante la sorpresa de tener que repasar sus primeros años.

“Yo vivía con mi nona, era como una madre más, una mujer con mente abierta y ella me marcó la línea del peronismo, ella reconocía y quería mucho a Evita. Uno de chica tal vez no lo entiende pero algo queda marcado en la mente” afirma una mujer ligada al peronismo desde su actividad política. Hoy, concejal del Frente para la Victoria.

“Luego empecé la facultad en Mendoza, soy contadora pública nacional, en la Universidad San Francisco hice la carrera en los años que correspondía” y además, fue abanderada. “Me encantaba estudiar, siempre me gustó estudiar”

“Me dieron la posibilidad de estudiar y no trabajar, entonces me dediqué a estudiar, a hacerlo en el tiempo que correspondía, y creo que esos valores quedan, uno trata de trasmitirlo a nuestros hijos… Mis padres siempre nos inculcaron que lo más importante que podíamos hacer es estudiar” cuenta una persona que ha ejercido su profesión y que ahora aplica sus conocimientos para tomar decisiones correctas en una materia tan importante como la contabilidad del estado.

Pero por razones que siempre colorean las historias, Cristina llegó a San Rafael para quedarse, su familia, la que ha formado con el senador Samuel Barccudi, estaba por llegar, “llegué a San Rafael porque me puse de novio con un sanrafaelino, en el año 96, terminando mi último año de facultad conozco a quien hoy es mi esposo, en aquel entonces estudiante de bioquímica. Nos conocimos, nos pusimos de novio y hasta el día de hoy estamos juntos”.

“Me recibí y empecé a trabajar en Mendoza pero luego por cuestiones laborales nos vinimos a San Rafael los dos. Luego de 8 años de novio nos casamos y empezamos la vida acá”.

La política no es para cualquiera, y tomar el coraje de emprender un camino en este arte, es sin dudas una decisión que no puede hacerse a medias. “Teníamos una relación de amistad con la familia de Omar Félix, quien hacía poco había sido electo intendente. Entré a trabajar en la municipalidad en un área muy técnica, “compras y suministros”, por lo que no tenía exposición pero empecé a conocer este mundo.  Yo estoy acá y no lo busqué, se dio una oportunidad, y a pesar de los miedos, el temor a lo desconocido, uno se pregunta si es capaz, si se puede o no, y bueno, vas avanzando y las cosas se dan así” dice una de las referentes del bloque oficialista. Una voz y voto con suma importancia dentro del bloque y a quien se la respeta mucho por el desempeño que lleva laboralmente, día tras día.

Con un hijo en la salita de cinco, Cristina también tiene trabajo en el difícil pero único también, “trabajo” de ser mamá. La educación, un pilar fundamental en el desarrollo de una sociedad con buena convivencia, es un tema de relevancia en la agenda nacional.

¿Cómo ves el paso del tiempo en la educación?

"Antes el rol del padre o la madre estaba más presente, la educación se daba en la casa, la escuela era una herramienta. Hoy se ha invertido y termina siendo la escuela el lugar donde la maestra es maestra, mamá, doctora, psicóloga y todo a la vez,  cualquier falla la termina teniendo el docente. Esto lo noto desde el rol que me toca desarrollar. La realidad es muy diversa también entre los distintos establecimientos educativos. Hay chicos que hoy van a la escuela para tener un plato de comida y eso antes no era lo que uno veía. La sociedad va cambiando y esto hace que las realidades que vamos viviendo se tengan que adaptar a muchas políticas que se van tomando”.

Otro de los temas, que por razones lógicas estuvo en la charla de café, fue la violencia de género. Da Dalt participa activamente en la lucha contra el femicidio y cualquier hecho de violencia de los hombres hacía las mujeres, como agravante dentro de una situación que cada día se torna más incontrolable, la violencia en general dentro de la sociedad. Ha asistido a las marchas que se han realizado en San Rafael, siendo partícipe de las primeras filas.

“Hay una realidad que muchas veces no conocemos. Estar en política te permite llegar a conocer situaciones que sorprenden. Nos hemos juntado con muchas mujeres que conocen del tema y que incluso padecieron violencia, junto al estado para analizar que falta, que está pasando. Y el común denominador de las mujeres, es que han pasado más de 10, 15 años de violencia. Todas quieren contar algo, desahogarse, pero es difícil, hay que ponerse en el lugar del otro también. Y a raíz de estos testimonios, encontramos que ninguna de estas mujeres sabía dónde recurrir cuando sufren un hecho de violencia, iban a denunciar a un lado y luego las mandaban a otro lado y así, y en ese lapso de tiempo seguían conviviendo con el golpeador.

Nosotros como estado, como municipio, nos preguntamos qué falta, por eso surge la idea de la comisaria de la mujer, para saber dónde ir a denunciar”.

¿Cuál es la situación de la comisaria de la mujer para San Rafael?

"Lamentablemente, esta parada la situación. Hemos viajado a Mendoza varias veces para exponer sobre este proyecto, para que nos escucharan todos los legisladores. Este proyecto se trató, al igual que otros proyectos como un refugio de mujeres, un listado de golpeadores, que aquellos que tengan sentencia firme no puedan ocupar cargos públicos ni ser proveedores del estado. Hay que cerrar el círculo para que la gente se comporte como corresponde, sino sea sancionada. Este proyecto se aprobó el año pasado y desde el Ministerio de Seguridad nos pidieron algunas casas que tengan ciertas condiciones para recibir a las mujeres que denuncian y poder ofrecerles un lugar para contenerlas. Buscamos 4, 5 lugares, cerca del hospital y de tribunales y hasta el día de hoy no hemos tenido respuesta. La herramienta legislativa la tienen, se aprobó la emergencia en seguridad pero no hay respuestas”.

Ante semejante situación de descuido político y prácticamente denostando un desinterés poco ético, preguntamos quien es el que puede hacer algo respecto al tema. “El Ministerio de Seguridad de la provincia” respondió.  ¿Y Cornejo? “Y… él es el gobernador de la provincia, es la máxima autoridad”.

Entre café y medialunas, un desayuno que no perdía el rastro de la vida activa que lleva Cristina, pero sus tiempos libres también merecen un espacio para conocer cómo se “desconectan” de la rutina las figuras más importantes de la municipalidad.

“Voy todos los días al gimnasio, es una hora en la que me dedico a mí, me despeja y busco estar saludable. Hoy mi rol principal, es la de ser mamá. No dejo de lado nada, pero primero está mi hijo. Soy una mamá que acompaño a mi hijo, lo llevo y lo traigo, él tiene actividades y me gusta que pueda hacerlas por lo que trato de estar con él siempre que lo necesite”. Porque la educación siempre empieza en casa, ya lo dijo.

“Me gusta leer diarios, me gusta ver la tele, trato de escuchar de todo un poco y el hecho de estar en esto, hace que uno sepa de dónde viene la información, cómo te quieren trasmitir una idea, cual es la tendencia de lo que te quieren decir, pero la realidad cotidiana, es el mejor diario que te pueden dar, por eso hay que recorrer los barrios, los distritos”.

Vive el día a día, toma los desafíos como oportunidades para crecer y no planea conseguir algo puntual, porque aprendió a vivir sorprendiéndose de lo que puede ubicarse frente a nuestras vidas, “La verdad, desde que me casé, que me vine a San Rafael sin haberlo pensado, porque nunca se me pasó por la cabeza lo que he transitado en estos años, he tomado lo que me pasó como una lección de vida. No me propongo objetivos, sino que dejo que las cosas se vayan dando y si así sucede, hay que dejarlo en las manos de Dios, si se da, va a ser para un bien y si no se da, es porque no es para mí. Yo trabajo el día de hoy y los objetivos que me planteo, son a corto plazo, según lo que se me demanda en el lugar en el que estoy”.

La charla llega a su fin, un poco más de media hora y cientos de ideas, reflexiones y pensamientos de una mujer que impone presencia. Pero antes de despedirse, le pedimos un mensaje: “Siempre trato de trasmitir que todas las transformaciones que uno puede hacer, teniendo en cuenta el lugar que elegimos para vivir, son para bien. Como es el caso de San Rafael, donde tengo mi familia, pretendo siempre vivir mejor y eso se hace entre todos, con responsabilidad, con amor, desde cualquiera sea el ámbito en donde estés. Esto se construye entre todos, no hay que desligarse de responsabilidad, si cada uno aporta lo mejor, se va a lograr la transformación, las mejores cosas que hemos vivido es cuando el estado trabaja en conjunto con la sociedad. Hay que sumarse, tratar de estar uno al lado del otro y así vamos a ver un San Rafael mejor”. Y ojalá que así sea.

 

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